España financia con 23,6 millones la movilidad de 6.751 erasmus

España financia con 23,6 millones la movilidad de 6.751 erasmus

Madrid (EFE).- El Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (Sepie), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, destina 23,6 millones de euros a financiar la movilidad de 6.751 estudiantes, docentes y personal de educación superior del programa Erasmus+. 

El departamento que dirige en funciones Pedro Duque ha señalado en una nota que de los 104 proyectos Erasmus+ de movilidad internacional aprobados, 62 corresponden a universidades, 16 a instituciones artísticas superiores, 9 a consorcios de movilidad de Educación Superior y 17 a centros de Formación Profesional de grado superior. 

Así, las 6.751 movilidades que se producirán desde España y hacia España con países asociados de la UE se dividen de la siguiente forma: 3.163 alumnos para estudios, 116 alumnos para realizar prácticas en empresas, 2.049 profesores para impartir docencia y 1.423 miembros del personal docente y de administración para ampliar su formación o para impartirla. 

España recibirá 4.242 movilidades entrantes y desde España viajarán a otros países de todo el mundo 2.509 estudiantes, profesores y personal de Enseñanza Superior. 

Además, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades cofinancia con un millón de euros la movilidad con América Latina. 

Los estudiantes españoles reciben ayudas de 700 euros/mes y disponen de una ayuda máxima de viaje de 1.500 euros, dependiendo de la distancia al país de destino. 

Se reservan asimismo 24.000 euros para ayudas a participantes con necesidades especiales, que se incrementan este año un 50 %, pudiendo llegar hasta los 1.500 euros/mes, dependiendo del grado de discapacidad y de las necesidades especiales del estudiante.

 

Ser Erasmus facilita encontrar trabajo pero su coste sigue siendo una barrera

 Los estudiantes que participan en el programa de movilidad Erasmus+ encuentran trabajo más fácilmente y de mayor calidad que los que no tienen una experiencia educativa en el extranjero, pero el coste de estudiar fuera sigue siendo uno de los grandes obstáculos para participar en esta iniciativa europea. 

Son conclusiones de un estudio, publicado hoy por la Comisión Europea, que recoge las experiencias de casi 77.000 estudiantes y docentes de más de 500 instituciones educativas con el programa, así como el impacto en su vida laboral posterior a vivir y estudiar o trabajar en el extranjero. 

Un 89 % de los graduados que han participado en el programa encuentran su primer trabajo en los primeros seis meses tras acabar la carrera frente a un 81 % de los que no estudian en el extranjero, y el porcentaje de los Erasmus que no han encontrado un empleo dos años después de graduarse es apenas del 1 % frente al 4 % de los no Erasmus. 

En el caso de los estudiantes Erasmus que usan su periodo en el extranjero para unas prácticas en empresas, hasta un 40 % recibió una oferta de trabajo de la compañía en la que realizó su estancia. 

Según el estudio, los participantes en el programa sienten que tienen más oportunidades para crecer profesionalmente y están más satisfechos con su salario que los que no han estudiado fuera con una beca Erasmus. 

Además, sus carreras tienden a tener un enfoque más internacional y en muchos casos están vinculados a su periodo estudiantil: la mitad de los Erasmus que consiguieron su primer trabajo en el extranjero lo hizo en el país donde estudió durante su programa Erasmus. 

Sin embargo, los costes asociados a pasar unos meses en el extranjero, en muchos casos como estudiantes y sin una fuente directa de ingresos como un empleo, siguen estando entre los principales obstáculos que desaniman a los alumnos. 

Un estudio citado en el informe de la Comisión señala que hasta dos tercios de los estudiantes que no se plantean estudiar fuera perciben la “carga financiera adicional” como la principal barrera para este tipo de experiencias, frente a un 47 % que apunta a la separación de la familia, un 29 % la falta de conocimientos del idioma y un 22 % los problemas con la convalidación de créditos. 

Un análisis de 2014 que también recoge el estudio apunta a que estas restricciones por motivos financieros son más comunes en el sur y este de Europa, y más prevalentes en estudiantes cuyas familias no tienen una formación académica.

Información elaborada con el servicio Nacional e Internacional de Efe (edición: Catalina Guerrero)

Para saber más: 

 ► Tres escenarios posibles para un Erasmus “postbrexit”