La CE investiga las ayudas de Valencia a Air Nostrum

El presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, durante una rueda de prensa el pasado mes de marzo. [EFE/ Biel Aliño]

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) anunció este martes la apertura de una investigación sobre los nueve millones de euros en ayudas públicas que el Gobierno de la Comunidad Valenciana pretende conceder a la aerolínea Air Nostrum para renovar su flota con aviones más sostenibles y eficientes.

En concreto, Bruselas busca determinar si el plan de la Generalitat viola o cumple la normativa en materia de ayudas estatales de la Unión Europea (UE).

El Ejecutivo comunitario precisó en un comunicado que, en el marco de sus proyectos para “estimular el desarrollo económico de la región”, el Gobierno valenciano aprobó en 2018 otorgar a Air Nostrum, con sede en la región, una subvención “por un importe máximo de tres millones de euros”.

Además, la CE señaló que la comunidad autónoma tiene la intención de conceder otra subvención “por un importe máximo de seis millones de euros” durante el período 2019-2020.

Aviones de Air Nostrum en el aeropuerto de Valencia. [EFE/Miguel Angel Polo]

El objetivo de estas medidas es apoyar la renovación de la flota de la compañía aérea mediante la adquisición de aeronaves más respetuosas con el medio ambiente.

Según Bruselas, España sostiene que la medida entra en el ámbito de aplicación de las normas sobre protección medioambiental del Reglamento general de exención por categorías (RGEC). Por tanto, no sería necesario notificarla para que la Comisión la evaluase.

El RGEC y las directrices sobre ayudas estatales en materia de protección del medio ambiente y energía permiten a los Estados miembros apoyar medidas que tengan “una incidencia positiva” en el medio ambiente, como la reducción en el consumo de combustible o los gases de efecto invernadero.

Sin embargo, para ser conformes con las normas de la UE en materia de ayudas estatales, es preciso que estas medidas “respeten determinadas condiciones” que garanticen “el efecto positivo deseado en el medio ambiente”.

Entre otros aspectos, el apoyo debe incentivar al beneficiario a invertir en la opción más respetuosa con el medio ambiente o permitirle incrementar el nivel de protección medioambiental derivado de sus actividades.

La ayuda también debe limitarse “al mínimo necesario” y no “falsear indebidamente la competencia en el mercado único”, enumeró la Comisión.

El Ejecutivo de la UE resaltó que en la actualidad “alberga dudas” de que los nueve millones de euros entren dentro del ámbito de aplicación del RGEC y cumplan las directrices sobre ayudas estatales para proteger el medio ambiente.

Bruselas no está segura de que la ayuda tenga un “efecto incentivador” y, por ese motivo, se analizará si la decisión adoptada por Air Nostrum en 2017 de adquirir diez aeronaves Bombardier CRJ-1000 más eficientes en términos de consumo de combustible “fue consecuencia directa de la ayuda”, tal y como exigen los requisitos establecidos en el RGEC y en las directrices, o si la inversión se habría realizado incluso sin la ayuda pública.

En ese sentido, la Comisión recordó que Air Nostrum ya había renovado su flota con dieciocho aeronaves Bombardier CRJ-1000 antes de 2017 sin recibir dinero público.

“Invertir en la renovación de una flota mediante la adquisición de aeronaves más respetuosas con el medio ambiente es, en principio, una buena iniciativa, que la Comisión respalda”, admitió la CE.

Sin embargo, añadió que conceder ayudas a empresas que habrían invertido de todas formas en aeronaves más ecológicas “solo serviría para reducir sus gastos de explotación ordinarios mientras sus competidores tendrían que soportarlos sin ayuda”.

Para saber más:

Directrices sobre ayudas estatales en materia de protección del medio ambiente y energía 2014-2020