El coronavirus golpea al turismo español

Un restaurante cerrado en la localidad mallorquina de Santa PonÇa [EFE/Cati Cladera]

Madrid (EuroEFE).- Las pernoctaciones en hoteles en España se desplomaron en marzo un 61,1 %, la peor cifra desde que se empezaron a registrar estos datos en 1999, y el número de empleados cayó un 31 %, consecuencia del parón total de la actividad que se produjo tras el decreto del estado de alarma el día 14 de marzo para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Todos los registros de Coyuntura Turística Hotelera publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran caídas muy significativas: los precios bajaron un 3,3 %, sólo se cubrió el 28,9 % de las plazas ofertadas (tras una caída del 45,3 %) y el ingreso medio por habitación bajó un 41 %.

Hasta ahora la mayor caída de las pernoctaciones desde el arranque de la serie histórica en 1999 se había registrado en marzo de 2009, con un descenso del 19,2 %, con lo que la cifra publicada este jueves multiplica por tres el recorte.

Las cifras de marzo son el resultado del parón de la actividad registrado tras el decreto del estado de alarma el 14 de marzo y el cierre progresivo de los hoteles a partir del 19 de ese mismo mes, que el día 26 se hizo obligatorio. Los hoteles que han quedado abiertos para atender servicios esenciales no computan como turísticos.

Caída del 31 por ciento en el empleo

En términos de empleo, el número de trabajadores en hoteles y hostales en servicios de alojamiento se situó en marzo en 123.711 personas, un 31 % menos que un año antes, como consecuencia de la caída en una media del 22 % en el número de establecimientos abiertos.

El INE computó en ese mes 10.768 establecimientos, el 22 % menos que un año antes, con 449.303 habitaciones (28,4 % menos) y 930.203 plazas (28,5 % menos), lo que explica la caída del empleo.

El descenso de las pernoctaciones en marzo hizo que el primer trimestre del año se cerrara con un descenso del 21,6 %, algo mayor entre los residentes en España (22,8 %) que entre los no residentes (20,8 %).

Por destinos y origen

Andalucía, Cataluña y Comunidad de Madrid fueron los destinos principales de los viajeros residentes en España en marzo, con caídas en todos los casos superiores al 60 %.

Los no residentes siguieron eligiendo como primer destino Canarias, donde se computó un descenso de pernoctaciones de extranjeros del 52,7 % sobre el mismo mes del año anterior, al tiempo que en Cataluña (segundo destino) bajaron un 65,2 % y en Andalucía (tercero) se redujeron un 61,4 %.

Los datos de ocupación hotelera reflejan que en marzo se cubrieron el 28,9 % de las plazas ofertadas, con un descenso anual del 45,3 %. En fin de semana la ocupación se situó en el 32,7 %, un 46,4 % menos.

Canarias registró el mayor grado de ocupación por plazas durante marzo, un 42,8 %, seguida de Ceuta, con el 38,1 % y Madrid (29,1 %).

Los británicos siguen ocupando el primer lugar por número de pernoctaciones, ya que concentran el 23,5 %, seguidos de los alemanes con el 21,6 %, pero en ambos casos con caídas significativas, del 57,3 % y el 54,9 % respectivamente.

En esos mismos rangos se mueven los descensos de pernoctaciones de franceses, holandeses y suecos, con tasas de entre el 57 y el 59 %.

Caída de precios

También cayó la tasa anual del Índice de Precios Hoteleros (IPH), un 3,3 % en marzo, 4,3 puntos menos que la del mes anterior y 2,6 puntos por debajo de la registrada en marzo de 2019.

La facturación media diaria de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR, en inglés) fue de 78 euros en marzo, un 4,2 % menos que un año antes, y el ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR, en inglés), que está condicionado por la ocupación, se situó en 29,7 euros, un 41 % menos.

Por categorías, la facturación media fue de 155,7 euros para los hoteles de cinco estrellas, de 83,7 euros para los de cuatro y de 60,8 euros para los de tres estrellas.

La muestra de la encuesta del INE es de más de 9.000 establecimientos, de los que se recoge información en la primera quincena del mes siguiente al de referencia (es decir, abril) aunque el hecho de que por entonces ya estuvieran cerrados ha dificultado el proceso y ha impedido ofrecer datos por provincias o por zonas turísticas, porque la información no tenía suficiente calidad

El sector turístico aboga por una rápida reapertura de sus establecimientos en España, tras las restricciones por la crisis del COVID-19, y por unos protocolos de seguridad sanitaria globales que partan de la iniciativa privada y que incluyan los test masivos a los viajeros.

Piden que se reabran los establecimientos al mismo tiempo que otros países

La presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Gloria Guevara, ha advertido de que es fundamental que España reabra sus establecimientos turísticos al mismo tiempo que el resto de países, para no verse perjudicada frente a sus competidores.

En un webinars sobre el impacto y recuperación de la industria turística organizado por Thinking Heads, Guevara ha señalado que si España prolonga el cierre hasta finales de año, será “una desventaja competitiva tremenda” para su sector turístico.

El coronavirus ha dejado las zonas turísticas facías en España-. EFE/Cati Cladera

En la misma línea, el presidente y fundador de Room Mate Group, Kike Sarasola, ha asegurado que España “no se puede permitir el lujo de estar cerrados hasta diciembre. No nos lo podemos permitir”.

Sarasola ha recordado que el turismo es el mayor generador de empleo y, si no se recupera, tampoco lo hará la economía, por lo que es importante abrir lo antes posible, aunque, “por supuesto, dentro de todos los baremos y protocolos de seguridad”.

Para el vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, el COVID-19 va a tener el mismo impacto que una guerra y, aunque será mucho más selectiva en cuanto a las muertes, será “igual de dañina en el plano de la economía y del empleo”.

Escarrer ha alertado de que España se enfrenta a la desaparición de parte de su tejido empresarial y a una potencial destrucción de hasta 2,8 millones de empleos.

A su juicio, en esta crisis, hay dos elementos que la distinguen de otras anteriores, y es su globalidad, ya que todos los países de destino y los mercados emisores están afectados en mayor o menor medida, y manejan, además, diferentes ritmos y tiempos de recuperación.

El segundo elemento es el alto nivel de incertidumbre. En las peores crisis financieras ni tras los atentados (terroristas) del 11-S (11 de septiembre de 2001 en las Torres Gemelas, en Nueva York), “habíamos tenido tan escasa, por no decir nula, visibilidad que ahora, lo que hace imposible establecer escenarios fiables para diseñar una estrategia de recuperación”, ha agregado.

El punto de inflexión será el día en que se encuentre la vacuna contra el coronavirus, pero, mientras tanto, “no nos podemos quedar con brazos cruzados” y hay que trabajar en alternativas, especialmente en cómo dar la sensación de que España recupera la seguridad como destino turístico y, en este sentido, su recomendación son los test masivos.