España lideró las caídas del PIB en la UE en el segundo trimestre

Un sin techo en Bilbao (España). EFE/LUIS TEJIDO/Archivo

Redacción Internacional (EuroEFE).- España fue el país de la Unión Europea (UE) donde más bajó el producto interior bruto (PIB), un 18,5 %, en el segundo trimestre frente al primero, a causa de las medidas de confinamiento por la pandemia de la COVID-19, según la primera estimación preliminar difundida este viernes por Eurostat.

La economía de la eurozona se desplomó un 12,2 % y un 11,9 % la del conjunto de la UE en el segundo trimestre del año, lo que supone “de lejos” los retrocesos más importantes desde el inicio de las series temporales en 1995, según la oficina de estadística comunitaria.

En el primer trimestre del año, el PIB había disminuido un 3,6 % en la eurozona y un 3,2 % en los Veintisiete, recordó.

En comparación con el mismo trimestre del año precedente, el PIB corregido con las variaciones estacionales registró una caída del 15 % en los países de la moneda única y un 14,4 % en toda la Unión entre abril y junio.

En los tres meses anteriores, la reducción internaual del PIB fue del 3,1 % y 2,5 %, respectivamente.

Entre los países para los que hay datos disponibles en el segundo trimestre, España anotó la bajada más importante (18,5 %) respecto al trimestre precedente, seguido de Portugal (14,1 %) y Francia (13,8 %), mientras que Lituania obtuvo el descenso más leve (5,1 %).

Esta primera estimación preliminar no revisa los datos del PIB de la eurozona y la UE en los trimestres precedentes, recordó la oficina estadística.

Eurostat presentará los datos revisados y por países el próximo 14 de agosto y las cifras definitivas del PIB y sus agregados principales previsiblemente el 8 de septiembre.

Hundimiento de la economía española

De acuerdo con el dato avanzado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, la contracción del 18,5 % es la mayor desde que comenzó la serie en 1970 y es 13,3 puntos superior a la segunda mayor caída trimestral, que fue el 5,2 % registrado en el primer trimestre del año.

Al sumar dos trimestres de caídas la economía española entra técnicamente en recesión, aunque todo apunta a que será breve, porque para el tercer trimestre los expertos prevén un repunte del PIB, si bien para el conjunto del año el balance será negativo, con una previsión de caída del 9,2 % por parte del Gobierno.

La evolución del PIB entre abril y junio es consecuencia de una contribución negativa de la demanda nacional (consumo e inversión) de 16,6 puntos y de la demanda externa (exportaciones e importaciones) de 1,9 puntos.

El empleo medido en horas trabajadas cayó un 21,4 %, un descenso superior a la destrucción de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, que disminuyeron un 17,7 %.

En un contexto de paralización de la actividad por la restricción de la movilidad, el consumo de los hogares se desplomó un 21,2 %; la inversión, un 21,9 %; la inversión en vivienda y construcción, un 25 %; y la inversión en bienes de equipo, un 25,8 %, todas caídas sin precedentes en la serie histórica.

Por el contrario, el gasto en consumo de la administraciones públicas creció un 0,4 %, 1,4 puntos menos que el trimestre anterior, pero aún encadena catorce trimestres al alza.

Las importaciones cayeron un 28,8 %, en linea con la depresión del consumo de los hogares, mientras que las exportaciones se hundieron un 33,5 %.

El único sector económico que se mantuvo en positivo en el segundo trimestre fue la agricultura, que creció el 4,4 % trimestral, mientras que la industria se hundió un 18,5 %; los servicios, un 19,1 %; y la construcción, un 24,1 %.

Dentro de los servicios solo avanzaron las actividades financieras y de seguros, un 3,4 %, mientras que el comercio, transporte y hostelería registró la mayor contracción, del 40,4 %.

En comparación interanual el desplome del PIB llega al 22,1 %, frente a la caída del 4,1 % del trimestre precedente, y es cinco veces superior a la segunda mayor de la serie, que fue del 4,4 % en segundo trimestre de 2009.

Caída histórica del PIB francés

Mientras, la economía francesa también sufrió un hundimiento histórico del 13,8 % en el segundo trimestre a causa del confinamiento que condujo a la suspensión de las actividades consideradas no esenciales, anunció este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).

Esta caída del 13,8 % del producto interior bruto (PIB) entre abril y junio, que se produjo tras la del 5,9 % entre enero y marzo, es la mayor desde que empezó la serie histórica en 1949.

El PIB francés sufrió un descenso del 19 por ciento respecto al mismo trimestre del año pasado, explicó en un comunicado el INSEE, que al mismo tiempo hizo notar que el levantamiento progresivo de las restricciones a partir del mes de mayo ha permitido una recuperación “gradual” de la actividad.

De hecho, el bajón del segundo trimestre es menos profundo del que había anticipado el propio INSEE, que a mediados de junio había estimado que el descalabro sería del 17 %.

El ministro de Fianzas, Bruno Le Maire, dijo que van a trabajar para conseguir que la recesión este año sea inferior al 11 % de su propia estimación en el presupuesto de 2020 corregido este mismo mes de julio para tener en cuenta las consecuencias de la crisis.

Si se analizan en detalle los datos del PIB entre abril y junio, el descalabro fue particularmente importante en términos relativos en la inversión (-17,8 %).

Sobre todo en la construcción (-26,2 %) a causa de la suspensión generalizada de las obras durante el confinamiento, y eso pese a su reanudación progresiva a partir de mayo. El descenso de la inversión fue igualmente muy marcada en los bienes manufacturados (-23,1 %).

Pero como no podía ser de otra manera, el factor que más pesó en el retroceso económico fue el consumo, con una bajada del 11 %, mucho más profunda en los servicios (-15,3 %) que en los bienes (-7,1 %).

Italia ahonda en su recesión

La pandemia de coronavirus ha provocado igualmente una contracción “sin precedentes” en la economía de Italia, del 12,4 % en el segundo trimestre del año, ahondando así en la recesión que sufre el país, según estimó hoy el Instituto de Estadística (Istat).

La economía italiana cayó un 12,4 % hasta junio en comparación con el trimestre anterior y un 17,3 % en términos interanuales, unas reducciones nunca vistas en la serie histórica, iniciada en 1995, según figura en el informe preliminar del ente estadístico.

Un aspecto importante es que las cuentas del segundo trimestre contabilizan de lleno los efectos del confinamiento y el bloqueo del país por el coronavirus, que se extendieron entre los meses de marzo y junio, aunque de forma gradual, con aperturas paulatinas.

Italia ya había confirmado su recesión en el primer trimestre del año, con una caída del 5,3 % de su PIB, pero aún no había llegado lo peor. Cabe destacar que la crisis del coronavirus en el país se desató el 21 de febrero con la detección del primer contagio local.

La variación adquirida del PIB italiano a final de año equivaldrá a una caída del 14,3 %. Se trata de un desplome superior al estimado por el Gobierno de Roma (8 %), por la patronal (10 %) y algo inferior al del Fondo Monetario Internacional (12,8 %), entre otros organismos.

Editado por Miriam Burgués