AI denuncia ilegalidades en un programa nigeriano de rehabilitación financiado por la UE

Soldados nigerianos cuidan a jóvenes que se presume estaban secuestrados por el grupo Boko Haram, en febrero de 2016. EFE/Str

Nairobi (EuroEFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció este miércoles “abusos” y “detenciones ilegales” cometidas en un programa gubernamental nigeriano de rehabilitación de adultos y menores involucrados en grupos armados, que cuenta con “apoyo financiero y técnico” de la Unión Europea (UE), Reino Unido y Estados Unidos.

Se trata del programa “Corredor Seguro”, que estableció en 2016 un centro militar de detención en Gombe (noreste) para desradicalizar y rehabilitar a supuestos militantes o seguidores del grupo yihadista Boko Haram.

Está “respaldado con millones de dólares estadounidenses como apoyo por parte de la UE, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros”; por él han pasado adultos y niños y se han “graduado” unos 270 detenidos, según un informe publicado este miércoles por AI.

Sin embargo, sostiene la organización pro derechos humanos, los detenidos han llegado a estar allí hasta 19 meses sin que se formulen cargos en su contra, y al menos siete han muerto por no recibir tratamiento médico adecuado.

Según AI, incluye también un plan de formación profesional equivalente a “trabajos forzados”, pues la mayoría de detenidos nunca fueron declarados culpables de ningún delito.

“Ninguno de los principales donantes de ‘Corredor Seguro’ autorizaría un sistema de detención prolongada e ilegal para sus ciudadanos. Entonces, ¿por qué lo permiten en Nigeria?”, se preguntó la directora de AI Nigeria, Osai Ojigho, en un comunicado.

Esta instalación es, no obstante, mejor que la mayoría de centros militares donde decenas de miles de nigerianos han estado recluidos tras ser acusados de pertenecer al grupo yihadista y donde “al menos 10.000 personas” han muerto desde que comenzó el conflicto en el noreste del país en 2009, según datos de la organización.

En estos otros centros, se han documentado torturas y detenciones ilegales de menores de ambos sexos.

“Las autoridades nigerianas corren el riesgo de crear una generación perdida a menos que aborden urgentemente la forma en que la guerra ha afectado y traumatizado a miles de niños y niñas”, advirtió la directora en funciones de Respuesta a las Crisis de Amnistía, Joanne Mariner.

El informe, titulado “‘Nos secamos las lágrimas’: Abordar el costo de los niños del conflicto del noreste de Nigeria“, se basa en 230 entrevistas, de las cuales 119 son a víctimas de Boko Haram y/o de los abusos cometidos en centros de detención del Ejército.

Condiciones extremas

El documento relata decenas de abusos para obtener confesiones, “desde detenciones ilegales en masa en condiciones inhumanas hasta el uso de palizas y tortura, pasando por permitir abusos sexuales a manos de reclusos adultos”.

Las condiciones de los centros son “tan extremas” que, según AI, podrían constituir un “crimen de guerra de tortura”.

La ONU ha verificado la liberación de 2.879 niños de estos centros desde 2015, apuntó AI, números que se añaden a los que ya se conocían de que entre enero de 2013 y marzo de 2019, las Fuerzas Armadas de Nigeria detuvieron a más de 3.600 niños, incluidas 1.617 niñas, por su supuesta implicación en grupos armados.

Niñas liberadas por el grupo Boko Haram en marzo de 2018. EFE/ Str

Aunque a finales de 2019 y principios de 2020 hubo excarcelaciones masivas, Amnistía recalca que aún hay “muchos menores recluidos en estas condiciones”.

Boko Haram lucha desde 2009 por imponer un Estado de corte radical en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y cristiana en el sur, y desde donde ha expandido sus ataques a naciones vecinas como Chad, Níger y Camerún.

El grupo ha secuestrado a centenares de niños, niñas y adolescentes, reclutando así niños soldado y forzando el matrimonio y la violación de menores.

En la última década, más de 27.000 personas han muerto por la violencia de Boko Haram, mientras los desplazados por esa causa rondan los dos millones, según la ONU.