El BCE aumenta en 600.000 millones el volumen de compras de deuda y prevé una contracción del 8,7 % en la eurozona en 2020

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. [EFE/EPA/ARMANDO BABANI]

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- El Banco Central Europeo (BCE), que prevé una contracción económica del 8,7 % en la eurozona en 2020, ha decidido este jueves aumentar el volumen de las compras de deuda de emergencia frente a la pandemia de COVID-19 en 600.000 millones de euros, hasta alcanzar 1,35 billones, por la revisión de las previsiones de inflación.

La entidad ha informado de que el Consejo de Gobierno también ha decidido prolongar su duración, “al menos hasta finales de junio de 2021”, cuando hasta ahora había asegurado que compraría deuda en cualquier caso hasta final de este año.

En cuanto a los tipos de interés, ha decidido mantener el de las operaciones principales de financiación en el 0 %, el de la facilidad marginal de crédito en el 0,25 % y el de la facilidad de depósito en el -0,50 %.

 

Desde el final de marzo, el BCE compra deuda de la zona del euro para hacer frente al impacto de la pandemia de coronavirus en las condiciones de financiación de los países que comparten el euro y planea reinvertir el principal de los valores adquiridos para hacer frente a la pandemia hasta, al menos, finales de 2022.

Hasta el 29 de mayo, ha adquirido deuda por valor de 234.665 millones, de los que 186.603 millones han sido deuda pública, 35.384 millones pagarés y 10.579 millones bonos corporativos.

La peculiaridad del nuevo programa de compra de deuda es que es flexible y el BCE puede comprar más deuda de un país en un momento dado si su prima de riesgo se dispara en el mercado.

“Estas compras continuarán realizándose con flexibilidad a lo largo del tiempo, entre distintas clases de activos y entre jurisdicciones”, ha reiterado hoy el BCE.

El Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés continúen en los niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta que observe que las perspectivas de inflación alcancen un nivel algo por debajo del 2 %, y se reflejen en la evolución de la inflación subyacente.

Asimismo, el BCE mantiene su anterior programa de compra de deuda a un ritmo mensual de 20.000 millones, unas compras que espera que finalicen poco antes de que comience a subir los tipos de interés oficiales.

También seguirá invirtiendo el principal de los valores adquiridos que vayan venciendo hasta que comience a subir los tipos de interés.

El BCE prevé una contracción económica del 8,7 % en la eurozona en 2020

La entidad también publica sus nuevas proyecciones macroeconómicas.

El BCE prevé una contracción económica del 8,7 % en la zona del euro este año debido a la pandemia de la COVID-19, dijo Lagarde, tras la reunión del Consejo de Gobierno.

Lagarde añadió que “la economía de la zona del euro experimenta una contracción sin precedentes” y que hay señales de que se ha tocado fondo, pero la mejora es leve.

El BCE pronosticó en marzo un crecimiento del 0,8 % en 2020, por lo tanto los nuevos pronósticos del BCE suponen una fuerte revisión a la baja 9,5 puntos porcentuales, según Lagarde. ´

El BCE prevé ahora que la economía de la zona del euro crecerá un 5,2 % en 2021 y un 3,3 % en 2022.

En marzo había pronosticado un crecimiento del 1,3 % en 2021, y del 1,4 % en 2022; por lo que se ha producido una revisión al alza de 3,9 puntos porcentuales para el próximo año y de 1,9 puntos porcentuales para 2022.

El BCE pronostica una inflación del 0,3 % en 2020 (1,1 % pronosticado en marzo), del 0,8 % en 2021 (1,4 %) y del 1,3 % en 2022 (1,6 %).

Lagarde añadió que la información de encuestas, indicadores de alta frecuencia y datos duros apuntan “una significativa contracción del PIB real en el segundo trimestre”.

“Los indicadores más recientes sugieren que se sale de la caída de mayo en la medida en que partes de la economía se vuelven a abrir gradualmente”, apostilló la presidenta del BCE.

Por ello. espera que la actividad económica de la zona del euro repunte más en el tercer trimestre del año porque las medidas de contención se relajarán más y tendrá el apoyo de unas condiciones de financiación favorables y de una política fiscal expansiva.

“No obstante, la velocidad y la escala del repunte sigue siendo muy incierto”, según Lagarde