Becarios de la Eurocámara reclaman una extensión de sus prácticas debido al coronavirus

EFE/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- Los becarios del Parlamento Europeo (PE) han reclamado a la institución comunitaria una ampliación de su periodo de prácticas al considerar que la crisis del coronavirus ha “dificultado significativamente” su periodo de trabajo y aprendizaje.

“No nos estamos beneficiando totalmente del programa en estas circunstancias y, por ello, esperamos que el Parlamento pueda entender y abordar la situación de esta remesa particular de becarios”, sostienen los beneficiarios de la “beca Schuman” en una carta a la Eurocámara a la que ha tenido acceso Efe.

En la actualidad, 389 personas disfrutan de las prácticas de la Eurocámara, 44 de ellas de origen español.

En concreto, el comité de becarios reclama alternativas similares a las que ya ha puesto sobre la mesa la Comisión Europea a los beneficiarios de sus prácticas, denominadas “Blue Book”.

El Ejecutivo comunitario ofreció tres alternativas a sus 630 becarios (41 de ellos españoles), incluida la opción de reiniciar las prácticas en octubre tras haber continuado con el teletrabajo hasta el 31 de junio.

Sin embargo, la última oferta de la Eurocámara contempla dos opciones: continuar con las prácticas hasta julio a través del teletrabajo o interrumpir la beca con la posibilidad de volver en el futuro “bajo circunstancias normales”.

“Tanto la Comisión como el Consejo han decidido ofrecer opciones mucho más realistas, extendiendo el espíritu de solidaridad hacia sus becarios”, subraya el comunicado de los beneficiarios de la Schuman.

En la Eurocámara, sin embargo, defienden que cada institución “dispone de autonomía” en la configuración y gestión de sus becas.

“La segunda opción ofrecida por el Parlamento garantiza la posibilidad de una nueva beca, independientemente de la evolución de la pandemia, que sería ofrecida tan pronto como la situación vuelva a la normalidad”, explican a Efe fuentes de la Eurocámara.

El PE, al igual que el resto de instituciones comunitarias, ha sufrido un notable descenso en el número de actividades desde el inicio de la crisis sanitaria y la mayor parte de sus empleados trabajan desde casa.

La medida no solo afectaría a las personas becadas en las sedes de Bruselas y Luxemburgo, sino a todas las delegaciones territoriales del Parlamento en las capitales europeas.

De los 44 beneficiarios españoles, 30 trabajan en Bruselas, 8 en Luxemburgo, 3 en Madrid, 2 en Barcelona y una en Marsella.

Editado por Miriam Burgués