El Tribunal de Cuentas de la UE alerta de la digitalización desigual en la industria europea

Detalle del teclado de un ordenador. EFE/EPA/YOAN VALAT/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) no se está beneficiando plenamente de las tecnologías avanzadas para innovar y seguir siendo competitiva, señala el Tribunal de Cuentas Europeo en un informe publicado este martes.

Bajo el título de “Digitalización de la industria europea: iniciativa ambiciosa cuyo éxito depende del empeño constante de la UE, los gobiernos y las empresas”, el informe de los auditores europeos evalúa la iniciativa lanzada en 2016 por la Comisión Europea (CE) para impulsar la modernización digital en la industria.

“A pesar de la esfuerzos de la Comisión para apoyar a las autoridades nacionales, el progreso de la iniciativa ha sido desigual entre los Estados miembros”, según el citado informe elaborado tras analizar sobre el terreno a cuatro Estados miembros (Alemania, Hungría, Polonia y Portugal).

Los auditores subrayan que “algunos países aún no cuentan con estrategias nacionales de digitalización o no han llevado a cabo determinadas acciones específicas, como el establecimiento de centros de innovación digital”.

La transformación digital de la industria, o digitalización, es “más que simplemente adquirir” nuevas tecnologías de equipos y sistemas, señalan, y añaden que “implica utilizar las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para repensar todos los aspectos del proceso empresarial”.

UNA REVOLUCIÓN A VARIAS VELOCIDADES

Los auditores reconocen, no obstante, que la digitalización de las industrias de la UE ha avanzado en los últimos años, pero a “diferentes velocidades entre países, regiones y sectores”.

También, agregan, hay “grandes disparidades” entre las grandes empresas y las pymes.

“Adoptar la transformación digital es esencial para que nuestras empresas europeas permanezcan siendo competitivas a nivel mundial”, destaca el Tribunal Europeo de Cuentas en su documento.

“Se estima que la digitalización en la UE podría generar más de 110.000 millones de euros de ingresos al año “, asegura Iliana Ivanova, miembro de este tribunal y responsable del informe.

El objetivo de la iniciativa de Bruselas presentada hace cuatro años era mejorar la competitividad en tecnologías digitales y garantizar que todas las empresas de Europa, independientemente del sector, tamaño o ubicación, pudiesen beneficiarse de las innovaciones digitales.

La iniciativa tenía como objetivo movilizar cerca de 50.000 millones de euros de dinero público e inversión privada en los cinco años posteriores a su lanzamiento.

Según los auditores, la estrategia de la Comisión para impulsar la digitalización tenía “una base sólida y el apoyo de los Estados miembros de la UE, pero carecía información sobre los resultados previstos”.

Así, por ejemplo, señalan que Alemania y Portugal tienen estrategias establecidas, pero Hungría y Polonia aún no habían desarrollado una estrategia nacional integral de digitalización en 2019, pese a que la Comisión ha llevado a cabo varias actividades para ayudar a los Estados miembros.

Uno de los elementos clave de la iniciativa comunitaria para digitalizar a la industria europea es el establecimiento y funcionamiento de centros de innovación digital, algo que solo ha sido completamente desarrollado en uno de los cuatro países estudiados, Alemania.

Otros problemas detectados por los auditores son la descoordinación en la movilización de fondos públicos y privados, y la falta de seguimiento por parte de la Comisión en el desbloqueo de fondos, a excepción de los del programa Horizonte 2020.

En este sentido, los auditores constatan que pese a que la financiación del Feder puede utilizarse los centros de innovación digital, “esto rara vez se ha hecho”.

El informe recuerda que tener una buena conectividad de banda ancha es un requisito previo para la digitalización, y advierte que es probable que no todos los países cumplan este objetivo en 2020.

Además, la tasa de adopción de la banda ancha rápida varía mucho entre las empresas de diferentes tamaños (por ejemplo, en 2019, solo el 46 % de las pymes tenía acceso rápido de banda ancha), y esto “frena inevitablemente la revolución industrial digital en la UE”, concluye el informe.

Editado por Miriam Burgués