España descarta usar el MEDE ahora, pero recurrirá al SURE para costear los ERTE

La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, comparece en la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Congreso para informar del impacto económico del COVID-19 y las medidas adoptadas por el Gobierno, este jueves en Madrid. EFE/ Emilio Naranjo POOL

Bruselas (EuroEFE).- La vicepresidenta de asuntos económicos, Nadia Calviño, vinculó este viernes la decisión sobre el uso de los créditos para la pandemia del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a que estos permitan minimizar los costes de financiación y destacó que por ahora España se financia favorablemente por sí misma.

El Gobierno sí prevé solicitar ayuda del fondo europeo SURE contra el paro, que contará con hasta 100.000 millones de euros para conceder créditos a los Estados para costear la aplicación de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), una vez que esta herramienta esté operativa.

“Tomaremos la decisión relativa al uso de los distintos instrumentos sobre la base del interés general con el fin de minimizar los costes de financiación, pero en este momento nuestro coste de financiación en los mercados es muy favorable, estamos en una media del 0,3 %” de interés, dijo Calviño en declaraciones a la prensa antes de participar en la reunión por videoconferencia del Eurogrupo.

“Por tanto, tendremos que tomar la decisión sobre la base de cuales son los intereses de los contribuyentes españoles, la minimización de los costes de financiación totales una vez que tengamos en cuenta el conjunto de las circunstancias”, insistió.

Calviño respondió así sobre si España tiene intención de solicitar un crédito del fondo de rescate para la pandemia, por el que podría recibir hasta el 2 % de su PIB (unos 24.900 millones de euros) con la única condición de que los fondos se destinen a cubrir costes sanitarios directos o indirectos ligados a la pandemia.

Regling: sería ventajoso financiar parte del déficit con crédito del MEDE

Bruselas (EuroEFE).- El director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, considera que sería ventajoso para los países de la eurozona financiar parte de los abultados déficit públicos que generará la respuesta al coronavirus con los créditos “baratos” …

España se está financiando a corto plazo a tipos negativos

En cuanto al ahorro que podría generar el solicitar esta cuantía al MEDE en lugar de captarla en los mercados, que el director gerente del MEDE cifró en 2.000 millones de euros en una entrevista con Efe, Calviño no dio las cifras que maneja el Gobierno, pero insistió en que hay que tener en cuenta el coste de financiación medio del Estado.

“Hay determinados cálculos que toman el tipo de interés medio de una determinada emisión de un bono y comparan uno con otro, por eso he hablado de los costes medios de financiación del Tesoro que son del 0,3 %, para tener un marco de comparación más adecuado”, dijo Calviño, destacando que a corto plazo España se está financiando a tipos negativos.

La vicepresidenta tercera insistió en todo caso en que esta línea de crédito es algo “completamente distinto” al rescate para la banca que recibió España del MEDE en 2012 y que aún sigue pagando, puesto que se trata de un instrumento adaptado a la emergencia sanitaria que afecta a todos los países.

“Hablamos de instrumentos de liquidez, precautorios, sin condicionalidad, para financiar gastos directos o indirectos de respuesta a la pandemia”,insistió.

España sí hará uso, no obstante, del fondo SURE, otro de los elementos de la respuesta europea.

“El SURE se adapta muy bien a nuestra aproximación desde el punto de vista de la financiación de los ERTE, es un embrión de este reaseguro de desempleo y nuestra disposición es a utilizarlo una vez que veamos las condiciones y la aportación de garantías por parte de los Estados miembros, es decir, una vez esté disponible”, dijo Calviño.

Acuerdo político sobre la iniciativa “SURE” 

Los embajadores de los países de la Unión Europea lograron este viernes un acuerdo político sobre un fondo europeo dotado con 100.000 millones de euros que concederá préstamos a los países más afectados por el COVID-19, como España e Italia, para ayudarles a costear medidas destinadas a evitar los despidos por la pandemia de coronavirus.

La iniciativa, bautizada como “SURE“, será adoptada formalmente por el Consejo (los países de la UE) el próximo 19 de mayo, informó esa institución en un comunicado.

El nuevo fondo permitirá utilizar la financiación comunitaria para sufragar los sistemas de empleo temporal, por los que las empresas mantienen contratados a los trabajadores aunque caiga o cese su actividad y el Estado interviene con ayudas públicas para pagar los salarios.

En España se trataría esencialmente de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

El objetivo es minimizar los despidos para que la economía pueda echar a rodar cuanto antes, una vez termine la emergencia sanitaria.

El objetivo es minimizar los despidos para que la economía pueda echar a rodar cuanto antes, una vez termine la emergencia sanitaria.

Los préstamos “SURE” estarán respaldados por el presupuesto de la UE y las garantías dadas por los estados miembros, según su participación en la Renta Nacional Bruta de la UE.

El importe total de las garantías será de 25.000 millones de euros.

SURE” estará operativo hasta el 31 de diciembre de 2022, aunque, a propuesta de Bruselas, el Consejo podría decidir extender ese período, cada vez por un período adicional de 6 meses, si las perturbaciones económicas graves causadas por el brote del COVID-19 persisten.

 

El Eurogrupo trata la recuperación tras la pandemia y repasará medidas pactadas

Bruselas (EuroEFE).- Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona -el Eurogrupo-, junto a los del resto de la Unión Europea, debatirán este viernes sobre la recuperación económica tras la pandemia y repasarán las medidas ya acordadas en respuesta …

 

La economía española, la segunda que más cae en el primer trimestre de 2020

La economía española sufrió el segundo mayor batacazo de la eurozona entre enero y marzo, una caída del producto interior bruto (PIB) del 5,2 %, solo superada por Francia (5,8 %), debido al impacto de la pandemia de COVID-19, según datos preliminares de Eurostat publicados este viernes.

El producto interior bruto (PIB) de la eurozona cayó un 3,8 % en el primer trimestre mientras que en el conjunto de la UE la economía cayó un 3,3 %, las bajadas más pronunciada desde que Eurostat comenzó a publicar las series históricas en 1995.

Tres meses antes, entre octubre y diciembre de 2019, el PIB de los países de la moneda única había crecido un 0,1 %.

El pasado marzo, último mes analizado, los estados miembros habían comenzado a adoptar las medidas de confinamiento por la pandemia.

Las caídas del PIB más destacadas en el primer trimestre del año tuvieron lugar en Francia (5,8 %), Eslovaquia (5,4 %), España (5,2 %) e Italia (4,7 %).

En Alemania la caída fue del 2,2 % y en el Reino Unido del 2,0 %.

Por otra parte, en comparación con el mismo trimestre del año anterior, el PIB bajó un 3,2 % en la zona euro y un 2,6 % en la UE.

En los últimos tres meses de 2019 el PIB había crecido con respecto al año precedente un 1,0 % y un 1,3 %, respectivamente.

Según Eurostat se trata de una de las caídas más fuertes producidas desde el tercer trimestre de 2009.

 

Edición: Catalina Guerrero