La UE sienta la base para una recuperación conjunta sin concretar su ambición

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ofrecen una rueda de prensa en Bruselas el 23 de abril de 2020. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET/POOL

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) ha puesto la primera piedra para una reconstrucción económica común tras la pandemia de coronavirus, que no deje solo a ningún país, pero la falta de detalles en el plan pactado este jueves genera dudas sobre la envergadura de una recuperación que debe comenzar con urgencia.

En una breve cumbre por videoconferencia, los líderes comunitarios pactaron este jueves crear un fondo de recuperación ligado al presupuesto comunitario para costear las medidas billonarias necesarias para sacar a la economía de la recesión que se avecina este año, pero dejaron en manos de la Comisión Europea el diseño de ambas propuestas sin pactar su volumen o funcionamiento.

Un vaso “medio lleno”

Pese a ello, la mayoría de expertos ve el vaso “medio lleno” tras la reunión.

La Unión Europea ha sido más rápida de lo habitual, y desde luego más veloz que en la crisis financiera, la propuesta contiene elementos que atienden a las sensibilidades de los países del Norte y del Sur, y se abandona la idea de que cada país salga de esta crisis por sus propios medios, algo que hace apenas unas semanas estaba sobre la mesa.

La pega es que la falta de concreción y de un calendario para poner en marcha el plan amagan con retrasar la respuesta y no convencen a los mercados.

“Tenemos algunos elementos de cómo podría ser el fondo, pero los detalles son tan poco claros que no podemos evaluar su impacto”, admitía Guntram Wolff, director del centro de estudios Bruegel, en un debate para analizar los resultados de la cumbre.

La idea del Ejecutivo comunitario pasa por emitir deuda con el respaldo del presupuesto de la UE, que se aumentaría temporalmente, para obtener financiación en el mercado y trasladarla después a los Estados también a través del presupuesto comunitario.

Un fondo de entre 1,6 y 2 billones de euros

Las cifras que baraja estarían entre 1,6 y 2 billones de euros y las ayudas se desembolsarían en forma de subvenciones o préstamos en una proporción aún por determinar.

Vincular el fondo de recuperación al presupuesto comunitario permite suavizar las reticencias de algunos países, sobre todo en el Norte, puesto que se trata de un instrumento conocido y que garantiza que el gasto está controlado por la Comisión y la Eurocámara.

“No se trata de crear un nuevo instrumento difícil de consensuar, como eran los eurobonos. La canciller alemana, Angela Merkel, ya había dicho que tenían que ser instrumentos ya existentes”, explica a Efe el director en Bruselas de la Fundación Robert Schuman, Eric Maurice.

A su juicio, el que la Comisión emita deuda con el respaldo del presupuesto comunitario es un compromiso que “permite al Sur no tener que soportar el coste de endeudarse a tasas más elevadas, y da garantías al Norte de que no tendrá que preocuparse de si el Sur pagará después”.

“La responsabilidad de la deuda recaerá sobre el presupuesto de la UE y no podremos decir que Italia tendrá que reembolsar la deuda y si no lo hace será Holanda la que paga”, explica.

La UE pacta un fondo de recuperación tras la pandemia, pero faltan los detalles

Bruselas/Berlín/París/Roma/Madrid (EuroEFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) acordaron este jueves poner en marcha un fondo de recuperación para relanzar la economía del continente tras la pandemia de coronavirus, pero dejaron para más adelante …

 

Una muestra de que las líneas rojas ya han empezado a moverse es el hecho de que Alemania se haya mostrado dispuesta a aumentar su contribución al presupuesto, lo que allanaría el camino a la emisión de deuda por la Comisión.

Esto no significa, sin embargo, que desaparezca la desconfianza entre Norte y Sur que caracteriza las negociaciones económicas comunitarias, que previsiblemente se trasladará ahora al debate sobre cómo conceder las ayudas.

España, Francia o Italia reclaman que sean subvenciones a fondo perdido, para evitar créditos que engrosen sus ratios de deuda pública, mientras que Holanda o Austria, entre otros, reclaman que se den en forma de préstamos reembolsables y con condiciones.

¿Qué se quiere financiar exactamente?

A juicio de Guntram Wolff, sin embargo, antes de entrar en ese debate habría que decidir qué se quiere financiar exactamente con el fondo.

“Es chocante que este debate no haya empezado (…) ¿De qué estamos hablando en realidad para esta recuperación?”, se preguntó, advirtiendo de que, sin una estrategia, se terminará con un sistema de subsidios nacionales que fragmente el mercado europeo.

Más allá del contenido, el acuerdo no fija plazos para este plan de recuperación, con el riesgo de que las negociaciones se dilaten, en particular por la complejidad de pactar el presupuesto plurianual en junio, como sería necesario para que pueda estar en vigor al inicio de 2021.

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advertía ayer del riesgo de hacer “demasiado poco, demasiado tarde” ante la crisis.

“No creo que haya ese riesgo, porque habitualmente se necesita tiempo para que la UE actúe. Mi preocupación es que para los mercados financieros sí que es demasiado tarde. (…) Los mercados no tienen la perspectiva de que lo de ayer fuera suficiente.”, dijo a Efe el director del Centro Europeo de Estudios Políticos, Karel Lannoo.

La impresión en Bruselas es que el tiempo apremia, pero también que se ha rebajado el tono político del debate y que hay voluntad de forjar consenso antes de que sea demasiado tarde.

Editado por Miriam Burgués