La UE cierra filas con Grecia y exige a Turquía que no aliente la migración a sus fronteras exteriores

Siria

Un grupo de refugiados intenta cruzar la frontera griega durante el atardecer en Edirne (Turquía), el 4 de marzo de 2020. [EFE-EPA]

Bruselas/Ankara (EuroEFE).- Los países de la Unión Europea (UE) expresaron este miércoles su solidaridad con Grecia ante el creciente número de migrantes y refugiados que tratan de cruzar las fronteras desde Turquía y se mostraron dispuestos a ayudar a las autoridades griegas con personal y equipamiento, al tiempo que dijo a Turquía que debe dejar de alentar la migración hacia la UE y abandonar las medidas unilaterales como medio de presión.

La UE expresa solidaridad con Grecia y se prepara para enviar ayuda

En un Consejo extraordinario de ministros de Interior convocado inmediatamente después de la visita a Grecia el martes de los tres presidentes de las instituciones europeas, los responsables comunitarios de inmigración dejaron claro que su prioridad es la protección efectiva de las fronteras exteriores.

“Los cruces ilegales no serán tolerados. En ese contexto, la UE y sus Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias, de acuerdo con el derecho europeo e internacional”, advierte una declaración adoptada en la reunión.

Los países enviaron un aviso directo al Gobierno turco y a “todos los actores y organizaciones sobre el terreno” para que difundan ese mensaje y “combatan la diseminación de información falsa”, que incita a los migrantes a dirigirse hacia la UE.

“Los migrantes no deberían ser animados a poner en peligro sus vidas al intentar cruces ilegales por tierra o mar”, alerta el texto.

El ministro de Interior de Croacia, Davor Bozinovic, cuyo país preside la UE este semestre, aseguró en rueda de prensa al término de la reunión que hay informaciones falsas que circulan en los medios, por ejemplo en relación con el número de inmigrantes y refugiados que, según Turquía, están tratando de cruzar la frontera con Grecia.

“Se habla de 75.000, pero en el viaje a la zona solo vimos entre 1.500 o 2.000”, dijo.

Por su parte, la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, se declaró “preocupada” por la escalada de la tensión con Turquía y que la UE quiere evitar a toda costa que la situación en la frontera con Grecia y Bulgaria “se convierta en una crisis humanitaria duradera”.

Por otra parte, insistió en la necesidad de regresar al acuerdo con Turquía en materia migratoria.

En contra de la presión migratoria

La declaración de los ministros indica que la UE es consciente de la creciente carga que sufre Ankara al albergar a 3,7 millones de migrantes y refugiados, pero rechaza el uso por parte de Turquía de la presión migratoria con objetivos políticos.

“El Consejo espera que Turquía aplique plenamente las disposiciones” del acuerdo migratorio de 2016, añade la nota.

Según la comisaria, entre los ofrecimientos de ayuda que este miércoles realizaron los países durante la reunión se incluyó uno de Luxemburgo y Finlandia, para acoger en su territorio a migrantes menores no acompañados que se encuentran en campos de Grecia y Malta.

Por su parte, el ministro español de Interior, Fernando Grande-Marlaska, mostró la disposición de su Gobierno a “encontrar una respuesta europea a este desafío” y subrayó que tanto Grecia como Bulgaria y Chipre pueden contar con el apoyo de España para abordar la actual situación.

En particular, España ofreció ampliar su aportación a las operaciones de la agencia europea de fronteras Frontex en la zona “con más medios materiales y personales de Policía Nacional y de la Guardia Civil”, aunque no concretó cifras, a la espera de recibir una petición concreta de ayuda.

Los países se comprometieron a facilitar con rapidez el apoyo necesario para asegurar el despliegue inmediato de los equipos y medios necesarios.

El Consejo se volverá a reunir el próximo 13 de marzo para pasar revista a la situación y concretar la ayuda.

Por otra parte, la Comisión Europea presentó hoy un plan de acción que pide a los países que faciliten los medios necesarios para lanzar dos operaciones de intervención rápida en las fronteras externas de Grecia por parte de Frontex y coordinar un nuevo programa de retorno.

También espera reunir equipamiento médico, tiendas de campaña y otros medios y responder al llamamiento de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo de desplegar 160 expertos en Grecia.

La UE exige a Turquía que no aliente la migración a sus fronteras exteriores

Esta visita a Turquía de dos días, que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, calificó de “intensa” debido a los numerosos encuentros con responsables turcos, dejó patente el desencuentro entre Ankara y la UE y no supuso ningún acercamiento visible más allá de un “diálogo franco y constructivo”.

Borrell, que junto al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, se reunió con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y con varios ministros, no compareció ante los medios con ningún dirigente turco y no hubo comunicados conjuntos.

Tensión en la frontera grecoturca

“Entendemos la difícil situación por la que Turquía está pasando, pero hemos expresado que la actual situación en las fronteras europeas no va a llevar a ninguna solución”, declaró Borrell a la prensa en Ankara.Turquía anunció el pasado viernes que dejaba el camino libre a los migrantes en su territorio para llegar a Europa y miles de ellos se encuentran ante las fronteras terrestres griegas, cerradas y vigiladas por la Policía y el Ejército de Grecia.

Atenas ha acusado a Ankara de comportarse como un “traficante de personas”, al transportar a estas a la frontera y alentarlas a cruzar.

La decisión de Ankara se produjo después de que 34 de sus soldados murieran en un bombardeo de las fuerzas sirias en Idlib, el último bastión donde milicias islamistas, apoyadas por Turquía, resisten al régimen de Bachar al Asad, respaldado por Rusia.

Ankara ha presentado el cambio en su política migratoria como resultado del hartazgo por no recibir suficiente ayuda europea ni para atender a los refugiados ni para su campaña militar en Siria.

“Hemos pedido que no se aliente un mayor movimiento de refugiados y migrantes hacia las fronteras de la Unión Europea”, dijo Borrell, quien sostuvo que las acciones unilaterales minan la confianza entre Bruselas y Ankara.

Subrayó que “el aumento de la presión en la frontera entre la Unión Europea y Turquía y las acciones unilaterales no traen ninguna respuesta positiva ni beneficio a nadie, al contrario, solo puede crear problemas y empeorar la situación”.

“Y quienes pagan esto son los migrantes y los refugiados sirios”, añadió.

Ayudas de la UE a la población siria

El político español, consciente del mal momento por el que pasa la relación entre Turquía y la UE, abogó por generar “una nueva dinámica” que revierta la situación.

“Esto contribuirá a abordar la situación en Siria, a buscar una solución a la crisis y a mejorar la seguridad internacional en general, que se ha visto fuertemente comprometida por los últimos acontecimientos”, explicó.

Borrell anunció que la UE destinará 170 millones de euros en ayuda humanitaria para Siria, 60 de ellos para paliar la “crisis humanitaria” en el noroeste del país.

“Turquía y la UE tienen un interés común en poner fin al conflicto en Siria. Necesitamos trabajar de la mano para abordar los desafíos comunes. Necesitamos cooperar para encontrar una manera de lograr el fin de ese conflicto”, agregó Borrell.

Críticas de Erdogan

Horas antes, en un discurso Erdogan acusó a la UE de “pisotear” los derechos humanos al “golpear”, “hundir botes” e incluso “disparar” a los migrantes que buscan alcanzar Europa.

Acusó a la UE de no mantener su palabra en el pasado y exigió a los países europeos que apoyen “las soluciones políticas y humanitarias turcas en Siria”.

Las relaciones de la UE con Turquía, socio de la OTAN, pasan por un pésimo momento por cuestiones tanto de respeto a los derechos humanos y la independencia de la Justicia en Turquía como por divergencias en política exterior y de seguridad.

Recientemente la UE impuso sanciones a responsables turcos por las perforaciones exploratorias de hidrocarburos de Turquía en aguas chipriotas y en el este del Mediterráneo.

La UE mostró ayer un respaldo sin fisuras a Atenas y algunos dirigentes europeos, como los de Grecia y Chipre, consideran que Ankara busca chantajear a la UE utilizando a los refugiados sirios como instrumento.

El bloque comunitario trata de evitar por todos los medios que se repita la crisis migratoria de 2015 y 2016, cuando más de un millón de refugiados llegaron a su territorio, y que estuvo a punto de acabar con el espacio de libre circulación Schengen y dio alas a las formaciones euroescépticas.

Los líderes de la UE han aceptado que Grecia suspendiera por un mes el derecho a solicitar asilo, incumpliendo la legislación internacional, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), y han mantenido silencio ante el uso de la fuerza por parte de la Policía helena en la frontera.

Edición: Catalina Guerrero y F.Heller