España y Francia son los países que más han usado los avales públicos para prestar a empresas

Un hombre sostiene varias monedas de euro. EFE/Daniel Bockwoldt/Archivo

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- España y Francia son los países que más han usado los avales públicos para préstamos a empresas, mientras Italia y Alemania han empleado este apoyo en menor medida.

En un artículo del boletín económico del Banco Central Europeo (BCE), publicado este jueves, los autores Matteo Falagiarda, Algirdas Prapiestis y Elena Rancoita consideran que “la demanda de préstamos bancarios del sector empresarial se ha disparado hasta alcanzar niveles récord desde marzo de 2020”, por la necesidad de liquidez de las empresas debido a la pandemia.

Desde que los programas se han puesto en marcha en abril, las empresas han obtenido préstamos garantizados por unos 120.000 millones de euros en Francia (5 % del endeudamiento bruto de las empresas) y por 100.000 millones de euros en España (11 % de la deuda bruta).

En España, las empresas han utilizado más los préstamos garantizados porque han faltado otras medidas de alivio fiscal, como moratorias del pago de la deuda y ayudas estatales directas.

En Francia, estos préstamos se han utilizado más porque el precio han sido muy favorable, sobre todo durante su primer año de vigencia.

Uso más moderado en Italia y Alemania

En cambio, su uso ha sido más moderado en Italia, unos 55.000 millones de euros, que representan en torno al 4 % del endeudamiento bruto, y en Alemania, aproximadamente 45.000 millones de euros, o alrededor del 2 % de la deuda bruta.

En Alemania, las empresas han usado menos los avales porque tienen necesidades de financiación menores, el confinamiento ha sido menos estricto y han recurrido más a otras medidas, como ayudas directas, aplazamientos tributarios y la regulación temporal de empleo.

Además, en Alemania las condiciones han sido menos favorables porque los precios de los préstamos son más elevados, se ha prohibido distribuir dividendos y se ha impuesto límites a la remuneración de los directivos.

También se han creado algunos cuellos de botella en la oferta de préstamos porque los bancos han considerado que los préstamos de cuantía elevada tenían riesgo.

En Italia, la escasa utilización refleja los cuellos de botella en la oferta, que se han ido reduciendo y, en julio y agosto, estos préstamos han superado en Italia los de otros países.

Los economistas del BCE consideran que las pymes de los sectores más afectados por la crisis, como el comercio, el turismo y el transporte, “han sido las principales beneficiarias de los programas de avales públicos para préstamos”.

Las pymes y los autónomos han utilizado mucho más los préstamos garantizados que las grandes empresas, con la excepción de Alemania.

El mayor uso de los avales por parte de las pymes refleja que necesitaban más liquidez de emergencia, mayor dependencia de los bancos para financiarse y el hecho de que en el sector bancario existen menos cuellos de botella que afecten a la concesión de préstamos garantizados de pequeña cuantía.

Aunque el importe de los préstamos concedidos es bajo en Italia, este país ha sido el que más préstamos garantizados ha otorgado, lo que indica que se han dado créditos de cuantía muy reducida en ese país.

Desde el punto de vista sectorial, el comercio, el transporte y los servicios de comidas son lo que más han usado los préstamos garantizados, seguidos del de las manufacturas.

En España y Francia, donde el respaldo fiscal a las empresas se proporcionó fundamentalmente a través de programas de avales, en torno al 65 % y al 70 %, respectivamente, de los volúmenes de nuevo crédito del período de abril a julio fueron préstamos garantizados.

En Alemania e Italia, los préstamos garantizados representaron aproximadamente el 20 % de los flujos de nuevo crédito en ese mismo período, mientras que en otros países de la zona del euro el porcentaje fue insignificante.

Editado por Miriam Burgués