El Eurogrupo hará “lo que sea necesario” para paliar el golpe económico del coronavirus

Una silla de la sala de prensa del Consejo, en Bruselas, con una nota de que se deje libre. [EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ]

Bruselas (EuroEFE).- Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE) se comprometieron este lunes a hacer “lo que sea necesario” para paliar el golpe económico del coronavirus, aunque no acordaron, de momento, medidas adicionales a las que ya se han aprobado en cada país y a nivel comunitario.

“Haremos lo que sea necesario y más para restaurar la confianza y apoyar una rápida recuperación. Cualquier acción política coordinada y decisiva que se necesite, estamos listos para tomarla”, dijo el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, tras una reunión por videoconferencia que duró cinco horas.

El encuentro sirvió para poner en común las medidas que han adoptado hasta ahora los Gobiernos nacionales, de un lado, y las instituciones comunitarias, del otro, pero no para anunciar nuevas acciones conjuntas de calado.

Centeno insistió en que se trata de un “primer paso” tras el cual los ministros seguirán vigilando de cerca la situación y estudiando posibles medidas para actuar “rápido” si la situación lo requiere, con contactos telefónicos al menos una vez por semana.

La declaración aprobada por los ministros en la reunión pone de relieve que las medidas fiscales ya adoptadas para apoyar a la economía en 2020 representan de media el 1 % del PIB, a lo que se suma el respaldo de los estabilizadores automáticos -como las prestaciones por desempleo- con que cuenta cada país.

Además, las medidas adoptadas hasta ahora para proporcionar liquidez, a través de la concesión de avales crediticios o con el aplazamiento del pago de impuestos, representan un 10 % del PIB comunitario.

“Estas cifras podrían ser mucho más grandes más adelante”, apuntan los ministros, incidiendo en el carácter “coordinado” de su respuesta.

Los Gobiernos de la UE se muestran dispuestos a tomar medidas “temporales” en tres frentes: aumentar los recursos para los sistemas sanitarios y la contención de la enfermedad, proporcionar liquidez a las empresas más perjudicadas, sobre todo a pymes, y apoyar a los trabajadores afectados.

Las medidas nacionales se complementarán con las ya emprendidas a nivel europeo por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo o el Banco Europeo de Inversiones.

En este sentido, el Eurogrupo valoró la iniciativa de la Comisión para movilizar 37.000 millones de euros en inversiones, así como otros 28.000 millones de euros con cargo a los fondos estructurales para paliar la epidemia.

También que el Banco Europeo de Inversiones vaya a movilizar 8.000 millones de euros para dar financiación a 100.000 empresas y alentaron a elevar la suma a 20.000 millones, con lo que se podría apoyar a 150.000 firmas. A esto se le uniría una línea para canalizar 10.000 millones más a pymes.

Asimismo, los ministros destacaron que usarán la flexibilidad que contemplan las normas fiscales europeas para poder adoptar “las medidas de largo alcance” necesarias frente a la crisis, así como la que proporcionan las normas sobre ayudas de Estado, siguiendo la propuesta de la Comisión Europea la semana pasada.

Además alabaron las decisiones adoptadas por el BCE y la Autoridad Bancaria Europea para dar liquidez y flexibilidad a la banca, que deberá desempeñar “un papel clave” para evitar una crisis mayor.

Por último, encargaron a la Comisión y al Mecanismo Europeo de Estabilidad, el fondo de rescate europeo, que estudien cómo podía participar esta institución, cuya capacidad de préstamo asciende a 410.000 millones de euros, en la respuesta a la crisis. De momento, sin embargo, no hay acuerdo para que intervenga.

La UE había fijado este Eurogrupo como cita clave para diseñar su respuesta económica a una pandemia que, según la Comisión, podría hacer que el PIB comunitario sufra una caída del 1 % este año, en lugar de la expansión del 1,4 % que preveía hace apenas un mes.

Tanto el Ejecutivo comunitario como el BCE habían pedido a los ministros una potente repuesta fiscal coordinada ante la situación, algo que también reclaman Francia o Italia.

Preguntado sobre si los países han mostrado la suficiente ambición, el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, afirmó que “se ha dado un buen paso fijando el tono adecuado para una respuesta política coordinada” y se han tomado “las decisiones adecuadas que se supone debemos tomar ahora”.

Si bien agregó que “la situación evoluciona día a día”, por lo que “por supuesto reforzaremos nuestras medidas”.

El testigo pasa ahora a los jefes de Estado y de Gobierno, que mañana se verán por videoconferencia para abordar el avance de una epidemia que ha llevado a Bruselas a proponer medidas tan drásticas como el cierre temporal de las fronteras exteriores de la Unión.

El coronavirus lleva a Europa a una “economía de guerra”

Poco antes de que comienzara el Eurogrupo su presidente, Mario Centeno, lanzó una andanada de artillería verbal. Dijo que las medidas de contención para frenar la pandemia de coronavirus están llevando a las economías europeas a tiempos de guerra.

“La contención forzosa está llevando a nuestras economías a tiempos como de guerra. Una potente respuesta está en camino”, dijo el portugués en una declaración difundida por vídeo antes de la reunión por videconferencia de los titulares de Economía y Finanzas de la Unión.

El presidente del Eurogrupo aseguró que, junto con otras instituciones europeas como el Banco Central Europeo o el Banco Europeo de Inversiones, se está dando una “respuesta potente” a la pandemia, pero advirtió de que la crisis “no ha alcanzado su pico”.

“No debemos engañarnos, estos son los primeros pasos en una lucha temporal, pero larga”, dijo Centeno.

Riesgo de recesión

La crisis sanitaria, que deja ya más de 16.200 contagiados y cerca de 1.500 fallecidos en la Unión Europea, se está transformando en una crisis económica que hace muy probable que el crecimiento para la eurozona y la UE en su totalidad caiga muy por debajo de cero este año, según la Comisión Europea (CE), cuyas últimas previsiones proyectaban una expansión del 1,2 % y 1,4 % del producto interior bruto (PIB), respectivamente.

El Ejecutivo comunitario, sin embargo, estima todavía que el choque será temporal -la economía repuntaría en 2021-, por lo que su presidenta, Ursula von der Leyen, llamó el viernes a los Estados a tomar “acciones decisivas” para evitar crear un “daño permanente”.

Bruselas quiere que destinen recursos a reforzar sus sistemas sanitarios, dar liquidez a las empresas, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas (pymes), y apoyar a los trabajadores afectados, y para facilitarles la tarea les dará “máxima flexibilidad” al aplicar sus normas de control del déficit público y de ayudas de Estado.

El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, decidió el jueves ampliar su programa de compras de deuda en 120.000 millones de euros este año, inyectar liquidez de forma inmediata a la banca para que preste a los más afectados por la crisis y relajar sus exigencias de capital, pero no aplicó una nueva rebaja de los tipos de interés.

Con esta decisión, que provocó el derrumbe de las bolsas europeas, el BCE deja en manos de los Gobiernos nacionales el grueso de la responsabilidad de atajar la crisis.

Su presidenta, Christine Lagarde, pidió a los países una respuesta fiscal “ambiciosa y coordinada para apoyar a empresas y trabajadores en riesgo”, con medidas como la concesión de garantías públicas para avalar créditos.

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Hasta ahora, los Gobiernos que han adoptado medidas fiscales lo han hecho de forma individual y el margen con que cuenta cada uno para subir el gasto o aliviar la carga impositiva es muy diferente, en particular, por el alto nivel de deuda en algunos países.

Así, mientras España ha aprobado una línea de financiación de 400 millones al Instituto de Crédito Oficial (ICO) para prestar a los sectores más afectados, Alemania ha habilitado una línea para su banco público de desarrollo, KfW, de más de 500.000 millones de euros para proporcionar liquidez a sus empresas.

A nivel comunitario, la UE cuenta con el Banco Europeo de Inversiones, su banco público, para facilitar créditos. El Eurogrupo valorará si la institución, cuyo capital es aportado por los Estados miembros, tendría que intervenir.

España está a favor de considerar que el BEI podría movilizar significativos recursos adicionales a corto plazo.

La UE también cuenta con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la eurozona, aunque fuentes europeas señalan que este proporciona apoyo de tipo macroeconómico o como cortafuegos, lo que de momento no es necesario.