Lagarde pide una respuesta de política fiscal a la pandemia y no tranquiliza a los mercados, que se sufren caídas históricas

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. [EFE/EPA/ARMANDO BABANI]

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, pidió este jueves a los gobiernos de la zona del euro una respuesta de política fiscal “ambiciosa y coordinada para apoyar las empresas y los trabajadores en riesgo” por la pandemia de coronavirus, pero no logró tranquilizar a los mercados con las medidas aprobadas.

El BCE decidió mantener los tipos de interés en la zona del euro, una decisión que fue unánime según Lagarde, por lo que reconoce que una bajada no hubiera servido de mucho.

También aprobó comprar más deuda y garantizar suficiente liquidez en la zona del euro ante la pandemia, que ha causado el desplome de los mercados de valores de todo el mundo desde hace días.

Las bolsas europeas sufren pérdidas históricas pese a la intervención del BCE

Las bolsas de todo el mundo vivieron este jueves una de las jornadas más negativas de su historia reciente, con caídas récord en algunos casos -como las del español Ibex 35-, a pesar de las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE), que se suman a las tomadas anteriormente por la Reserva Federal de EEUU, el Banco de Inglaterra, los bancos centrales de Australia y Canadá, y buen número de gobiernos.

Los mercados bursátiles no parecen tener suelo y los inversores no encuentra alivio al pánico que se ha desatado entre ellos por la expansión del coronavirus y su impacto en la actividad económica.

La jornada ha empezado con malos augurios: la decisión de Estados Unidos de restringir los viajes desde Europa y las fuertes pérdidas del miércoles en Wall Street (-5,86 %) se han traducido en descensos cercanos al 6 % en la apertura de las bolsas europeas, pero la situación se ha agravado tras conocerse el paquete de medidas del BCE.

El Ibex 35, el índice selectivo de la Bolsa española, se ha desplomado un 14,06 %, el mayor descenso desde que existe este indicador, y ha cerrado en 6.390,9 puntos, el nivel más bajo desde agosto de 2012.

El selectivo acumula un descenso del 23,7 % en lo que va de semana, que podría convertirse también en la peor de su historia, y del 36,6 % desde el pasado 19 de febrero, cuando alcanzó un pico de 10.083 puntos.

Desde ese momento, la capitalización del Ibex se ha reducido en casi 192.000 millones de euros.

En cuanto al resto de las plazas europeas, Milán ha perdido el 16,92 %; París, el 12,28 %; Fráncfort, el 12,24 % y Londres, el 10,87 %.

Previamente, en Asia, Tokio se había dejado un 4,41 %; Hong Kong, un 3,66 %; Shanghai, un 1,52 %; y Seúl, un 3,87 %. El Nikkei japonés ha marcado su nivel más bajo en casi tres años y el Kospi coreano, en mas de cuatro años.

Wall Street aceleró su desplome en los últimos minutos de la sesión de este jueves y el Dow Jones se hundió un 10 %, su peor caída desde el “crash” de 1987, tras la suspensión de vuelos desde Europa a EE.UU. para contener el coronavirus y pese a la drástica inyección de liquidez anunciada por la Reserva Federal.

Las analistas discrepan sobre la eficacia de las medidas adoptadas por el BCE, ya que algunos creen que se han quedado cortas y otros consideran que no existía más margen de maniobra.

Apoyo de liquidez inmediato

El BCE quiere “proporcionar un apoyo de liquidez inmediato al sistema financiero de la zona del euro, aunque no ve signos materiales de tensiones en los mercados de dinero, ni escasez de liquidez en los sistemas bancarios”.

Con estas operaciones el BCE quiere apoyar “el préstamo bancario a los más afectados por el brote de coronavirus, especialmente a las pymes”.

Tras la reunión, Lagarde consideró en rueda de prensa que los gobiernos y otras instituciones políticas deben actuar para afrontar el reto para la salud pública que supone la pandemia y mitigar el impacto económico.

La presidenta del BCE advirtió de que ahora el mayor riesgo para la economía es la pandemia y que “la inflación podría ralentizarse considerablemente los próximos meses”.

“Desde nuestra última reunión del Consejo de Gobierno a finales de enero, la propagación del coronavirus (COVID-19) ha sido el principal impacto para las perspectivas de crecimiento de las economías global y de la zona del euro y ha aumentado la volatilidad en el mercado”, según Lagarde.

La presidenta del BCE consideró que, “incluso, si es de naturaleza temporal, tendrá un impacto significativo en la actividad económica”, en concreto, ralentizará la producción como resultado de la interrupción de las cadenas de suministro y reducirá la demanda nacional y externa.

Lagarde dio la bienvenida a la decisión del Consejo de Supervisión del BCE de decidir también bajar las exigencias de capital para los bancos de la zona del euro y permitirles que operen temporalmente por debajo de sus actuales requerimientos de capital.

El BCE exige que los bancos que reserven capital suficiente para cubrir pérdidas inesperadas y mantener su solvencia en caso de crisis, ahora reconoce que lo han hecho, pero quiere que sigan financiando a la economía real en esta crisis que ha causado un virus que transmiten los murciélagos y ha puesto en jaque al mundo entero.

El BCE va a permitir a los bancos usar instrumentos de capital adicional, que no forman parte del capital ordinario, y también podrán echar mano de las reservas de liquidez para afrontar la crisis por la pandemia del coronavirus.

Revisión a la baja de los pronósticos de crecimiento

Ante esta nueva situación, el BCE ha revisado a la baja sus pronósticos de crecimiento para este año hasta el 0,8 % (1,1 % previsto en diciembre), hasta el 1,3 % en 2021 (1,4 % en diciembre) y hasta el 1,4 % en 2022 (invariable).

Estas proyecciones prevén un crecimiento débil sobre todo en la primera mitad de este año al que seguirá “una mejora en la segunda mitad”, dijo Lagarde.

Asimismo, el BCE prevé ahora una inflación del 1,1 % este año, del 1,4 % en 2021 y del 1,6 % en 2022, sin variación respecto a los pronósticos de diciembre.

La banca europea también pide medidas fiscales

Por otro lado, la Federación Bancaria Europea pidió este jueves a la UE que adopte medidas fiscales para hacer frente al impacto económico del coronavirus.

En un comunicado, la organización consideró que las medidas adoptadas por el emisor de la eurozona “muestran claramente que quiere evitar efectos adversos sobre la liquidez, de modo que los bancos puedan continuar dando financiación a las empresas ante unas condiciones económicas cada vez más difíciles”.

Los bancos saludaron que tanto el BCE como la Autoridad Bancaria Europea (EBA) hayan adoptado “amplios paquetes” de medidas “rápidamente”, y subrayaron la importancia de mantener la estabilidad financiera, sobre todo “en una economía financiada por los bancos como la que tenemos en Europa”.

Sin embargo, las entidades consideran que hace falta una solución “multilateral” y “coordinada” ante la crisis, y piden más medidas a los Estados miembros, en línea con el llamamiento que ha hecho Lagarde.

“Esperamos que los Estados miembros tomen buena nota de los anuncios hechos hoy y decidan rápidamente políticas fiscales y garantías”, dijo en un comunicado la federación, que representa a unos 3.500 bancos.