De Grauwe: “en una crisis como esta el capitalismo no es capaz de autorregularse”

La escuela de negocios ESADE en Madrid

Madrid (EuroEFE).- “Cuando el capitalismo cae en una situación como esta (la pandemia de coronaviris) no es capaz de autorregularse. El sistema no es capaz de gestionarlo y para sobrevivir necesita gobiernos fuertes”. Es la opinión del economista Paul de Grauwe en una conversación con el excomisario europeo Joaquín Almunia

“El sistema no puede salvarse solo. Los países necesitan un sistema social social fuerte para sacar los mejores resultados”, dijo Paul de Grauwe, profesor en la London Economic School. Almunia, por su parte, comento que con vistas a la recuperación tras la pandemia, era el momento de redefinir el papel de lo público y de lo privado

Estas reflexiones de De Grauwe y de Almunia se realizaron en un debate, organizado por la escuela de negocios ESADE y moderado por Toni Roldan, sobre si las iniciativas de la UE para paliar la crisis económica del coronavirus han supuesto un “momento hamiltonano” y si esto era un paso hacia los estados unidos de Europa.

Paul de Grauwe y Almunia coincidieron que lo que se ha hecho es una novedad y va “más allá de las expectativas que se tenían”. Pero Almunia, que calificó de utópico el concepto de los Estados Unidos de Europa, aunque se declaró uno federalista más, sí dijo que las medidas adoptadas frente al coronavirus eran una novedad, que van mucho más allá de lo que se esperaba.

“Algunos estados miembros dicen que son medidas para una sola vez (para responder a la pandemia de coronavirus)”, dijo Almunia, quien afirmó que una vez ideado, es “muy difícil no aplicarlo otras veces” como un instrumento fiscal en situaciones económicas anticiclicas.

En el marco de este debate sobre los estados unidos de Europa y para mostrar lo utópico que se plantea, el excomisario europeo puso como ejemplo una de las discusiones clave del futuro: la configuración de tasas europeas. Hasta el momento, recordó Almunia, la decisiones fiscales requieren la unanimidad de los Estados miembros y hay algunos de ellos “que prefieren continuar con las contribuciones nacionales” al presupuesto europeo. Y lo prefieren “antes que aceptar las tasas europeas”.

¿Qué puede pasar?

Paul de Grauwe habló de dos hipotéticos escenarios: uno optimista, si el coronavirus no vuelve, con un dibujo en “Uve” , con un descenso abrupto y un decrecimiento terrible en 2020 y una fuerte recuperación en 2021 Y uno pesimista, con una segunda ola de coronavirus, con una “recuperación imposible”,  una deuda disparada y una crisis de deuda en la eurozona.

En cuanto a lo que puede pasar a partir de ahora, Almunia reconoció que la predicción es muy difícil. “Conocemos -reconoció Almunia – lo que ha pasado hasta marzo y es muy difícil saber qué pasará en 2020. Todavía es más difícil saber que pasará en 2021”.

Almunia dijo que cada vez que se publica una previsión esta es cada vez más pesimista y que para saber qué pasará “hay que conocer lo desconocido”. Y lo desconocido -resumió- es cuánto tiempo vivirá la pandemia entre nosotros, cuando se conseguirá un tratamiento y si la medidas de confinamiento han tenido resultado.

“Algunos países recuperarán el output el año que viene y otros países, los que basan la economía más en el turismo, tardarán más tiempo en recuperarse”, dijo.

De Grauwe cree que cuando acabe la pandemia habrá países que afrontarán una crisis de deuda en el escenario más pesimista. Dijo que se puede convertir en una situación insostenible y que hay que evitarlo. Según su opinión, el BCE debe actuar inyectando dinero directamente a los gobiernos y “aunque el precio sea muy alto, merece la pena pagarlo”.

“Cuando esta pandemia este superada, algunos países pueden tener un nivel de deuda muy alto en relación con su PIB. Esa dimensión pueden convertir la situación en insostenible  y debemos evitar eso. El BCE puede proveer de liquidez y evitar que los inversores se vayan del mercado italiano, pero lo que no hace es resolver el problema que subyace”, dijo..

El ex comisario europeo Joaquín Almunia. EFE/R. García

Almunia y De Grauwe también coincidieron en lo novedosa que ha sido la reacción de los Estados miembros, pero ambos mostraron preocupación por los plazos. Almunia recordó los tiempos necesarios para desarrollar los instrumentos legislativos una vez que se adopte la decisión, que la CE quiere que sea aplicable hasta 2024: “Pero que pasa en 2021, que es cuando realmente se necesita”, dijo Almunia.

lAmbos interlocutore reconocieron que el papel desempeñado por la UE ha sido importante, pero De Grauwe recordó que hasta el momento el esfuerzo más importante ha llegado de los estados miembros, que han aprobado paquetes de ayuda de unos tres billones de euros.

Según Almunia, esas contribuciones nacionales pueden provocar asimetría. Divergencias que pueden crear distorsiones en el Mercado Interior. En la práctica, las medidas nacionales pueden plantear distorsiones en el mercado único por lo que hay que vigilar la correcta implementacion de las normas de ayudas de estado.