Bruselas propone nuevas medidas para facilitar acceso a financiación a empresas afectadas por la pandemia

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario Valdis Dombrovskis. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ/POOL/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) propuso este viernes modificar varias regulaciones financieras con el fin de facilitar ciertas operaciones y aliviar la carga administrativa para los inversores, de modo que se reduzcan las barreras para financiar a empresas afectadas por la pandemia de COVID-19.

Bruselas plantea enmiendas muy concretas a las normas sobre folletos de emisiones, sobre titulización y en la directiva sobre mercados de instrumentos financieros (Mifid II) dirigidas a que las empresas accedan a financiación en los mercados.

“Los mercados de capitales son fundamentales para la recuperación porque la financiación pública no será suficiente para poner de nuevo en marcha nuestras economías”, dijo en un comunicado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario Valdis Dombrovskis.

Por un lado, la Comisión propone crear un “Folleto de Recuperación de la UE” que reduciría estos documentos de cientos de páginas a solo 30 para las empresas que hayan cotizado en bolsa al menos un año y medio y quieran emitir por la crisis.

Este documento sería válido en toda la UE, fácil de producir y de entender, lo que les facilitaría la tarea, según Bruselas.

Por otra parte, se propone enmendar la directiva Mifid II para reducir la carga administrativa de las firmas de inversión, eliminando algunas exigencias a la hora de proporcionar información a los clientes profesionales, como grandes inversores o empresas, o de analizar ciertos productos.

Además la información se dará de forma electrónica y no en papel.

Asimismo, plantea eliminar los límites en las posiciones sobre derivados en euros de materias primas energéticas que puede tomar un inversor, con el fin de impulsar el mercado de estos productos, que son clave para que las empresas se protejan de riesgos como la caída de demanda o volatilidad de precios provocadas por la pandemia.

También en relación con Mifid II, la Comisión ha abierto una consulta pública sobre la posibilidad de aumentar el trabajo de investigación que llevan a cabo las firmas de inversión sobre empresas de pequeña y mediana capitalización.

Esta directiva, que entró en vigor en 2007 y se actualizó en 2018, obligó a separar las actividades comerciales y de investigación de las firmas para evitar que usasen sus análisis para favorecer sus intereses, pero Bruselas ha detectado que esto ha llevado a mucha menos investigación sobre empresas pequeñas.

Por ello propone una “excepción estrechamente definida” y de “corto plazo” para permitir el pago conjunto por estas actividades cuando afecten a una empresa mediana y pequeña, ya que “las pymes necesitan un buen nivel de investigación para tener suficiente visibilidad para atraer nuevos inversores” en el contexto actual.

Por último, Bruselas plantea facilitar las titulizaciones de préstamos improductivos, “manteniendo altos estándares prudenciales”, y extender el marco europeo a la titulización de activos en balance, aquellas que permiten mantener los activos pero deshacerse del riesgo de los mismos, por ejemplo con derivados.

El objetivo es que los bancos puedan transmitir así al mercado parte de estos riesgos y liberar capital para seguir prestando a la economía real, sin abrir la puerta a la creación de paquetes de activos basura como los que se vieron en la crisis financiera.

La Comisión insiste en que se trata de enmiendas limitadas, que abordan obstáculos que ya se habían identificado antes de la pandemia, y que permitirán mantener una elevada protección del consumidor.

Las medidas tiene que ser aprobadas por la Eurocámara y los Estados para entrar en vigor.

Editado por Miriam Burgués