El Banco de España eleva la caída del PIB hasta el 12,4% en 2020

Una larga cola de personas esperan para recoger comida en la parroquia de San Agustín de Barcelona, donde cada día reparten comida para más de 200 personas, este lunes 18 de mayo, sexagésimo quinto día del estado de alarma por la pandemia de coronavirus, que esta provocando que entidades como el Banco de Alimentos haya aumentado por 4 las peticiones de ayuda alimentaria, a la vez que han surgido multitud de iniciativas solidarias para proveer de alimentos a la población más vulnerable. EFE/Alejandro García

Madrid (EuroEFE).- La crisis económica que se avecina es más aguda de lo previsto, ha avisado el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que ha vaticinado una caída del PIB del 9,5 % para este año, casi tres puntos superior a la de hace un mes, al tiempo que aconseja no retirar todavía las medidas fiscales de emergencia.

Por su parte, el rey Felipe VI ha instado a superar solidariamente la incierta situación económica.

“La recuperación no estará exenta de dificultades y no se puedan descartar escenarios más desfavorables que los considerados actualmente”, ha advertido durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados para explicar la evolución económica y el impacto de las medidas aprobadas hasta el momento para hacer frente al COVID-19.

Hernández de Cos ha dicho que se han quedado desfasados los dos escenarios que barajaba el Banco de España de caída del PIB para este año (entre el 6,6 y el 8,7 % si el confinamiento duraba ocho semanas y en el 13,6 % si dura doce semanas) y que son más realistas, una caída del PIB de entre el 9,5 % y el 12,4 % con incrementos posteriores del 6,1 % y el 8,5 % en 2021.

Ambición en las medidas fiscales y de política monetaria europea

Estas caídas de la economía serían mayores si no se acomete un plan plurianual de medidas “ambiciosas” en el terreno fiscal o laboral, además de en el ámbito de la política monetaria europea.

A corto plazo ha señalado que “no cabe una retirada prematura de las medidas fiscales de emergencia” ya que aumentaría el riesgo de que la economía sufriera daños más duraderos y estructurales.

El gobernador del Banco de España ha valorado las medidas de apoyo a las rentas y a los agentes más afectados mediante inyecciones rápidas de recursos transitorios y ha sido claro al advertir de que “no hay alternativa sensata a la expansión presupuestaria”.

En este sentido, cree necesario hacer una revisión profunda de la fiscalidad para aumentar la recaudación y ha considerado que hay margen en el IVA y en los impuestos medioambientales si comparamos esta presión fiscal con la de otros países de la de eurozona.

También ve razonable aplicar un impuesto a nivel internacional sobre algunas grandes multinacionales y así se refería a los impuestos digital y a las transacciones financieras.

Hernández de Cos ha subrayado que la magnitud de la consolidación fiscal es tan relevante que “no podemos pensar que con cambios mínimos o figuras impositivas nuevas se podría afrontar el reto”.

Para el gobernador solo hay cuatro figuras impositivas con gran capacidad de recaudación y ha dicho que lo adecuado es combinar la eficiencia impositiva con el gasto público.

Un pacto de varias legislaturas para afrontar un ajuste fiscal 

Superada la pandemia el gobernador ve necesario un plan de ajuste de las cuentas públicas, gradual y a medio plazo, con una revisión de gasto ineficiente y con planes plurianuales de consolidación.

“Requerirá un acuerdo político…que se mantenga previsiblemente durante varias legislaturas”, ha puntualizado tras insistir en el consenso también de las administraciones territoriales.

Ha advertido del elevado déficit estructural actual, en torno al 3 % del PIB, que será mayor ante los intereses de una mayor deuda pública y ante incrementos de gasto como las pensiones o la renta mínima.

Precisamente, sobre el Ingreso Mínimo Vital ha considerado que como instrumento de equidad es deseable, pero que las experiencias de otros países demuestran que no es fácil introducir un esquema de esas características sin generar trampas a la pobreza, desincentivos a la oferta laboral e incluso, economía sumergida.

Hernández de Cos ha calculado que el coste de todas las medidas aprobadas hasta el momento sin tener en cuenta los avales del Estado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) es del 3 % del PIB, de un entorno de más de 30.000 millones de euros.

 

El rey insta a superar solidariamente la incierta situación económica

El rey ha instado a encarar la recuperación de los daños provocados en España por la COVID-19, entre ellos una situación económica “muy compleja e incierta”, con ánimo, esperanza y serenidad, y se ha mostrado convencido de que ese desafío se superará trabajando juntos y solidariamente.

Felipe VI ha lanzado este mensaje en su intervención en el acto de presentación del informe sobre la innovación COTEC-2020 que se ha celebrado en la sede de Telefónica en Madrid.

Un acto con escasos invitados presentes, que se ha podido seguir por internet y en el que ha estado acompañado por la reina, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida; y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, todos ellos protegidos con mascarillas.

El jefe del Estado ha reconocido el “tremendo daño” que el coronavirus está provocando en todos los ámbitos, así como la triple crisis sanitaria, económica y social que ha ocasionado, y ha resaltado el deseo común de doblegar al virus y afrontar la recuperación.

“Hemos perdido muchas personas, muchas han sufrido o sufren especialmente; y hemos perdido también mucho de lo logrado en años. Pero el futuro tendremos que seguir construyéndolo y habremos de hacerlo con inteligencia, con generosidad, y nuevamente con esfuerzo y sacrificio; pensando en las generaciones que nos sucedan, por nuestro país y su porvenir”, ha añadido.

El rey se ha referido a la situación económica provocada por la pandemia, que ha calificado de “muy compleja e incierta”, y ha recalcado que sin una economía saneada es difícil avanzar.

Pero ha advertido de que la riqueza por sí misma no garantiza el progreso social entendido como el avance solidario e inclusivo de todos los ciudadanos, y ha considerado que los indicadores económicos a menudo no explican suficientemente todo aquello que nos importa y nos dignifica.

Ante todo ello, se ha mostrado convencido de que el desafío que tiene España ante sí se superará “juntos, solidariamente”.

Un convencimiento al que llega tras haber comprobado “el inmenso ejemplo” de todos los profesionales y voluntarios que han respondido desde el primer día a la emergencia para salvar vidas, atender servicios y necesidades básicas y hacer que el país siguiera funcionando.

También ha elogiado y agradecido las iniciativas que en ese sentido se han impulsado desde el inicio de la pandemia tanto por el mundo empresarial como por la comunidad innovadora.

Edición: Catalina Guerrero