Bruselas estudia incluir transporte por carretera y edificios en el comercio de emisiones

El vicepresidente de la CE encargado del Pacto Verde, Frans Timmermans. EFE/EPA/JOHN THYS/POOL

Bruselas (EuroEFE).- Aumentar del 40 % al 55 % el recorte de las emisiones de CO2 en la Unión Europea (UE) para 2030 obligará a revisar el régimen de comercio de emisiones, que podría incluir en el futuro al transporte por carretera o los edificios, según un documento publicado este jueves por la Comisión Europea (CE).

El vicepresidente de la CE encargado del Pacto Verde, Frans Timmermans, y la comisaria europea de Energía, Kadri Simson, desgranaron este jueves en rueda de prensa la propuesta anunciada el miércoles por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de elevar la ambición climática europea para los próximos diez años.

El objetivo es lograr un recorte de las emisiones contaminantes de “al menos” un 55 % con respecto a los niveles de 1990, con vistas a lograr la neutralidad climática en 2050; es decir, que la UE emita solo el CO2 que sea capaz de absorber en su territorio.

Es “ambicioso” pero a la vez “realista y posible”, subrayó Timmermans, que añadió que las propuestas legislativas para lograr el nuevo objetivo, que incluirán la revisión del sistema de comercio de emisiones, serán presentadas en junio de 2021.

Timmermans se mostró no obstante “escéptico” sobre la conveniencia de incluir el transporte por carretera en el régimen de comercio de emisiones, aunque subrayó que está “abierto a ser convencido”.

 

Según la Comisión Europea, para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 55 %, los mayores recortes podrían proceder de los edificios y la producción de electricidad.

Los edificios, actualmente responsables del 36 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE, tiene un gran potencial para reducir las emisiones, ya que en la actualidad el 75 % del parque de edificios es energéticamente ineficiente.

Muchas viviendas todavía se calientan con sistemas obsoletos que utilizan combustibles fósiles contaminantes como el carbón y el petróleo.

El cambio llegará de la mano de la energía renovable, “que se está convirtiendo en la fuente de energía eléctrica más rentable”, junto con la aplicación del principio de eficiencia energética, la electrificación y la integración del sistema energético, según un documento de la Comisión Europea.

 

Por otra parte, la Comisión calcula que para lograr el objetivo de recorte del 55 %, la inversión anual en energía en la próxima década (2021-2030) tendrá que ser 350.000 millones de euros mayor que entre 2011 y 2020.

El nuevo objetivo climático para 2030, según la CE, ayudará a centrar la recuperación económica por la pandemia de coronavirus, estimulando las inversiones, promoviendo la innovación en tecnologías limpias, fomentando la competitividad y creando empleos verdes.

La Confederación Europea de Sindicatos (ETUC, por sus siglas en inglés), valoró el nuevo objetivo que se ha marcado la Comisión, pero alertó de que los planes, si no se aplican bien, pueden terminar perjudicando a los trabajadores.

“Los sindicatos apoyan la decisión de la Comisión de intensificar su ambición climática y de adoptar el nuevo objetivo de recorte del 55 % de emisiones para 2030. Da una señal correcta de que la UE se toma en serio la lucha contra el cambio climático”, señalaron en un comunicado.

Sin embargo, añadieron, “si quiere ser creíble, este nuevo objetivo debe ir de la mano de fondos suficientes y políticas valientes para apoyar a los trabajadores más afectados”.

Por otra parte, Bruselas publicó la evaluación de los planes nacionales de energía y clima de los Estados miembros, que muestra que están acelerando su transición energética y climática.

El análisis indica que la cuota de energía renovable en la UE podría alcanzar el 33,7 % para 2030, superando el objetivo actual de “al menos el 32 %”.

Usar el fondo de recuperación para impulsar las renovables

Por otro lado, la CE instó a los países de la UE a destinar las ayudas del fondo de recuperación tras la pandemia a impulsar las energías renovables, eficiencia energética en edificios, transporte limpio, el despliegue de banda ancha de Internet o la educación profesional.

Los Gobiernos deberán en todo caso respetar las recomendaciones económicas que Bruselas les hace cada año, en particular las de 2019 y 2020.

El Ejecutivo comunitario publicó recomendaciones sobre cómo solicitar y utilizar los 672.500 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el principal pilar del fondo de recuperación de 750.000 millones de euros aprobado en julio para ayudar a los países a paliar el golpe económico de la pandemia de COVID-19.

De estos 672.500 millones, 360.000 millones se desembolsarán en préstamos y 312.500 en subvenciones a fondo perdido, de las cuales a España le corresponderían 59.168 millones de euros, según el criterio de reparto acordado por los líderes de los Veintisiete en julio, que restó algo de peso al nivel de desempleo a la hora de asignar fondos.

España podría recibir hasta 43.480 millones en subvenciones entre 2021 y 2022 y 15.688 millones en 2023, lo que convertiría al país en el segundo beneficiario de este mecanismo por detrás de Italia (65.456 millones en total).

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Para obtener el dinero, los países tendrán que presentar Planes de Recuperación y Resiliencia que reciban el visto bueno de la Comisión y los Estados miembros, por lo que Bruselas publicó hoy guías para ayudarles a asegurarse la luz verde a las inversiones y reformas que propongan.

La CE “recomienda encarecidamente” invertir en áreas ligadas a las transiciones ecológica y digital, en particular en tecnologías limpias, el uso de renovables, la mejora de la eficiencia energética de edificios públicos y privados, la promoción del transporte sostenible y accesible, la instalación de puntos de recarga para vehículos o la ampliación de las redes de transporte público.

El PE avala negociar que el Fondo de Transición Justa esté mejor financiado

Por su parte, el Parlamento Europeo (PE) acordó este jueves su posición para negociar con el Consejo el futuro Fondo de Transición Justa, destinado a ayudar a las regiones de la UE a emprender la transición ecológica en sus economías y que los eurodiputados quieren dotar con más de 57.000 millones de euros.

La postura de la Eurocámara, adoptada por 417 votos a favor, 141 en contra y 138 abstenciones, recoge que sólo un 50 % de las asignaciones nacionales estén disponibles para los países que aún no se han comprometido a alcanzar la neutralidad climática para el año 2050, informó el Parlamento en un comunicado.

Bajo los términos que defenderá el PE, 25.000 millones de la dotación de este fondo se obtendrían del presupuesto comunitario a largo plazo para 2021-2027, un incremento frente a lo propuesto por la Comisión (11.000 millones) y a lo consensuado por los países en la cumbre de julio (7.500 millones).

Los 32.000 millones de euros restantes se obtendrían del fondo de recuperación europeo tras la pandemia, frente a la propuesta de la Comisión Europea, que proponía obtener 30.000 millones de este instrumento.

La tasa de cofinanciación de los proyectos que alcanza el fondo sería del 85 % y un 1 % del mismo estaría destinado a las islas, así como otro 1 % a las regiones ultraperiféricas europeas (entre las que se encuentran las Islas Canarias).

Los eurodiputados también instan a crear un mecanismo de “recompensa verde” que permita que casi una quinta parte de los fondos (18 %) se destinen a países que reduzcan sus emisiones contaminantes a un ritmo más rápido.

Editado por Miriam Burgués