Borrell admite que sin cumplir el embargo de armas es difícil parar la guerra en Libia

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Borrell, en una imagen de archivo. [EFE-EPA]

El Cairo (EuroEFE).- El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, reconoció este jueves que el embargo de armas no está siendo respetado por las partes y así es “bastante difícil” poder detener el conflicto, aunque ve una “ventana de oportunidad” con la última propuesta de alto el fuego.

“Es una realidad que el embargo de armas no está siendo, digamos, respetado completamente (…) no está siendo respetado por nadie”, dijo Borrell en rueda de prensa en El Cairo, donde realiza una visita tras estar precisamente el Libia.

Añadió que la Unión Europea hace lo que puede cumpliendo el mandato de la ONU, que se refiere al embargo por vías terrestre y marítima únicamente, y que han recogido información y se ha enviado al Consejo de Seguridad.

“Somos perfectamente conscientes de que el flujo de armas continúa llegando a Libia y mientras esto continúe va a ser bastante difícil detener el combate”, añadió junto al ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri.

Borrell elogió el papel de Egipto y su aporte a la hora de “presionar” para el establecimiento de un cese el fuego en presencia.

Destacó los objetivos comunes de la salida de los mercenarios del país y “la interferencia extranjera en el país, parar el flujo de armas y dar una oportunidad a la paz”.

Consideró que en el país magrebí existe en la actualidad una “ventana de oportunidad”, después de que el pasado 21 de agosto tanto el Gobierno en Trípoli como por el presidente del Parlamento no reconocido en el este del país, Aquila Saleh, presentasen de forma separada una propuesta de cese el fuego.

“La primera forma de parar una guerra es dejar de luchar”, sentenció Borrell, que precisamente mantuvo en los últimos días una “larga” reunión con Saleh sobre el posible pacto y quien insistió en que la UE y Egipto trabajarán juntos para aprovechar la oportunidad.

“Sin la Declaración de El Cairo y sin la importante presión política que pusisteis explicando claramente cuáles eran las líneas rojas que no iban a aceptar que fuesen cruzadas, quizás el alto el fuego no se hubiese mantenido”, concluyó el político español.

El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, lanzó el pasado junio una iniciativa de paz en El Cairo junto al mariscal Jalifa Hafter y al presidente de la Cámara de Tobruk, que conllevaba la retirada de todos los combatientes extranjeros de Libia, pero el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido por la ONU, la rechazó.

Poco después, Al Sisi afirmó que “cualquier intervención directa” en Libia “tiene legitimidad internacional” en base a la autodefensa, si bien tanto él como su Gobierno han reiterado que no desean la guerra sino impulsar negociaciones de paz.