Ana Botín: la UE debe acordar un “plan conjunto” frente al coronavirus

La presidenta del Banco de Sanander, Ana Botín. [EFE/Rodrigo Jiménez]

Londres (EuroEFE).- La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, advirtió este martes de que la Unión Europea (UE) debe acordar un “plan conjunto” para presentar un frente común ante la pandemia de coronavirus, ya que se trata del “mayor reto” en la historia de la UE.

En un artículo que escribe para el diario Financial Times, coincidiendo con la reunión que mantendrán este martes los ministros de economía de la eurozona, Botin dice que “deben acordar un plan conjunto. Si no se actúa juntos ahora se podría socavar la fe de la ciudadanía en ese enfoque, y con ello, todo lo que se ha conseguido”.

“Durante más de seis décadas -dijo-, la sensación compartida de que somos más fuertes cuando actuamos unidos ha contribuido al avance de la paz, la reconciliación, democracia y derechos humanos. Nuestros logros descansan sobre ese principio”.

No obstante, lamentó que la crisis provocada por el coronavirus ha extendido el descontento de una parte de la ciudadanía por la respuesta de Bruselas, como demuestra una encuesta que reveló el pasado mes que el 88 % de los italianos cree que la UE ha “fallado en su apoyo” a su país.

La presidenta del Santander, Ana Botín, durante la presentación en enero de los resultados del banco de 2019.EFE/Rodrigo Jiménez

Botín reconoció que, a través de la compra de deuda pública y privada, el Banco Central Europeo (BCE) y las autoridades reguladoras han “implementado medidas importantes y a tiempo” para asegurar que hay “suficiente liquidez” en todo el bloque, mientras que la Comisión Europea (CE) ha creado un fondo común de 100.000 millones de euros para “salvaguardar el empleo”.

Subrayó, sin embargo, que estos pasos, “por desgracia”, son “excepciones a la regla”, pues, “demasiado a menudo”, los “intereses nacionales” han prevalecido sobre “la necesidad de una acción en toda Europa”.

En su opinión, los países miembros han vuelto, “por defecto”, a sus “posiciones tradicionales” para hacer frente a esta crisis, lo que ha “expuesto las grietas políticas en todo el continente”.

Además, recordó que cuanto más duren las medidas de confinamiento mayores serán las necesidades de financiación de, por ejemplo, las pequeñas y medidas empresas, el tipo de compañía más común en la UE, las cuales “no podrán sobrevivir sin ingresos durante más de unas pocas semanas”.

“Los bancos -observó- quieren ayudar a los negocios y estamos haciendo lo que podemos. Hemos reservado capital precisamente para shocks sistémicos como este. Y el Santander ha liderado el camino recortando las compensaciones de altos ejecutivos y eliminando dividendos. Esto nos dará más fuerza. Pero los bancos no pueden hacerlo solos”.

Esa es la razón, precisó Botín, por la que “necesitamos un plan para toda la UE” edificado sobre el “simple principio” de que “todos estamos en esto juntos”.

“Todos somos una sola Europa y debemos evitar lo que sucedió en 2012. cuando nuestras Pymes en Valencia tuvieron que cerrar porque no tenían el mismo acceso a financiación que un competidor en Múnich, a pesar de ser igual de productivo”.

Esa situación “se repitió en toda Europa”, pero la ciudadanía española, avisó, podría rechazar ahora “una medicina tan dura”. En estos tiempos, los países “con las espaldas más anchas deben llevar más peso”.

Botín abogó porque cada país introduzca una “garantía nacional gubernamental” para todas las empresas, especialmente para la Pymes, similar a la anunciada el lunes por el Ejecutivo alemán, con el que “pone dinero en las manos de los negocios” mientras los “bancos ayudan para asegurar que se entregan los fondos ya”.

“Para aquellos miembros de la UE que no pueden ofrecer programas de esa magnitud debido a restricciones fiscales, Bruselas debe intervenir para facilitarlos. Debemos asegurar que el dinero llega a la gente y a los negocios que lo necesitan de una manera simple, directa y rápida. Ese es el imperativo”, recalcó la presidenta del Santander.

En paralelo, insistió en la necesidad de que los trabajadores vuelvan “rápidamente” a sus empleos, motivo por el que la “gran prioridad” es acelerar “los test para el virus”.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. EFE/EPA/ALESSANDRO DELLA VALLE

Gurría: los coronabonos son “el próximo paso” hacia la integración europea

Los coronabonos son el “próximo paso necesario hacia la integración europea”, según el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, quien en una entrevista este martes en un diario alemán se muestra “absolutamente partidario” de ellos.

“La crisis del coronavirus confronta implacablemente a los países del euro a la cuestión de si están listos para más Europa. Creo que es legítimo si esta forma de ayuda está vinculada a requisitos políticos”, ha matizado el máximo responsable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Preguntado en el “Süddeutsche Zeitung” si un rechazo a la mutualización de la deuda como se plantea con los coronabonos podría significar el final de la eurozona, Gurría ha respondido que se puede ser “menos dramático”.

“Un instrumento financiero no debe ser una cuestión de creencia. Uno debería ver este tipo de instrumentos de manera pragmática: como un medio útil, poderoso y eficiente que distribuye los riesgos. Si funciona, ahorra costos. Si no funciona, necesita ser retocado”, ha opinado Gurría.

Y ha agregado que “los países del euro, que ahora son escépticos, deben ser conscientes de una cosa: les interesa que todos los países del euro sean estables y mantengan su prosperidad. Luego también compran más, por ejemplo de Alemania”.

“Alemania recupera mucho prestando un poco de su solvencia a otros. Y la señal para el resto del mundo sería: Europa es fuerte”, ha sentenciado el mexicano.

Respecto a si la crisis de la pandemia significa el fin del libre comercio, Gurría ha señalado: “Por el contrario. La crisis nos dice que necesitamos más cooperación internacional. Esto también significa que cada país debe ser transparente”.

Y ha considerado a ese respecto que “en China, al comienzo de la epidemia, parecía haber problemas con la información sobre el desarrollo que no se transmitía correctamente. Se perdieron valiosas semanas”.