España y el resto de la UE deben esforzarse más para reducir las emisiones de CO2

Una central térmica en España. [EFE/Javier Cebollada]

Bruselas (EuroEFE).- La ONG Red de Acción por el Clima (CAN, por sus siglas en inglés) reclamó este martes a España un esfuerzo de reducción de emisiones de CO2 para 2030 superior al 23 % en relación con los niveles de 1990 programado en el Planes Nacional de Energía y Clima (PNEC) enviado a Bruselas.

Ninguno de los planes en Europa son suficientes para cumplir el Acuerdo de París para evitar que las temperaturas suban más de 1,5°C a finales de siglo respecto a los valores preindustriales

Esa una plataforma, que agrupa más de un millar de organizaciones medioambientalistas europeas, señala que ese nivel “no está basado en una evaluación científica y es sólo un poco más de la mitad de la ambición global ya insuficiente de la UE de al menos una reducción del 40 %”.

Los Planes Nacionales de Energía y Clima son la hoja de ruta que la Comisión Europea (CE) exige a los países de la Unión Europea (UE) para que detallen sus estrategias concretas para cumplir con los objetivos europeos de la transición energética entre 2021 y 2030.

La CAN señala que ninguno de los planes de los países son suficientes para cumplir el Acuerdo de París para evitar que las temperaturas subran más de 1,5°C a finales de siglo respecto a los valores preindustriales, aunque valora en su informe que Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España y Grecia hayan incrementado sus objetivos en este último año.

Consulta el informe de la Red de Acción por el clima (CAN), con las recomendaciones por países, entre ellos España

Sobre España, indica además que ese país tuvo un “arranque tardío” en la lucha climática y que sus emisiones de gases de efecto invernadero están aún por encima de los niveles de 1990.

Critica una falta de debate interno con los sectores implicados para elaborar el nuevo plan español y teme por el grado de compromiso del resto de administraciones distintas al Gobierno central.

Pide, además, garantías adicionales sobre que avance hacia más generación de energía renovable no tenga un efecto negativo en los sumideros naturales de carbono como ríos y lagos y reclama un análisis más detallado de sectores como la agricultura intensiva o la producción ganadera.

Reducción de la dependencia energética

El análisis de la CAN destaca que el cumplimiento del plan existente reduciría la el índice de dependencia energética de España del 74 % al 61 % y las importaciones anuales de combustibles fósiles de 98,648 a 65.084 millones de toneladas equivalentes de petróleo entre 2017 y 2030.

Pero señala que esos beneficios serían “aún mayores” con objetivos de descarbonización más ambiciosos ya que las pérdidas de empleo asociadas con un menor uso de combustibles fósiles podrían ser más que compensadas por el nuevo empleo, además de acarrear otros beneficios como una mejor calidad del aire.

La última tonelada de carbón de una mina rumana. EFE/Archivo/ Mihai Barbu

La CAN analiza en su informe las debilidades y oportunidades de los planes de 15 de los 27 Estados miembros de la UE para cumplir con el objetivo fijado por Bruselas de reducir las emisiones de C02 al menos un 40 % con respecto a 1990, utilizar al menos un 32 % de energía renovable y mejorar la eficiencia energética en al menos un 32,5 % en 2030.

La Comisión Europea, que se ha marcado el objetivo de que en 2050 la UE emita sólo en CO2 que sea capaz de absorber en su territorio, planeta elevar el escalón intermedio de 2030 de un 40 % a un 50-55 % de reducción, según ha asegurado en varias ocasiones el vicepresidente de la CE para el Pacto Verde, Frans Timmermans.

La CAN pide llegar a la neutralidad climática en 2040 y para ello pide que esa reducción sea de al menos el 60 % para 2030.