Centeno llama a no repetir el “error” de la austeridad si llega una crisis

El presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, durante una audiencia ante el Comité de Asuntos Económicos de la Eurocámara en Bruselas el 18 de noviembre de 2019.EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Bruselas (EuroEFE).- El presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, instó este lunes a “no cometer los mismos errores” que en el pasado recurriendo a la austeridad si una nueva crisis económica azota la eurozona, y llamó a los países con margen presupuestario a usarlo para equilibrar la situación en el área de la moneda única.

En su primera comparecencia ante la comisión de Economía de la Eurocámara salida de los comicios del pasado mayo, Centeno recordó que la eurozona ha registrado seis años de crecimiento ininterrumpido, ha creado once millones de empleos adicionales en ese periodo y, pese a la desaceleración, no se prevé que vaya a entrar en recesión.

Pero, al mismo tiempo, puntualizó, la economía sigue atenazada por riesgos externos y la incertidumbre del “brexit”, y no puede descartarse que la debilidad del sector manufacturero se extienda al de servicios o al empleo, con lo que no hay margen para la “complacencia”.

“Aunque no veo razones para ser alarmista, tenemos que actuar si queremos mantener las tendencias recientes de la economía y el mercado de trabajo”, dijo el jefe del foro que reúne a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona.

 

“Si hay una crisis, no deberíamos volver a la austeridad, que lo hace peor. No deberíamos cometer los mismos errores otra vez”, insistió el portugués, quien recalcó en varias ocasiones que deberían evitarse políticas procíclicas.

En la práctica, esto supone abstenerse de recortar el gasto o subir los impuestos en momentos de dificultades económicas, al contrario de lo que se hizo para responder a la crisis financiera de 2008. Según el jefe del Eurogrupo, en el foro hay un “consenso emergente” sobre este punto.

Centeno hizo hincapié en que para evitar una nueva crisis “se necesita acción preventiva”, en concreto que los países adapten sus políticas fiscales a su situación particular, de modo que los que tienen superávit consideren “medidas apropiadas para contribuir al reequilibrio de la eurozona en su conjunto”.

El portugués se cuidó, no obstante, de mencionar a Alemania y Holanda y llamarles directamente a usar sus excedentes para invertir, como vienen haciendo desde hace meses la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) o el Fondo Monetario Internacional (FMI), que han hecho insistentemente esta petición a ambos países con escasos resultados de momento.

La segunda “arma” para hacer frente a la desaceleración, más allá de la política fiscal, sería seguir reforzando la eurozona. “En este momento tenemos que evitar repuestas procíclicas y seguir construyendo el diseño institucional de la eurozona”, insistió.

En este sentido, el presidente del Eurogrupo defendió el recién acordado instrumento presupuestario para la convergencia y competitividad, un embrión de presupuesto para la eurozona que fue cuestionado por varios eurodiputados porque no podrá utilizarse para estabilizar la economía en momentos de crisis.

Centeno defendió que el instrumento, aunque no tiene esta función específica, contribuirá a la estabilidad económica puesto que servirá para reducir las divergencias entre países y permitirá que los Estados reduzcan la cuantía que deben cofinanciar en momentos de crisis, permitiendo así mantener el nivel de inversiones públicas.

Optimismo sobre la garantía europea de depósitos

Centeno se mostró, además, optimista sobre la puesta en marcha del Seguro Europeo de Garantía de Depósitos, el elemento esencial que falta para completar la unión bancaria, después de que Alemania haya retirado su veto a la iniciativa. “Un acuerdo está ahora al alcance”, dijo.

No obstante, para que ello sea posible, dijo, hará falta que este sistema se combine con otras medidas para reforzar la resolución bancaria, diversificar las carteras de deuda soberana de los bancos y reducir la fragmentación financiera, en línea con lo planteado por Berlín.

El ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, se mostró dispuesto a principios de mes a adoptar este sistema si también se uniformizan las legislaciones nacionales de insolvencia, se reduce el ratio de préstamos fallidos de los balances y la deuda soberana deja de considerarse un activo libre de riesgo, de modo que se exijan colchones de capital por ella.

Varios eurodiputados preguntaron a Centeno qué medidas tomará para mejorar el equilibrio de género que, a juicio de la Eurocámara, falla en las instituciones económicas de la Unión Europea (UE), en particular en el BCE.

El jefe del Eurogrupo recordó que las nominaciones de los candidatos a la directiva son competencias de los países, pero se comprometió a seguir alentando a que nominen mujeres, y aseguró que este debate “no quedará arrinconado” en el foro económico.

Editado por Miriam Burgués