Bruselas recibe el borrador presupuestario de España para proceder a su evaluación

La vicepresidenta española de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. EFE/Mariscal/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea ya ha recibido el plan presupuestario de España para 2021 enviado por el Gobierno para su evaluación, que este año estará marcada por la suspensión debido a la pandemia de las normas de disciplina fiscal comunitaria, el principal compás que utiliza Bruselas en su examen presupuestario.

El Gobierno remitió el jueves el documento, que incluye los 27.436 millones de euros que se recibirán del Fondo de Recuperación Europeo el año próximo, la subida o creación de nuevos impuestos para recaudar 6.847 millones más, o la revalorización de las pensiones, entre otras medidas previstas.

El texto llega a Bruselas antes de que se conozca el proyecto completo de Presupuestos Generales del Estado para 2021, que el Gobierno prevé presentar “en breve”, según transmitió a la Comisión.

Se tratará de “unos presupuestos expansivos que combinarán el fortalecimiento del Estado del Bienestar y el impulso de la inversión con el inicio de una senda de reducción del déficit”, dijo el ministerio de Hacienda.

El nuevo cuadro macroeconómico remitido a Bruselas proyecta una contracción del PIB en 2020 del 11,2 %, y un crecimiento del 7,2 % en 2021 en un escenario inercial y del 9,8 % si se ejecutan plenamente los fondos europeos.

El déficit público subirá al 11,3 % del PIB este ejercicio y se reducirá al 7,7 % el próximo, mientras que la deuda aumentará al 118,8 % del PIB este año y bajará al 117,4 % en 2021, según el mismo.

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El Ejecutivo comunitario comprueba cada año si los países cumplen las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que buscan mantener el déficit por debajo del 3 % del PIB y la deuda inferior al 60 % y controlar el gasto público, y si respetan las recomendaciones económicas que les hace cada primavera.

Sin embargo, la pandemia obligó en marzo a Bruselas a activar por primera vez la cláusula de salvaguarda de este Pacto, que dispensa a los países de cumplir las metas pactadas para converger hacia estos umbrales con el fin de permitirles responder de forma contundente a la crisis.

En una carta enviada en septiembre a todos los países de la eurozona de cara a la elaboración de sus presupuestos, la Comisión les confirmó que esta cláusula seguirá activa en 2021 puesto que la política fiscal “debería continuar apoyando la recuperación” a lo largo del año.

Pero señaló también que “cuando la situación lo permita, será el momento de llevar a cabo políticas fiscales destinadas a lograr posiciones fiscales prudentes a medio plazo”.

A la hora de evaluar los presupuestos, el Ejecutivo comunitario “prestará particular atención a la calidad de las medidas tomadas y planeadas para amortiguar el impacto de la crisis, apoyar la recuperación y reforzar la resiliencia, teniendo en cuenta al mismo tiempo consideraciones de sostenibilidad fiscal”, según la misiva.

Sin embargo, con la cláusula de salvaguarda activa, Bruselas no pediría aún ajustes fiscales.

La CE tiene también en cuenta si los países siguen las recomendaciones específicas, que para España este año pasan por tomar las medidas necesarias para responder a la pandemia, proteger el empleo y reforzar el sistema sanitario, así como por responder a problemas previos, como mejorar la coordinación entre diferentes niveles de Gobierno o reforzar el marco de licitaciones públicas.

La CE analizará ahora todos los borradores y, en el plazo de una semana, puede enviar cartas a los Gobiernos pidiendo clarificaciones. En caso de incumplimientos graves, puede incluso solicitar unas nuevas cuentas en el plazo de tres semanas.

Bruselas debería dar su opinión sobre los planes a más tardar a finales de noviembre.

Editado por Miriam Burgués