Acuerdo del Eurogrupo para que el presupuesto del euro pueda respaldar a los países en crisis

El comisario europeo de Finanzas, Pierre Moscovici (izq), y el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno. [EFE/EPA/JULIEN WARNAND]

Bruselas (EuroEFE).- El Eurogrupo ha alcanzado un acuerdo sobre el uso de los fondos y la gobernanza del futuro presupuesto para la eurozona. Pero quedan flecos por cerrar. Su presidente, Mario Centeno, ha destacado que el objetivo fundamental de la política presupuestaria es evitar que con la crisis se empeore la situación de los países endeudados. Este instrumento presupuestario estará orientado en este sentido.

A falta de cual será la dotación final, que es algo que, según dijo Centreno, está relacionado con las discusiones presupuestarias globales, los ministros del euro han acordado la gobernanza y las reglas de distribución: el 80 por ciento dependerá de los criterios de población y del Producto Interior per Cápita (PIB) del día.

Se prevé que este presupuesto esté dotado con la parte que corresponda a los 19 países del euro de la partida presupuestaria para el Programa de Apoyo a las Reformas de la UE. Serían unos 17.000 millones de euros para siete años (2021-2027) si en las negociaciones del presupuesto comunitario se respeta la propuesta que hizo la Comisión europea de dotarlo con 25.000 millones de euros para los 27.

Pero el presidente del Eurogrupo ha destacado que este presupuesto “no es un fondo de cohesión” y que todos los Estados miembros van a recibir financiación, incluso los más ricos, con lo que tendrán un retorno de hasta un 70 por ciento de lo que aporten.

Otro aspecto destacado por Centeno ha sido la “flexibilidad” y por eso un 20 por ciento de los recursos se pueden reservar “para retos más ambiciosos” relacionados con las reformas y las inversiones. Este es un colchón que España había reclamado para capear los momentos más bajos.

Además, los Estados tendrán que financiar un 25 por ciento y solo en los casos de crisis graves se aceptará que esta financiación pueda ser reducida a la mitad,  según dijo el presidente del Eurogrupo.

“La política presupuestaria debe acompañar a la situación. Los países endeudados no deben ponerse en mayor peligro por culpa de los presupuestos”, dijo el presidente del eurogrupo.

El comisario europeo de Finanzas, Pierre Moscovici, compartió en la rueda de prensa dicha opinión, eso sí sin olvidar la prudencia presupuestaria. A su juicio debe haber tres claves: estabilidad presupuestaria, flexibilidad y apoyo al crecimiento.

España dice que el acuerdo servirá para capear las crisis

España está satisfecha con el acuerdo alcanzado este jueves sobre el uso del futuro presupuesto de la eurozona, porque abre la puerta a utilizar los fondos para capear momentos de crisis y sienta los cimientos de un instrumento que pueda aumentar su dotación en el futuro.

“Ha sido una negociación con un resultado del que estoy francamente muy satisfecha. Se trata de un punto de partida, falta mucho trabajo (…) pero el progreso que se está logrando responde plenamente a los objetivos que se había marcado España”, explicó la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, en una rueda de prensa en Luxemburgo.

La ministra española de Economía, Nadia Calviño, en el Eurogrupo de Lucemburgo. [EFE/EPA/JULIEN WARNAND]

La titular de Economía destacó que se reservará un 20 % de los fondos “para aquellos países que puedan estar en una situación económica difícil” y que los Estados podrán reducir la parte que deben pagar de sus programas de reformas e inversiones para beneficiarse del presupuesto de la eurozona.

En principio esta tasa de cofinanciación será del 25 %, pero podrá rebajarse a la mitad cuando un Estado atraviese un choque económico severo, con el fin de aliviar la carga para las finanzas nacionales.

La ministra admitió que la dotación inicial de este instrumento prevista podría no tener un “impacto macroeconómico material significativo”, pero destacó que puede ser “el punto de partida” para un mecanismo más importante en el futuro.

En cuanto a la posibilidad de que los países de la eurozona puedan hacer aportaciones adicionales a esta dotación, Calviño afirmó que el Gobierno decidirá si quiere contribuir más cuando se conozcan las características del acuerdo intergubernamental que lo regularía y del conjunto del presupuesto de la UE.

Los ministros no han alcanzado un acuerdo sobre estas aportaciones adicionales, que reclaman Francia y Alemania, pero rechazan Holanda o los nórdicos, y han encargado a los servicios legales comunitarios que analicen las posibilidades de crear ese acuerdo intergubernamental.

España siempre había condicionado su aportación a que el instrumento respondiese a sus ambiciones.

En cuanto a las condiciones para acceder a los fondos, Calviño señaló que serán las mismas que para obtener cualquier ayuda del presupuesto comunitario. Es decir, que todavía deben precisarse en la negociación del marco 2021-2027.

“Para nosotros era muy importante tener elementos que garantizasen que este fondo podía tener una actuación contracíclica, aunque la magnitud del fondo en sí no tenga un impacto macroeconómico material significativo, pero es un punto de partida que sí puede ser el embrión de un instrumento con un impacto más significativo en el futuro”, dijo Calviño.

“Los detalles los iremos viendo en los próximos meses”, añadió.

Edición: Luis Alonso