La desescalada despega en España

Unas cien mariscadoras de la cofradía de la Isla de Arousa, volvieron a fanear almeja esta mañana en la playa del Parque Natural de Carreirón, en A illa de Arousa, tras el desplome de los precios y el consumo debido a la cuarentena por el coronavirus. Mariscadores de las cofradías de O Grove, Cambados, Vilanova y A Illa consiguieron buenos precios en lonja y con un tope de 2 kg de almeja por persona EFE/Lavandeira jr

Madrid (EuroEFE).- Tras 47 días de confinamiento por la pandemia de covid-19, España se prepara para la fase de desescalada en medio de las peticiones de la patronal de medidas complementarias para que la actividad vuelva a fluir y de las reclamaciones de los sindicatos de hacer más test para detectar la afección del virus.

La COVID-19 ha causado ya a 24.543 fallecimientos en España y ha contagiado a 213.435 personas, según los últimos datos oficiales, aunque la pandemia va en descenso, con cifras cada día más esperanzadoras.

Sin embargo, no ocurre lo mismo con la economía, que se desplomó un 5,2 % en el primer trimestre del año respecto al anterior a consecuencia de la COVID-19, una caída sin precedentes en la historia reciente, incluso superior al desplome por la última crisis financiera.

Según los datos adelantados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre las causas de este desplome está la caída del consumo de los hogares (7,5 %) y el hundimiento de las exportaciones y las importaciones (8,4 % en ambos casos).

Con esta situación, empresarios de los sectores más afectados como el ocio, el turismo y el comercio, se muestran en desacuerdo con las condiciones de apertura impuestas por el Gobierno a partir de la segunda quincena de mayo, que les limita el aforo de sus locales para evitar en lo posible los contactos personales y así impedir la propagación del virus.

Con el repliegue de la pandemia, el Gobierno aprobó este martes un plan de cuatro fases para ir reduciendo el confinamiento que decretó el pasado 14 de marzo, que ha supuesto no poder salir de casa, salvo para hacer compras de primera necesidad y para ir a trabajar en los sectores autorizados.

La primera medida, la salida de los niños acompañados de un adulto durante una hora al día, está en vigor desde el pasado domingo, y ahora, desde este sábado también podrán salir todos los adultos a pasear o hacer ejercicio, aunque toda España espera conocer hoy en qué condiciones.

Desde que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, dio a conocer el plan de desescalada le han llovido las críticas, pero desde el Ejecutivo insisten en que esas medidas van a ser graduales para no poner en riesgo la salud colectiva.

Así, mientras el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha urgido medidas como la flexibilización de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá del fin del confinamiento, UGT ha reclamado pruebas masivas para detectar el coronavirus y CC.OO, prudencia para cortar los contagios, pero también para evitar que se destruya empleo.

El presidente de la patronal, que ha afeado que conociera este plan de desescalada durante la comparecencia del presidente del Gobierno de este martes, ha señalado que, por ejemplo, un bar podría no ser rentable si solo tiene el 30 % de su terraza abierta y tiene que mantener toda la plantilla.

Una persona realiza labores de mantenimiento en una terraza en primera linea de playa en Dénia. EFE/Juan Carlos Cárdenas

La hostelería y el turismo, entre los más afectados

La hostelería y el turismo han sido los sectores más críticos con el plan de desescalada del Gobierno, ya que consideran que en esas condiciones corren el riesgo de cerrar 85.000 de los más de 300.000 bares y restaurantes de España y que no podrán abrir hoteles y alojamientos turísticos sin perder tejido empresarial.

El presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Yzuel, habla de “indignación” y “tomadura de pelo” y acusa al Ejecutivo de colocar al sector en una situación “dantesca”, mientras que en comunidades como Madrid y Andalucía hay locales, sobre todo los más pequeños, que ven preferible seguir cerrados a abrir el 11 de mayo para acumular pérdidas.

En el sector turístico también se muestran cuanto menos decepcionados y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHA) advierte de que el plan hace “prácticamente imposible” reabrir los negocios sin destruir tejido empresarial.

Desde la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur) se han declarado “muy desconcertados” con las “restricciones y contradicciones que inviabilizan aún durante algún tiempo el arranque del sector turístico en unas mínimas condiciones económicas y operativas”.

En la misma línea la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) ha señalado que estas no están en disposición de abrir sus oficinas el 11 de mayo, porque la gran mayoría no puede asumir los costes mensuales que eso conlleva.

Una mujer con un carro de la compra pasa junto a un comercio cerrado con una pintada de agradecimiento a los sanitarios en una céntrica calle de Sevilla. EFE/Julio Muñoz

El comercio quiere abrir el 11 de mayo 

En el sector del comercio, la patronal de la gran distribución Anged ha llamado a todas las tiendas que cumplan los requisitos de seguridad, aforo e higiene a abrir el 11 de mayo, incluidas las que se encuentran dentro de los parques y centros comerciales, aunque el plan de desescalada no lo permite por el riesgo de concentración de personas que supone.

Por su parte, la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (Fece) ha acogido el plan con “moderado optimismo”, ante el temor de que el 20 % de sus tiendas pudieran quebrar si no retomaban la actividad.

Las peluquerías abrirán sus puertas el 4 de mayo con cita previa tras más de mes y medio cerradas, pero desde la Alianza de Empresarios de Peluquería de España se asegura que ésta apertura es “apresurada”, ya que no conocen la limitación de aforo.

Desde esta alianza se ha destacado a Efe la “cautela” del sector ante las medidas para las peluquerías, establecidas en el Plan del Gobierno “para la transición hacia una nueva normalidad”, distribuido en cuatro fases.

En el sector inmobiliario las agencias han comenzado a concertar citas con clientes a partir del 4 de mayo y el portavoz de la Federación Nacional de Agencias Inmobiliarias (FAI), José María Alfaro, ha dicho a Efe que sus asociados llevan una semana cerrando pedidos con dos tipos de ‘kits’ de protección, uno para el colaborador o empleado y otro para los clientes.

Amor, bailarina del Ballet Español de Murcia, baila en la terraza de su casa en la pedanía murciana de Santo Ángel, el 29 de abril, Día internacional de la Danza.EFE/Marcial Guillén

La Cultura se prepara para la desescalada pero con muchos interrogantes

Más interrogaciones que certezas, así está el sector cultural tras conocer el plan de desescalada propuesto por el Gobierno, eso sí, tienen claro que necesitan ayudas “proporcionales a las restricciones de aforo”, como en el caso del cine, o una “fecha” que marque cuándo se pueden celebrar conciertos.

Las salas de cine acumulan pérdidas superiores a los 100 millones de euros desde la declaración del estado de alarma, según ha informado la federación de exhibidores FECE, que reclama al Gobierno un fondo con ayudas “proporcionales a las restricciones de aforo” previstas de cara a la reapertura.

“Las ayudas son fundamentales para garantizar la supervivencia del sector”, ha indicado FECE en un comunicado.

De cara a esa reapertura han elaborado un protocolo sanitario con diez medidas de seguridad, entre ellas fomentar la venta de entradas por internet, la colocación de paneles informativos sobre las medidas sanitarias y distancia física a respetar, la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico y de mamparas en la taquilla o la formación y protección de todos los trabajadores

Por su parte, los promotores musicales han considerado que el plan de desescalada del Gobierno deja fuera “prácticamente a la totalidad de la música en directo” y han exigido con urgencia una fecha para el retorno de los conciertos con aforo completo que les permita apelar a una causa de fuerza mayor.

“Lo que espera ahora mismo todo el sector es una fecha que marque hasta cuándo no se van a poder hacer conciertos y festivales para que así, con esa situación de fuerza mayor, podamos empezar a trabajar, poner un punto de salida a cancelaciones y aplazamientos y comunicarlo al público”, han explicado a Efe desde la Asociación de Promotores Musicales (APM).

Muy crítico con este plan del Gobierno para alcanzar la normalidad se ha mostrado el presidente de La Federación de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (Faeteda), Jesús Cimarro, quien en declaraciones a Efe ha calificado de “precipitado” el planteamiento de desescalada, hecho “sin contar con las artes escénicas”: “No se entiende que las iglesias puedan tener un 50% de aforo y los teatros un 30%”.

“No se han sentado con nosotros. No entendemos cómo pueden lanzar medidas así sin consultarnos. No se entiende que la iglesia se pueda ocupar al 50% y el teatro al 30%. ¿Por qué se marcan esas diferencias? No lo comprendemos”, recalca.

Otro sector que ha reaccionado ha sido el de los museos, que tras dos meses de cierre será de las primeras instituciones culturales que podrán abrir (fase 1) con un tercio de su aforo.

Representantes de grandes museos consultados por Efe han señalado que están valorando distintas opciones para su reapertura sobre la hoja de ruta marcada ayer por el Gobierno, y que la apertura podría incluso retrasarse hasta fijar las condiciones adecuadas para la visita

En cuanto a los libreros españoles, estos han visto con alegría que exista un “horizonte” para la apertura de sus comercios dentro del plan de desescalada aprobado por el Gobierno, que permitirá en la fase 1 el inicio parcial de actividades como el pequeño comercio con condiciones estrictas de seguridad, aunque consideran prioritario el establecimiento de un protocolo común para garantizar la salud tanto de los profesionales como de los lectores y clientes.

Así lo ha indicado a Efe este miércoles el portavoz de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), Alberto Manso, que ha señalado que si este protocolo no lo establece el Gobierno lo pondrán en marcha los propios libreros estudiando medidas como las adoptadas en Alemania por sus colegas al abrir sus comercios tras el cierre por la pandemia.

Desde el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo han asegurado a Efe que todavía no tienen claro en qué fase de desescalada se encuadran sus negocios y está a la espera de una aclaración por parte del Ministerio.

El plan del Gobierno fija para la primera fase la apertura de museos (con un tercio del aforo) y para la segunda las salas de exposiciones (con un tercio de aforo), pero las galerías piden que, por sus características, se las considere como pequeño comercio y puedan abrir, como las librerías, en fase cero.

Tanto el espacio, como el flujo de público que tienen es pequeño salvo en las inauguraciones, pero dan por sentado que cambiarán de formato por la crisis sanitaria.

Por otro lado, el sector taurino, a través de la Fundación del Toro de Lidia (FTL) está también a la espera de conocer la situación definitiva una vez terminadas todas las fases de transición, aunque han avanzado que estudiarán junto al ministerio de Cultura medidas de apoyo y compensación a la industria taurina para poder organizar festejos de manera viable con la reducción de aforo que plantea la nueva medida.

El presidente de la FTL, el ganadero Victorino Martín, ha declarado que “al menos comenzamos a ver claridad después de la noche, aunque todavía queda mucho” y ha recordado que el toreo “apenas ha tenido nunca apoyo económico del Estado”, al que ahora pide su apoyo y un trato “similar” al resto de sectores culturales y acorde “con nuestra importancia económica, cultural y social”.

Por su parte, según ha asegurado a Efe Modesto Lomba, presidente de la Asociación Creadores de Moda de España (ACME), como asociación están pensando en establecer un protocolo conjunto, aunque considera que en esta desescalada el principal problema es la “masificación” en tiendas.

Para Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, a pesar de que aún existe “confusión” y quedan “muchos cabos por atar” y cree muy “oportuno” retomar la actividad en las tiendas de moda para “remontar” la economía.

El comercio de moda, muy perjudicado con un stock de prendas en su almacenes de seis meses, garantiza en esta reapertura “seguridad y normalidad en la compras”, asegura Zamácola, quien considera que “se estima una caída de las ventas del 70% lo que hace insostenible el desescalado sin ayudas”.

Edición: Catalina Guerrero