Cómo puede ayudar la tecnología en la lucha contra el coronavirus

Apple y Google mostraron este lunes por primera vez imágenes de cómo serán las futuras aplicaciones que Gobiernos de todo el mundo creen para sus sistemas operativos en teléfonos celulares para rastrear los contactos sociales y hacer frente a la pandemia del COVID-19. [EFE / Apple y Google]

Madrid/San Francisco (EuroEFE).- Cómo puede ayudar la tecnología en la lucha contra el coronavirus. De ello debaten este martes los ministros de telecomunicaciones de la UE. Mientras los países europeos discuten cómo debe ser la futura aplicación de rastreo, los dos grandes del “software” mundial, Google y Apple, han mostrado cómo debe funcionar.

Este martes por videocoferencia, los ministros de telecomunicaciones de la UE cambiarán impresiones sobre el uso de aplicaciones de rastreo y de los datos de las comunicaciones electrónicas para hacer frente a la crisis de la COVID-19.

Según un comunicado del consejo de ministros de la UE, también mantendrán un debate más amplio sobre el papel del sector digital en la recuperación posterior a esta crisis, con inclusión de las medidas para incentivar la inversión en el despliegue de nuevas infraestructuras digitales de muy alta capacidad.

El asunto está en muchas reuniones políticas en la UE. En un debate celebrado este lunes por la comisión europarlamentaria de Mercado Interior, la comisaria responsable de Competencia, Margrethe Vestager, resaltó que las aplicaciones móviles de rastreo serán esenciales para la reapertura social y económica en Europa, pero que tendrán que ser aplicaciones en las que la gente “pueda confiar”.

Indicó que la Comisión trabaja con los Estados para que las autoridades nacionales de protección de datos garanticen que esta tecnología es de carácter “temporal, voluntario y transparente”.

Los países debaten sobre cómo permitir que las distintas aplicaciones para rastrear los contactos de personas infectadas sean interoperables -comuniquen entre sí-, de modo que puedan usarse con cualquier sistema operativo y en distintos países.

Vestager dijo que las aplicaciones son particularmente importantes en el sector turístico. “Sin tecnología será muy difícil abrir en el grado que querríamos. Todos esperamos que este verano no se haya perdido, que podamos tener vacaciones, viajar algo”, dijo la comisaria, insistiendo en que tendrán que diseñarse aplicaciones en las que la gente “pueda confiar”.

El asunto de las aplicaciones va a ser motivo de discusión esta semana en distintas comisiones europarlamentarias..

Las comisiones de Mercado Interior y Asuntos Jurídicos debatirán sobre el primer borrador de recomendaciones que se pretende presentar a la Comisión Europea sobre cómo los servicios digitales, incluidas las plataformas online, deberían estar regulados en una futura Acta de Servicios Digitales.

Mientras, la comisión de Libertades Civiles debatirá el jueves con expertos en protección de datos sobre el uso de los datos personales en la lucha contra esta pandemia.

Consejo de Europa: hay que evitar riesgos para la privacidad en las app contra el coronavirus

París (EuroEFE).- El Consejo de Europa ha hecho un llamamiento para que los Estados garanticen que se “evitan riesgos para los datos personales y la privacidad”, si se aplica el rastreo de móviles para hacer seguimientos de movilidad y contactos …

Apple y Google muestran imágenes de las futuras aplicaciones de rastreo

Apple y Google han mostrado por primera vez imágenes de cómo serán las futuras aplicaciones que Gobiernos de todo el mundo creen para sus sistemas operativos en teléfonos móviles para rastrear los contactos sociales y hacer frente a la pandemia del COVID-19.

Las dos empresas, que la semana pasada abrieron su tecnología a ciertos desarrolladores de software, han publicado una serie de imágenes en las que puede verse en la pantalla de un móvil cómo serán estas aplicaciones cuando el usuario las abra, cuando le notifiquen que ha estado en contacto con alguien infectado o cuando ellos mismos den positivo por el coronavirus.

Apple y Google también aprovecharon para recordar algunas de las guías que los desarrolladores deberán seguir, como por ejemplo que las aplicaciones no podrán acceder a ningún tipo de geolocalización, que deberán ser creadas por organismos vinculados a Gobiernos y que deberán pedir permiso al usuario para enviar o recibir notificaciones.

Las dos firmas sorprendieron a principios de abril con una alianza sin precedentes en un entorno de gran competencia en la industria tecnológica al revelar que estaban trabajando conjuntamente en un proyecto para usar datos de movilidad de las personas en la lucha contra la pandemia de COVID-19.

La idea es aprovechar la ubicuidad de los sistemas operativos para móviles de Apple con iOS y Google con Android para recabar y poner a disposición de las autoridades sanitarias en todo el mundo datos de movilidad y de contactos entre individuos que permitan hacer un mejor seguimiento y predicciones de las infecciones del coronavirus.

Algo que Apple y Google dicen haber sido capaces de mitigar mediante el uso de Bluetooth (una tecnología menos invasiva que, por ejemplo, la geolocalización) y el carácter “voluntario” de los programas.

La alianza entre los propietarios de los dos sistemas operativos para móviles más presentes en el mundo deberá empezar a materializarse a mediados de mayo, cuando lancen una interfaz de programación de aplicaciones (API) compatible tanto con Android como con iOS.

Las API son el marco dentro del que operan los sistemas informáticos, e históricamente las de Android e iOS han sido incompatibles entre ellas, lo que, de facto, dificultaba mucho e incluso llegaba a impedir en algunos casos la correcta comunicación entre ambos sistemas.

La nueva API, sin embargo, permitirá una comunicación fluida entre Android e iOS con la idea de que las aplicaciones oficiales que creen las distintas autoridades sanitarias puedan descargarse tanto en iOS como en Android y la información que recaben pueda ser agregada sin importar cuál es el lenguaje informático de cada aparato.

Así, si una persona entra en contacto con otra que ha dado positivo o que después de la interacción da positivo por coronavirus, podrá recibir un aviso en su teléfono y someterse a una cuarentena para determinar si se produjo infección.

Los gigantes tecnológicos Google y Apple, dueños de los sistemas operativos de los teléfonos Android y iPhone, se han basado en el sistema europeo para desarrollar conjuntamente su propia aplicación de rastreo.

Una usuaria de IPhone conecta su “Buletooth”.EFE/Marc Arcas

Seguimiento después de la cuarentena

Conforme los países relajan las cuarentenas y restricciones de movimiento, los Gobiernos están tanteando soluciones tecnológicas para rastrear posibles contagios y frenar la propagación del virus.

Algunos países del mundo, como Vietnam y Australia, han optado por el sistema de Singapur, basado en el Bluetooth. España forma parte de un consorcio europeo que desarrolla un software Paneuropeo de Proximidad para Preservar la Privacidad (PEPP-PT) que use también esta tecnología Bluetooth y no el modelo basado en la geolocalización..

El PEP-PT es una organización sin ánimo de lucro que se ha creado para que cualquier solución tecnológica para luchar contra el coronavirus esté dentro de las leyes y principios europeos de privacidad y protección de datos. Se trata de aprovechar las posibilidades de la tecnología digital para, protegiendo totalmente la privacidad, maximizar la velocidad y la capacidad en tiempo real de las propuestas nacionales a una pandemia.

La organización, que tiene su sede en Suiza, quiere que la tecnología que se desarrolle esté disponible para todos los países y sea utilizada por todos los desarrolladores de la manera más fluida y rápida posible.

Tiene más de 130 miembros a lo largo de ocho países europeos, incluidos científicos, técnicos y exportos de empresas e institutos internacionales de investigación, con experiencia en comunicación, sicología, epidemología, trazado de proximidad, seguridad, privacidad. España ya anunció que se sumaba a la iniciativa.

La necesidad de una aplicación digital de rastreo para prevenir el rebrote del coronavirus ya fue abordada por los ministros del G20, que elaboraron una declaración, a la que se sumó España, en la que resaltaron la importancia de que dicha aplicación “fortalezca y acelere nuestra respuesta colectiva” a la pandemia de COVID-19.

El G20 apostó por fomentar la colaboración para “recopilar, agrupar, procesar y compartir datos no personales, confiables y precisos”, que puedan ayudar a combatir la pandemia de coronavirus

“Se deben recopilar datos relacionados con la COVID-19 procesados de manera ética, transparente, interoperable y segura”, de manera que se proteja la privacidad y la seguridad de los datos de las personas, de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) 2005, y leyes y regulaciones nacionales.

El sistema Singapur: la clave es el “bluetooth”

Gracias a su experiencia con el SARS, un tipo de coronavirus, en 2003, Singapur fue uno de los países que antes reaccionó ante la COVID-19 y el primero en lanzar un rastreador basado en la tecnología Bluetooth -el 20 de marzo-.

La aplicación, llamada TraceTogether, intercambia códigos identificatorios entre usuarios que estén en un radio de 2 metros de forma automática y encriptada a través del Bluetooth que tienen la mayoría de los teléfonos móviles.

Si un usuario contrae la neumonía COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, puede compartir su información con las autoridades y el sistema avisará a las personas que estuvieron en contacto con él o ella para romper las cadenas de contagios.

TraceTogether asegura que el proceso requiere la autorización del usuario y la aplicación no recopila datos de geolocalización.

Sin embargo, solo 1,1 millones de personas se han bajado el programa, cerca de un quinto de la población, cuando la cifra debería alcanzar al menos el 60 para que sea efectivo, al tiempo que la aplicación está teniendo algunos problemas técnicos en los móviles de iPhone.

El Reino Unido experimenta su plan

El Reino Unido ha comenzado un programa piloto en la isla de Wight (sur de Inglaterra) para probar la aplicación móvil que permitirá rastrear contagios una vez comience a relajarse el aislamiento de la población.

Los empleados del sistema de salud de la isla han empezado a descargarse el software , mientras que los cerca de 140.000 habitantes de ese territorio podrán comenzar a hacerlo a finales de semana.

El programa detectará la distancia entre el usuario y otros teléfonos a través del protocolo inalámbrico Bluetooth y advertirá a quienes hayan estado en contacto cercano con personas que más tarde desarrollen síntomas o den positivo por COVID-19.

Edición: Luis Alonso