Once países, incluida España, tratarán de coordinar una eventual “apertura gradual” de cara al verano

Turistas con mascarillas sanitarias caminan por el Aeropuerto de Palma de Mayorca el 17 de marzo de 2020. EFE/ATIENZA

Bruselas (EFE).- La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, dijo este viernes que buscará en la reunión convocada el próximo lunes por Alemania y en la que participarán otros nueve países de la Unión Europea (UE), además de España, una “apertura gradual” de la movilidad de manera coordinada tras la crisis de la COVID-19.

“El lunes tendré discusión convocada por Alemania y una docena de países de UE, muchos de ellos con destino de turistas alemanes, para que comencemos un diálogo que nos permita actuar de una manera coordinada una vez que hayamos desescalado las medidas que hemos tomado para controlar la COVID”, indicó González Laya en una rueda de prensa telemática tras participar en un Consejo de la UE.

Se trata de “coordinar la apertura gradual de nuestros espacios a la movilidad buscando una máxima coordinación”, agregó la jefa de la diplomacia española, quien descartó que por el momento se hable de fechas para ello.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, ha convocado esa cita virtual para un levantamiento de las restricciones a los viajeros.

Además de España y Alemania, participarán Bulgaria, Malta, Italia, Grecia, Chipre, Eslovenia, Portugal y Croacia, según González Laya, una lista a la que se une Austria, según fuentes alemanas.

Objetivo: retornar a una normalidad en Europa ordenada y organizada

Se trata de destinos turísticos europeos preferenciales para el ciudadano alemán, que sigue sin poder concretar sus planes vacacionales mientras el país mantiene la recomendación general de no viajar, en principio, hasta el 14 de junio.

Preguntada por si el objetivo de esa reunión es abrir una burbuja entre esos países para el turismo, González Laya dijo que será para “coordinar al máximo y buscar una apertura coordinada de la movilidad. Veremos qué se hará y cómo podemos ir avanzando”, agregó.

“Alemania busca y España comparte iniciar un diálogo que nos permita retornar a una normalidad en Europa ordenada y organizada. Esta reunión no será la última”, comentó.

González Laya también defendió como “necesaria” y “medida temporal” la cuarentena que ha impuesto España para todas las personas que lleguen del exterior, en un momento en que hay “más espacios abiertos” tras el confinamiento obligatorio.

Sobre las recomendaciones hechas esta semana por la Comisión Europea para una desescalada en tres fases y corredores seguros entre países con situaciones similares en cuanto a contención de la pandemia, la ministra señaló que España “comparte la filosofía” de la propuesta para “buscar al máximo protocolizar de una manera común aquello que facilite la recuperación de la movilidad en Europa”.

Recordó que ello es “esencial para el turismo” y afirmó que “no podemos permitirnos ahora importar casos de COVID desde fuera del territorio español”.

“Sentimos que estamos en línea con las recomendaciones comunitarias”, apuntó González Laya, quien recalcó que la CE “hace recomendaciones, no pide desmantelar restricciones en las fronteras, pide que se haga lo más coordinado posible y eso lo comparte España”.

La ministra española recordó que la Comisión también ha declarado que las decisiones al respecto se tienen que tomar en función de la evolución de la pandemia y de la situación de los centros sanitarios”.

Europa como destino turístico seguro

Conectar a los ciudadanos con la oferta turística local, promoviendo las atracciones y el turismo locales, y Europa como destino turístico seguro son las líneas generales que se perfilan de cara a este verano, una temporada crucial para un sector …

Portugal reabrirá las playas el 6 de junio con normas de distanciamiento

Portugal reabrirá las playas al público el próximo 6 de junio con la obligación de guardar una distancia de al menos metro y medio entre grupos y la prohibición de practicar actividades deportivas en compañía fuera del agua.

El primer ministro luso, António Costa, anunció la medida en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, en la que informó de que tendrá que haber además una distancia de 3 metros entre las sombrillas y toldos, que no podrán ser ocupados por más de cinco personas.

La ocupación de cada playa se podrá consultar en tiempo real a través de una aplicación móvil que las clasificará por colores (verde: ocupación baja; amarillo: ocupación media; rojo: llena) y estarán prohibidas todas las actividades deportivas con dos o más personas, excepto las náuticas, clases de surf y deportes similares.

“La playa no presenta un riesgo especial” de contagio, aseguró Costa, que informó de que no habrá una vigilancia especial del cumplimiento de las medidas, sino que cada uno deberá ser responsable de sus comportamientos.

En caso de que se verifique un incumplimiento generalizado en determinadas playas, en las que haya varias acumulaciones excesivas de personas, podrán ser cerradas por ley.
Pasear junto al mar también va a ser diferente: se establecerán corredores de circulación de un único sentido, paralelos y perpendiculares a la línea de costa, en los que tendrá que guardarse la distancia de 1,5 metros.

Costa anunció además que la situación epidemiológica del país permite que puedan avanzar todas las medidas de desescalada que habían sido anunciadas para la segunda fase, que arrancará el próximo día 18.

Entre ellas, la apertura de los restaurantes y cafeterías, con una limitación de su capacidad al 50 %, de las terrazas y de las tiendas de hasta 400 metros cuadrados.

 

EFE/EPA/TOMS KALNINS/Archivo

Reabre el turismo interbáltico, pendiente de alemanes y escandinavos

Las tres repúblicas bálticas reabrieron hoy sí sus fronteras internas para crear una especie de micro área Schengen que aprecian como un mensaje político positivo hacia otros países de la Unión Europea (UE) en la progresiva desescalada de medidas contra la pandemia de COVID-19.

El sector turístico de las repúblicas bálticas, que aporta entre el 5 % y el 7,8 % de su PIB, espera una modesta recuperación tras la reapertura de las fronteras internas, pero la “burbuja báltica” aguarda todavía la llegada de alemanes y escandinavos, sus visitantes principales.

Desde que las alertas por la COVID-19 se decretaron a mediados de marzo en los tres países ha habido un cierre casi completo de los viajes turísticos y la decisión conjunta de sus primeros ministros de reabrir las fronteras crea una “burbuja turística” dentro de una Unión Europea con muchas más restricciones.

“Es un paso maravilloso”, dijo a Efe Janis Pinnis, de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Letonia, con 300 miembros. Advirtió sin embargo de que la demanda local y los visitantes de Lituania y Estonia solo representa el 25 por ciento de la capacidad hotelera total.

“Lo que necesitamos es que se reanuden los viajes desde Escandinavia, Alemania y Rusia”, declaró Pinnis.

Edición: Catalina Guerrero