El coronavirus ya se refleja en las estadísticas económicas europeas

Productos de higiene y comida para los más necesitados en Alemania. [EFE/EPA/OMER MESSINGER]

Berlín/París/Madrid (EuroEFE).- El impacto económico del coronavirus ya se va traduciendo en cifras estadísticas. En Alemania, los institutos económicos han advertido que en 2020 habrá una caída del 4,2 por ciento. En Francia, la caída del PIB en el primer semestre se ha desplomado un 6 por ciento. En España, la CEOE habla de una caída de entre el 5 y el 9 por ciento.

El producto interior bruto (PIB) de Alemania sufrirá en 2020 una caída del 4,2 % como consecuencia del impacto de la pandemia del coronavirus, según las previsiones anunciadas este miércoles por los principales institutos económicos del país.

La caída será el doble de la que sufrió el país en la crisis financiera de 2009 y especialmente pronunciada en el segundo trimestre de este año, cuando alcanzará el 9,8 %, tras sufrir un retroceso en los primeros tres meses del 1,9 %.

El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz., durante la reunión del Gobierno alemán. EFE/EPA/HENNING SCHACHT / POOL

Al fuerte impacto de este año le seguirá en 2021 una recuperación, con una subida del PIB que los institutos sitúan en el 5,8 %.

La caída que los institutos especializados prevén en sus previsiones de primavera es la mayor registrada para un trimestre desde que comenzaron a efectuarse estos análisis en 1970.

En 2019 Alemania evitó la recesión al crecer su PIB un 0,6 %, después del 1,5 % que creció en 2018 y el 2,5 % de 2017.

Según el director de coyuntura del Ifo, Timo Wollmershäuser, “la recesión deja marcas claras en el mercado de trabajo y en el presupuesto estatal” y agrega en un comunicado, que el desempleo subirá en 2020 hasta el 5,9 %.

Puede leer el informe del IFO en inglés

Los trabajadores acogidos al sistema del “kurzarbeit”, una modalidad de jornada reducida, alcanzarán los 2,4 millones de personas y las previsiones indican que el total de parados en Alemania subirá en unos 250.000 hasta afectar a 2,5 millones.

A pesar de las negativas previsiones anunciadas este miércoles, los autores del informe reconocen que Alemania disfruta de condiciones que le permiten afrontar la situación y “alcanzar a medio plazo el nivel económico que habría sin la crisis”, agregó Wollmershäuser.

En particular citó la “favorable situación financiera”, que hace posible que el Estado aplique medidas para compensar los efectos negativos a corto plazo tanto sobre las empresas como sobre los hogares.

Eso significa que habrá un déficit conjunto de las administraciones públicas de 159.000 millones de euros y que el endeudamiento bruto de Alemania en 2020 alcanzará el 70 % del PIB.

No obstante las previsiones económicas, con la recuperación prevista en 2021, dependen de la pandemia, cuya evolución parece difícil de predecir y podría debilitarse más lentamente de lo asumido actualmente, afirman los institutos.

Advierten en concreto que una recuperación de la actividad económica podría tener como consecuencia indirecta una nueva ola de infecciones; además las medidas para combatir la propagación del coronavirus podrían afectar más y durante más tiempo a la producción.

Y avisan además que el impacto de las quiebras de empresas en el sistema financiero quizás no sería compensado mediante la aplicación de medidas estatales de ayuda.

 Francia, un 6 por ciento en el primer trimestre, el peor dato desde 1968

El producto interior bruto (PIB) francés cayó en torno al 6 % en el primer trimestre, según las estimaciones publicadas este miércoles por el Banco de Francia (BdF), un desplome que solo puede compararse con el que se produjo durante las revueltas sociales del mayo francés de 1968.

El Banco de Francia recordó en un comunicado que el único descenso trimestral del PIB de esa magnitud en la serie histórica se había registrado en el segundo trimestre de 1968, cuando el retroceso fue del 5,3 %, aunque entonces en los tres meses siguientes se produjo una recuperación del 8 %.

El hundimiento del PIB en el primer trimestre de 2020 está directamente relacionado con los efectos del confinamiento por el coronavirus, que de acuerdo con los cálculos del Banco de Francia acarrea una caída de la actividad del 32 % en el conjunto de la economía del país.

Ese descenso de la actividad es particularmente intenso en la construcción (-75 %), en el comercio, los transportes, el alojamiento y los restaurantes (-65 %), así como en la industria, excluidas las industrias agroalimentarias y energéticas (-48 %).

Por el contrario, los sectores menos afectados son la agricultura y la industria agroalimentaria (-6 %), la energía, el tratamiento de carbón y el refinado (-15 %) y los servicios financieros e inmobiliarios (-12 %).

El Banco de Francia señala que cada quincena de confinamiento reduce el PIB anual de Francia en cerca de 1,5 puntos porcentuales.

En España, la CEOE calcula una caída de entre el 5 y el 9 por ciento

La patronal española CEOE calcula que el PIB español caerá entre un 5 % y un 9 % en 2020 por el COVID-19, según un estudio publicado este miércoles que contempla diversos escenarios, en los que el desempleo se incrementaría entre medio millón y 900.000 personas.

Así, en el mejor escenario el PIB caerá un 5 % en el conjunto del año y habrá 560.400 desempleados más, hasta los 3,8 millones; mientras que en el más adverso, el retroceso del PIB podría situarse alrededor del 9 % y el desempleo se elevaría en 912.000 personas, hasta casi los 4,2 millones.

Junto a esto, se apunta a un déficit público de entre 80.000 y 120.000 millones de euros, una horquilla del 7,5 % y el 11 % del PIB, en función del comportamiento de la actividad, y a una deuda pública que ascendería hasta el 108 % o el 115 % del PIB.

La CEOE incluye estas estimaciones en un informe especial sobre el impacto de la crisis del COVID-19 en el que reconoce que las “consecuencias son mayores de las inicialmente previstas” y señala varios escenarios según la duración del confinamiento, la efectividad de las medidas adoptadas o el ritmo de recuperación de los distintos sectores.

Así, en el mejor escenario -en el que se estima el final del confinamiento para los primeros días de mayo- el PIB caerá un 5 % en el conjunto del año, se perderán 445.300 ocupados en términos de Encuesta de Población Activa (EPA) y la tasa de desempleo crecerá del 14,1 % al 16,5 %, con un incremento del desempleo en 560.400 personas, hasta situarse en 3,8 millones.

En el más adverso de estos escenarios, con una confinamiento más prolongado y una menor efectividad de las medidas adoptadas, la caída del PIB podría situarse alrededor del 9 %.

En este caso, el empleo caería un 4 % en media anual, con un descenso de la ocupación de 796.800 personas, y el desempleo se elevaría en 912.000 personas, hasta casi los 4,2 millones, con una tasa de desempleo del 18 %, explica.

Ante estos escenarios, la patronal pide más flexibilidad para las empresas, “apoyando a la liquidez y posibilitando la moratoria de impuestos, a semejanza de lo que están haciendo el resto de los países de nuestro entorno”.

Los indicadores compuestos de la OCDE en caída histórica

Los indicadores compuestos avanzados de la OCDE, que anticipan inflexiones en el ciclo económico, sufrieron en marzo el mayor bajón mensual de su serie histórica para la inmensa mayoría de las grandes economías mundiales, entre ellas la española.

Ese bajón se debe al choque causado por la pandemia del COVID-19 y al impacto inmediato que las medidas de confinamiento han tenido para la producción, el consumo y la confianza, explicó este miércoles en un comunicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los indicadores, que se basan sobre todo en la medición de la confianza de los consumidores y en las encuestas a las empresas, no sirven para anticipar cuál puede ser la magnitud de la recesión que se espera, envuelta de una “considerable incertidumbre”, en primer lugar porque no se sabe cuánto durará el confinamiento.

Estos datos, sin embargo, ponen en evidencia la rapidez del giro con el que las economías han comenzado la actual fase de contracción.

Sobre todo teniendo en cuenta que algunas de ellas -como es el caso de Alemania o Estados Unidos- se encontraban en un estadio de cierta remontada.

El descenso mensual del indicador para el conjunto de la OCDE fue de 80 centésimas hasta 98,8 puntos, es decir, que se queda netamente por debajo del nivel 100 que marca la media de largo plazo.

El retroceso fue particularmente brusco en España (-1,13 puntos a 97,83), dentro de un grupo en el que los indicadores se desplomaron y en el que también están integradas grandes economías como Alemania (-1,93 puntos a 97,47), Reino Unido (-1,84 puntos a 98,23), Canadá (-1,63 puntos a 97,80), Italia (-1,37 puntos a 98,10).

Edición: Luis Alonso