¿Cómo casar las promesas electorales en España con la exigencia de Bruselas de reducir el déficit estructural?

Debate

Los candidatos a la presidencia del Gobierno, (i-d) Pablo Casado, Pedro Sánchez, Santiago Abascal, Pablo Iglesias y Albert Rivera, momentos antes de comenzar el debate electoral que tiene lugar este 4 de noviembre de 2019 en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, y que será moderado por los periodistas Ana Blanco y Vicente Vallés. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Madrid (EuroEFE).- Los partidos llegan al final de campaña electoral en España con centenares de propuestas pero ocultando la memoria económica de sus programas, con lo que al votante no le queda claro ni cuánto van a costar, ni cómo se van a financiar ni qué ahorro o recaudación suponen las promesas electorales de su partido, en un momento en que Bruselas reclama recortes del déficit.

En las elecciones generales del 28 de abril formaciones como Podemos o Ciudadanos se lanzaron a dar cifras de gasto público y de recaudación, pero en esta ocasión ante el enfriamiento de la economía y el mercado laboral, las memorias económicas de todos los partidos han brillado por su ausencia.

El reto económico en 2020 es complicado ya que la Comisión Europea pide a España reducir el déficit estructural en un 0,65 % del PIB, lo que equivaldría a un ajuste presupuestario -con aumento de ingresos o reducción de gastos- de unos 7.600 millones de euros en un contexto de desaceleración económica.

Los líderes políticos no se atreven a sacar todos sus números -o no con todo detalle- y la mayoría deja clara la cifra de ingresos pero obvia la de gastos.

Los cálculos están hechos, casi todos los responsables económicos de los partidos han preferido no difundirlos o han optado por esperar a ver si los publicaban los demás, según reconocen a EFE.

Temen que sus contrincantes usen las cifras como arma arrojadiza, acusándoles de aumentar demasiado el gasto o de inflar los ingresos.

A menos de dos días de que se abran las urnas, estos son algunos de los datos que han dejado entrever los programas electorales.

Sánchez

El presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, este jueves, durante su intervención en el mitin de cierre de campaña en la Comunitat Valenciana celebrado en Castellón. EFE/ Domenech Castelló

PSOE:

El programa socialista se centra en la filosofía de los fallidos Presupuestos de 2019 que aumentaban la recaudación subiendo el Impuesto de Sociedades e implantando nuevos tributos sobre servicios digitales y transacciones financieras.

Propuestas como la implantación de un ingreso mínimo vital, la subida progresiva del salario mínimo interprofesional (SMI) o el aumento de la inversión en Sanidad hasta el 7 % del PIB en 2023 serían financiadas “con una mayor eficacia en el gasto público y una mayor justicia fiscal”.

Solo han trascendido los casi 4.700 millones que costará revalorizar las pensiones un 0,9 % en 2020, subir el 2 % el sueldo a los empleados públicos y equiparar las retribuciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

 

Casado

El líder del PP, Pablo Casado durante un acto de campaña electoral que ha tenido lugar este miércoles en el Palacio de Congresos de Zaragoza. EFE/JAVIER CEBOLLADA

PP:

Los populares proponen entre sus 200 medidas una rebaja fiscal de 16.000 millones para aumentar las bases imponibles sin mermar la recaudación, al tiempo que plantean un aumento del gasto inferior al crecimiento de la economía “para garantizar un colchón fiscal”.

Suprimir los impuestos de Sucesiones, Donaciones y Patrimonio, bajar el IRPF y el impuesto de Sociedades, deducciones fiscales vinculadas al alquiler, un cheque guardería de 1.000 euros al año o incentivos fiscales para las empresas que contraten a mujeres después de la maternidad, son también propuestas cuya financiación el PP fía a la creación de 300.000 empleos.

Iglesias

El candidato a presidente del Gobierno de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, durante el encuentro con simpatizantes junto a los candidatos vascos este jueves en Bilbao, en la víspera del final de campaña electoral del 10N. EFE/Luis Tejido

PODEMOS:

Unidas Podemos lleva una reforma fiscal con la que calcula que llegaría a recaudar 45.000 millones anuales cuando estuviera funcionando al cien por cien.

Muy similar a la propuesta tributaria del PSOE, el partido propugna la subida del Impuesto de Sociedades y la creación de otro a las grandes fortunas, a las transacciones financieras y a las empresas más contaminantes, así como el alza del IRPF para las rentas altas.

Este nivel de recaudación iría acompañado de un gasto de unos 24.000 millones anuales que financiaría medidas como el aumento del SMI, de una renta garantizada, del incremento de la prestación por cuidado de hijos o las inversiones en transición ecológica.

Rivera

El líder de Ciudadanos Albert Rivera, durante su intervención en un desayuno informativo  en Madrid.-EFE/Juan Carlos Hidalgo

CIUDADANOS:

La formación propugna una rebaja del IRPF y la supresión de impuestos como el de Sucesiones y Donaciones y ha prometido implantar ayudas fiscales a las familias numerosas y también monoparentales con un hijo, que tendrían un coste de unos 5.000 millones de euros.

Entre sus 250 medidas aparecen bonificaciones a los autónomos, al primer contrato joven, al empleo en el mundo rural, la rebaja del impuesto a las pymes, la puesta en marcha de un complemento naranja o préstamos sin intereses de hasta 15.000 euros para ayudar a los jóvenes a pagar la entrada de su primera vivienda. Medidas que también requieren de financiación.

En el programa del 28 de abril, Ciudadanos preveía una recaudación adicional de 5.000 millones de euros provenientes de la lucha contra el fraude fiscal y la eliminación de gastos superfluos, diputaciones, entidades autonómicas y locales.

Vox

El presidente de Vox, Santiago Abascal, interviene durante un acto electoral de la formación, este martes en Dos Hermanas (Sevilla). EFE/ José Manuel Vidal [EFE/ José Manuel Vidal]

VOX:

El partido propone ingresar 24.236 millones de euros con la eliminación de organismos autónomos, gasto en duplicidades, bonificaciones a la Seguridad Social o suprimiendo entidades locales.

En su programa vincula la recaudación a dos tramos en el IRPF, un tipo marginal del 22 % para rentas inferiores a los 60.000 euros anuales y otro del 30 % para ingresos superiores, y añade exenciones a este impuesto dependiendo de la situación del contribuyente, con una horquilla de entre los 7.000 euros hasta los 18.500 euros anuales.

Otras propuestas supondrían un coste para las arcas del Estado como la rebaja del Impuesto de Sociedades, la supresión del IVA en la compra de la primera vivienda o la bajada de las cotizaciones de los empresarios y de los trabajadores.