Un singapurense estará al frente de la oficina propiedad intelectual de la ONU

Daren Tang, de Singapur, designado como el próximo Director General de la OMPI. EFE / EPA / SALVATORE DI NOLFI

Ginebra (EuroEFE).- El singapurense Daren Tang será el próximo jefe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), lo que supone la derrota de la aspirante china, Wang Binying, y la victoria del candidato apoyado por EEUU, que había mostrado su rechazo a que China aumentara su poder en las agencias de la ONU.

Tang, jefe ejecutivo de la oficina de patentes de su país, fue elegido director general de la OMPI en votación a puerta cerrada en la sesión extraordinaria del comité de coordinación de la organización, celebrada recientemente.

El candidato deberá ser confirmado en la asamblea general que el organismo celebrará del 7 al 8 de mayo, y asumiría el puesto a partir del 30 de septiembre, día en el que deja el cargo el australiano Francis Gurry, según explicó la OMPI en su web oficial.

En la votación final del comité, formado por representantes de 83 países y bajo presidencia francesa, Tang obtuvo 55 votos y la candidatura china sólo 28.

Además de a Wang, actual subdirectora general de la OMPI, Tang batió a otras cuatro candidaturas, las de Saule Tlevlessova (Kazajistán), Edward Kwakwa (Ghana), Marco Matías Alemán (Colombia) e Ivo Gagliuffi (Perú).

La elección del candidato de Singapur cierra un abierto enfrentamiento entre EEUU y China por aumentar su peso en las 15 agencias especializadas de las Naciones Unidas, donde el gigante asiático ha conseguido una amplia influencia ante los recelos de Washington.

Altos cargos chinos ya dirigen en la actualidad la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO) y la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO).

Un tira y afloja entre China y Estados Unidos por la OMPI

En el caso de la OMPI, funcionarios de alto nivel de la Administración estadounidense, como el secretario de Estado Mike Pompeo o el asesor de Comercio de la Casa Blanca, Peter Navarro, habían declarado públicamente su rechazo a la candidatura china.

Ello llevó a China a acusar a EEUU de ataques “injustos e irracionales” contra su candidata, y criticó a Washington por intentar politizar la elección, como señaló la pasada semana en Ginebra el embajador del país asiático ante Naciones Unidas en esta ciudad, Chen Xu.

La pugna por el órgano rector de la propiedad intelectual se encuadra en el más amplio enfrentamiento entre las dos potencias por liderar el sector de la innovación tecnológica, que también se relaciona con las presiones de Washington a distintos mercados para que cierren las puertas a gigantes chinos como Huawei o ZTE.

Recelos por copias de marcas registradas

China, criticada por EEUU y otras economías occidentales por su laxitud a la hora de perseguir la copia de marcas registradas, e incluso acusada de espionaje industrial, ahora presume de liderar la promoción de la propiedad intelectual en el planeta, como intentó mostrar poniendo a su candidata al frente de la OMPI.

Según las últimas cifras anuales completas de esa misma agencia, las de 2018, la mitad de las solicitudes de patente globales (1,54 de 3 millones) procedieron de China, seguida de lejos por Estados Unidos (597.141), Japón (313.567), Corea del Sur (209.992) y la Unión Europea (174.397).

Ese mismo año la empresa mundial con más solicitudes de patente fue de hecho Huawei, con 5.405 tramitaciones, doblando las cifras de la segunda clasificada, la japonesa Mitsubishi (2.812) y la tercera, la estadounidense Intel (2.499 peticiones).

En la nueva etapa liderada por Tang, la OMPI afronta retos como adaptar el sistema de patentes y marcas registradas a una nueva era de innovación liderada por nuevos fenómenos tecnológicos como la inteligencia artificial o la robotización de nuevos sectores de la economía mundial.