El Eurogrupo se atasca con su respuesta económica a la crisis del coronavirus

Siguen las diferencias en el Eurogrupo. Un hombre con mascarilla pasa por la fachada de las instituciones de la UE. [EFE/EPA/OLIVIER HOSLET]

Bruselas (EuroEFE).- El Eurogrupo fracasó en su intento de acordar un paquete de medidas económicas frente a la pandemia, tras más de dieciséis horas de negociación, por la imposibilidad de pactar las condiciones de acceso a la línea de crédito que el fondo de rescate europeo activará para responder a la crisis.

Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea retomarán mañana la reunión, que comenzó en la tarde del martes, con el fin de fraguar un acuerdo que recoja medidas de liquidez a corto plazo para responder a la crisis y perfile un plan de recuperación tras la pandemia, que algunos quieren financiar con deuda conjunta.

Además de cobrarse la vida de miles de personas, el coronavirus arrastrará a la Unión Europea a una profunda recesión y disparará los niveles de desempleo este año.

De ahí que los ministros lleven dos semanas trabajando en un paquete de medidas por casi medio billón de euros para complementar las acciones ya adoptadas, con rapidez y envergadura inusuales, por los Gobiernos y el Banco Central Europeo.

Bloqueo holandés sobre el MEDE

La principal línea de defensa, convertida también en el gran escollo para cerrar un acuerdo, es la activación de una línea de crédito del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate europeo, que podría conceder hasta 240.000 millones de euros a los países para hacer frente a la pandemia.

El bloqueo reside en las condiciones que deberían cumplir los países que accedan a las ayudas y, en particular, en las exigencias de Holanda para imponer requisitos específicos a cada Estado para asegurar que las ayudas no salen gratis, según varias fuentes europeas.

Los Veintisiete están de acuerdo en que las exigencias no pueden ser las mismas que las impuestas en los rescates financieros de la anterior crisis, con programas de austeridad, reformas estructurales o privatizaciones.

Apuestan por que, a corto plazo, las condiciones se centren en asegurar que los fondos se usan solo para la respuesta al coronavirus y, a más largo término, en que los países tengan que cumplir las normas fiscales de la UE para asegurar que sus finanzas vuelven a ser sostenibles.

La Haya, sin embargo, sigue reclamando que a largo plazo se apliquen también condiciones macroeconómicas específicas para garantizar que los beneficiarios sanean su economía.

“En la medida en que el MEDE se utilice para el apoyo económico, creemos conveniente vincularlo a la adopción de medidas económicas”, dijo el ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra, tras el encuentro.

“Los Países Bajos han rechazado toda concesión sobre el MEDE. Son responsables del bloqueo” en una negociación que ha sido “muy dura”, apunta una fuente europea.

Holanda e Italia, el país más reacio al MEDE, se han enfrentado sobre este punto en varias ocasiones durante la reunión, según varias fuentes europeas.

También quedan flecos por cerrar con respecto al fondo contra el paro “Sure” propuesto por la Comisión Europea, que contaría con 100.000 millones de euros en préstamos para evitar despidos.

Algunos países insisten en dejar claro que se tratará de un instrumento temporal para la pandemia que no terminará convirtiéndose en un seguro de desempleo europeo permanente, pero se trata de una cuestión de lenguaje que debería quedar resuelta mañana, según varias fuentes.

Sí ha quedado pactado el fondo de garantías de 25.000 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para movilizar hasta 200.000 millones en financiación a empresas, tercer pilar del paquete.

Fondo para la recuperación y “coronabonos”

El Eurogrupo sigue dividido sobre la posibilidad de mutualizar deuda europea, un debate que se enmarca dentro de la negociación sobre cómo financiar la recuperación tras la pandemia.

Una decena de países, entre ellos España, Italia o Francia, apuestan por esta medida, que rechazan de plano Alemania, Holanda o Austria, entre otros Estados, donde el simple debate sobre los “eurobonos” o “coronabonos” es políticamente tóxico.

Esta brecha hacía de antemano imposible que de la reunión saliese un acuerdo sobre la mutualización de deuda, pero algunos países, entre ellos España, querían que al menos se mencionase en las conclusiones que se transmitirán a los jefes de Estado y de Gobierno, que son quienes decidirán sobre el plan de recuperación.

Los ministros debatieron en concreto la propuesta francesa para crear un fondo para la recuperación financiado con la emisión de deuda respaldada por los Estados.

Los Veintisiete están de acuerdo en que este tipo de fondo será necesario, e incluso varios países han suavizado sus reticencias a la deuda conjunta por lo extraordinario de la situación, pero dejarán en manos de los líderes decidir sobre cómo se financiaría el fondo, si debe estar dentro del presupuesto comunitario y sus aspectos legales y operativos.

Francia y Alemania, que han unido filas en la negociación, pidieron a sus homólogos “estar a la altura” de la situación y alcanzar un acuerdo “ambicioso”.

Wopke Hoekstra: vincular el apoyo económico a la adopción de medidas

Los principales puntos de discordia siguen siendo las condiciones para acceder a la línea de crédito para la pandemia que pondría en marcha el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la eurozona, así como la posibilidad de emitir deuda mutualizada para financiar la recuperación.

“Holanda está dispuesto a utilizar el MEDE para los gastos sanitarios del coronavirus en estas circunstancias excepcionales. En la medida en que el MEDE se utilice para el apoyo económico, creemos que es conveniente vincularlo a la adopción de medidas económicas”, dijo el ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra, en Twitter al término del encuentro.

Holanda -añadió Hoekstra- sigue en contra de la emisión de eurobonos, es decir, de deuda mutualizada, que reclaman una decena de países, entre ellos España, Francia e Italia. Sobre la mesa ha estado en concreto la propuesta francesa de crear un Fondo para la recuperación basado en la emisión de deuda respaldada por garantías de los Estados miembros.

Francia y Alemania hacen un llamamiento conjunto por el acuerdo

Francia y Alemania lanzaron este miércoles un llamamiento conjunto a los países de la Unión Europea (UE) a “estar a la altura” de la situación creada por la pandemia del coronavirus y alcanzar un acuerdo “ambicioso” para paliar su impacto económico.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, reclamó junto a su homólogo alemán, Olaf Scholz, que “todos los Estados europeos estén a la altura de los retos excepcionales” de cara a alcanzar “un acuerdo ambicioso”, a través de un mensaje en Twitter.

Mientras, Scholz pidió en la misma red social “a todos los países del euro que no rechacen una solución a estas complicadas cuestiones financieras y que posibiliten un buen acuerdo para todos los ciudadanos y ciudadanas”.

Alemania dice que hay un “casi” acuerdo

Luego, ante la prensa, Scholz, dijo que los miembros del Eurogrupo están “casi” de acuerdo sobre las medidas para paliar el impacto económico del coronavirus pero que tienen que alcanzar unanimidad y que espera se obtenga “antes de Pascua”.

“Hemos llegado casi a ello pero tenemos que decidirlo por unanimidad, por lo que tenemos que seguir hablando y negociando”, declaró Scholz ante la prensa al explicar la situación tras una noche de negociaciones entre los titulares de Finanzas de la eurozona.

“Hemos avanzado mucho pero no hemos terminado. Pero esto es un buen mensaje”, agregó el ministro, quien se mostró confiado en obtener el acuerdo “antes de Pascua”.

Scholz confió en poder alcanzarlo “con nuestros amigos de Portugal, de España y Francia, entre otros”.

El ministro alemán recordó que su país apoya la solución que prevé el recurso privilegiado al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la eurozona.

“El MEDE tiene una gran capacidad y está en disposición de cumplir con la tarea”, insistió Scholz, quien repitió que el recurso a ese instrumento no tendrá que estar vinculado a la condición de aplicar programas económicos dictados desde el exterior de los países que pidan sus fondos.

“Que no pase como hace diez años, que lleguen comisarios o una troika que viaje a un país y que desarrolle un programa para el futuro”, dijo sobre la situación que se produjo durante la crisis financiera de 2008-2009.

“Lo que los países necesitan (…) es mostrar solidaridad para, por ejemplo proteger puestos de trabajo u organizar la necesaria inversión en el ámbito sanitario”, dijo el ministro.

Scholz no se refirió a la mutualización de la deuda entre los países de la eurozona o la emisión específicamente de los coronabonos, un instrumento rechazado por Alemania y Holanda como solución al impacto económico de la pandemia.