Bruselas quiere impulsar la competitividad global de la industria europea

Breton

Thierry Breton en Bruselas, el 10 de marzo de 2020. [EFE-EPA]

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) presentó este martes su Estrategia Industrial para la Unión Europea (UE), un amplio repertorio de iniciativas con las que mejorar la competitividad y autonomía de la industria comunitaria a nivel global, así como facilitarles la transición ecológica y digital.

El plan, que no incluye ninguna propuesta legislativa inmediata, pone el acento en facilitar la transformación de las industrias, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, que representan el 99 % del tejido empresarial europeo, y eliminar las barreras dentro del propio mercado europeo para explotar el potencial de un área con unos 440 millones de consumidores.

Los países de la UE pidieron a la Comisión que elaborase esta estrategia en marzo de 2019, en plena tensión comercial entre EEUU y China, que puso de manifiesto la dependencia de muchos sectores, y con una creciente preocupación sobre la competencia desleal de empresas chinas dopadas con subsidios estatales.

En febrero, el veto de la Comisión a la fusión de la francesa Alstom y la alemana Siemens, que irritó a París y Berlín, había puesto el foco sobre las normas de competencia europeas por su papel a la hora de favorecer u obstaculizar la creación de entes europeos capaces de competir mundialmente.

La tarea de elaborar la estrategia recayó en la Comisión de Ursula von der Leyen, que la había anunciado como medida prioritaria y ha acabado presentándola en medio de una crisis, la del coronavirus, que pone de manifiesto la dependencia europea en sus cadenas de valor.

“Europa tiene la industria más fuerte del mundo (…). Gestionar las transiciones verde y digital y evitar las dependencias externas en un nuevo contexto geopolítico requiere un cambio radical y tiene que empezar ahora”, dijo el comisario europeo de Mercado Único, el francés Thierry Breton.

Pese a la retórica, el plan presentado hoy contempla sobre todo acciones a futuro, como ampliar el uso de herramientas que ya existen, mejorar el cumplimiento de las normas ya vigentes o trabajar en planes de acción para sectores innovadores.

TRANSFORMACIÓN INDUSTRIAL

Para mediados de 2020, la Comisión presentará un análisis sobre el efecto distorsionador que pueden tener los subsidios públicos extranjeros en el mercado europeo y sobre cómo abordar la cuestión del acceso extranjero a los mercados de licitaciones públicas de la UE.

La idea es que en 2021 se presente una propuesta legislativa sobre los subsidios a empresas de terceros países.

Al mismo tiempo, la Comisión quiere “explotar al máximo” sus mecanismos de defensa comercial, que ya ha aplicado, por ejemplo, en el sector del acero para evitar el “dumping” chino.

En este sentido, jugará también un papel importante la revisión de las reglas de competencia comunitarias, que ya ha comenzado y deberá “asegurar que las normas están listas para un mundo que cambia rápido, es cada vez más digital y debe ser más verde”, según dijo la vicepresidenta y comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en rueda de prensa.

Para mejorar la “soberanía tecnológica” europea, la Comisión presentará un Plan de Acción de Propiedad Intelectual para, entre otras cosas. También, un Plan de Acción sobre Materias Primas Esenciales y una Estrategia farmacéutica para garantizar el suministro autónomo de este tipo de bienes.

Bruselas pondrá también en marcha una Alianza para el desarrollo del Hidrógeno Limpio como fuente de energía, que funcionará con el modelo de asociación entre empresas, actores públicos e inversores privados de diferentes Estados miembros que ya se utiliza para el desarrollo de baterías eléctricas.

La Comisión quiere además instaurar como tarde en septiembre de 2020 un Foro Industria que reúna a representantes de la industria, grandes y pequeñas, agentes sociales, investigadores y autoridades públicas, con el fin de analizar las necesidades de los diferentes “ecosistemas industriales” europeos.

PYMES Y MERCADO ÚNICO

La estrategia de Bruselas pone el foco en las 25 millones de pymes europeas, que generan dos de cada tres puestos de trabajo y representan el 50 % del PIB europeo, pero tienen las mayores dificultades para ser más digitales o sostenibles.

Para ayudarlas, propone crear 240 Centros de Innovación Digital, así como nombrar “asesores en sostenibilidad”.

También dedicará 300 millones de euros a través de su Consejo Europeo de Innovación para invertir en pymes y empresas emergentes innovadoras y nominará a un “enviado de alto nivel para las pymes” para coordinar a Estados e instituciones.

Que el apoyo a las pymes sea efectivo depende, en buena medida, de que puedan aprovechar el potencial del mercado único, dónde para operar las compañías encuentran barreras como la excesiva burocracia o las normas “extra” que añade cada país.

Bruselas calcula que eliminar estos escollos podría generar 713.000 millones de euros adicionales para las empresas en la próxima década.

Pero para conseguirlo confía en los Estados miembros, a los que llama a hacer cumplir la legislación que ya está en marcha y dotar de recursos suficientes a su administración.

La industria representa el 20 % del valor añadido de la UE y el 80 % de las exportaciones y genera 35 millones de empleos.