La UE congela sus reglas presupuestarias para permitir más gasto por la pandemia

EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) activó este lunes por primera vez en su historia la “cláusula de salvaguarda” de las reglas fiscales comunitarias, que permitirá a los países incumplir sus objetivos de déficit y deuda temporalmente para poder elevar el gasto frente a la pandemia de coronavirus.

Los ministros de Economía y Finanzas de la UE dieron luz verde a la medida, propuesta el viernes pasado por la Comisión Europea ante la perspectiva de que la crisis sanitaria produzca un “choque económico severo” en la economía europea, más grave que la contracción del 1 % del PIB para este año que se preveía hace apenas unos días.

“La severa recesión económica que se espera ahora este año requiere una respuesta política decidida, ambiciosa y coordinada. Tenemos que actuar decisivamente para garantizar que el choque sigue siendo breve y tan limitado como sea posible y no crea un daño permanente a nuestras economías”, dijeron los titulares económicos en una declaración al término de una reunión por videoconferencia.

Los ministros comparten la evaluación de la Comisión de que se dan las condiciones para activar la cláusula, a saber, que exista “un choque económico severo en la eurozona o la Unión en su conjunto”.

Garantizar la flexibilidad necesaria

El uso de la misma, añaden en el comunicado, “garantizará la necesaria flexibilidad para tomar todas las medidas necesarias” para apoyar a los sistemas sanitarios y a la economía, “incluyendo a través de más estímulos discrecionales y acción coordinada”, que será diseñada como sea apropiado para llegar a tiempo y ser “temporal y específica”.

Las reglas de disciplina fiscal europeas, recogidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, estipulan que el déficit público de los países no debe superar el 3 % de su PIB y su deuda, el 60 % del PIB.

Cuando exceden estos umbrales, Bruselas pacta con los países una senda de reducción que fija objetivos de corrección anuales y, en caso de incumplirlos, puede sancionarles.

La activación de la cláusula supone que los países podrán desviarse del ajuste exigido este año, que para España consistía en reducir su déficit estructural en un 0,65 % de su PIB (unos 7.800 millones de euros) en 2020.

Con esta medida, que se introdujo en las normas en 2011, la UE estira al máximo la flexibilidad que contemplan sus reglas fiscales.

Paso extraordinario

Se trata de un paso extraordinario dado el celo que tradicionalmente muestran algunos países en el cumplimiento a rajatabla de estas normas, en particular Alemania y Holanda, y adoptado con una velocidad inusitada, algo que responde al rápido deterioro de las perspectivas económicas.

“Si la crisis sanitaria se prolonga hasta principios de junio o más allá, la caída en la actividad económica en 2020 podría ser comparable a la contracción de 2009, el peor año de la crisis económica y financiera”, advertía la Comisión el viernes.

Ese año, el PIB cayó un 4,1 % en la eurozona y un 4,2 % en el conjunto de la UE.

En su comunicado los ministros señalan, no obstante, que siguen “totalmente comprometidos a respetar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento” y recuerdan que la cláusula permite a la Comisión y el Consejo tomar medidas de coordinación política dentro del marco de Pacto, “aunque desviándose de los requisitos presupuestarios que normalmente se aplican, para abordar las consecuencias económicas de la pandemia”.

Estímulos del BCE

Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dijo que los nuevos estímulos monetarios que ha aprobado la entidad representan el 7,3 % del producto interior bruto (PIB) de la zona del euro.

En un nuevo blog del BCE para explicar las medidas aprobadas, Lagarde escribió que “la pandemia de coronavirus es una emergencia colectiva de salud pública sin precedentes en la historia reciente”.

“Todo el mundo tiene que reducir sus actividades diarias y, por tanto, su gasto, mientras duren las medidas de contención. Básicamente, durante un período temporal, una gran parte de la economía se paraliza”, según la presidenta del BCE.

Y esto, añade, “se ha traducido en un endurecimiento de las condiciones financieras, en particular, en los vencimientos más largos”.

La curva de tipos de interés sin riesgo se ha desplazado al alza y las curvas soberanas, que son clave para la fijación del precio de todos los activos, se han incrementado en todo el mundo y muestran mayor dispersión.

Por ello, el Consejo de Gobierno del BCE ha anunciado un nuevo programa de compra de deuda por un importe de 750.000 millones de euros hasta final de año, que se suman a los 120.000 millones de euros acordados el 12 de marzo.

“En conjunto, esto representa el 7,3% del PIB de la zona euro”, dijo Lagarde.

El BCE compra desde noviembre del año pasado deuda pública y privada de la zona del euro a un ritmo de 20.000 millones de euros mensuales.

La entidad va a comprar también pagarés de calidad crediticia suficiente y va a admitir más garantías para prestar a los bancos.

“Hemos ofrecido 3 billones de euros en liquidez mediante nuestras operaciones de financiación, incluyendo al tipo de interés del -0,75%, el más bajo que jamás hayamos ofrecido”, apostilló Lagarde.

Al ofrecer fondos por debajo del tipo de nuestro interés de depósito el BCE aumenta el estímulo de los tipos negativos y lo canaliza directamente a quienes pueden beneficiarse en mayor medida, según su presidenta.

Se hunde la confianza de los consumidores

Por otro lado, la confianza de los consumidores cayó en picado en el mes de marzo tanto en la eurozona como en el conjunto de la UE respecto al mes anterior, en un período marcado por el impacto económico y sanitario de la pandemia del coronavirus a nivel global.

Según el indicador adelantado publicado este lunes por la Comisión Europea (CE), la confianza en los países de la moneda única retrocedió cinco puntos, hasta los 11,6 puntos negativos, incluso por debajo de su media histórica de 11 puntos negativos.

En la Unión Europea, la confianza cayó 4,5 puntos e igualó su media histórica, en los 10,4 puntos negativos.

En un comunicado, el Ejecutivo comunitario advirtió de que, debido a las medidas de confinamiento impuestas en la mayor parte de los países en los que recoge datos, el periodo de recogida de los mismos “acabó antes de lo habitual” en la mayoría de los Estados miembros y solo se ha recopilado un 15 % de las respuestas de los consumidores.

La CE publica mensualmente un cálculo adelantado de la confianza de los consumidores que forma parte del Indicador de Sentimiento Económico, cuya versión definitiva se comunicará el lunes 30 junto con el índice de la confianza empresarial.

Editado por Miriam Burgués