Bruselas recomienda la reapertura gradual de fronteras interiores y Merkel apuesta por un Schengen sin controles a partir del 15 de junio

Una empleada de la Cruz Roja en Italia toma la termperatura de unos pasajaeros. [EFE/EPA/Telenews]

Bruselas/Berlín (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) recomendó este miércoles la reapertura gradual, en tres fases, de las fronteras entre los países de la UE, para tratar de salvar, aunque sea en parte, las próximas vacaciones de verano. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, apuesta por un Schengen de libre movimiento a partir del 15 de junio.

Bruselas presentó una comunicación que subraya la necesidad de asegurar un enfoque “coordinado”, “proporcionado” y no discriminatorio a la hora de levantar las restricciones, con el objetivo de evitar un caos como el ocurrido cuando los países comenzaron a imponerlas hace unos meses.

Tres fases

El documento habla de una primera “fase cero”, el momento que nos encontramos ahora, con las restricciones de movimiento generalizadas entre países, así como de la “fase uno” en la que se comenzarían a eliminar esos obstáculos y la “fase dos”, que implicaría el levantamiento de todos los controles.

Para pasar de una fase a otra y levantar gradualmente las fronteras se deberá tener en cuenta la situación epidemiológica en cada Estado miembro y la necesidad de aplicar medidas de contención para evitar contagios, incluido el distanciamiento social, indica el documento.

La tercera consideración será la “proporcionalidad” de las medidas, comparando los beneficios de mantener restricciones con las consideraciones económicas y sociales.

Los primeros en abrir las fronteras deberían ser los países que tengan “una situación epidemiológica comparable” según las directrices de la Agencia Europea para el Control de Enfermedades (ECDC) y donde “existan suficientes capacidades en términos de hospitales, pruebas, vigilancia y rastreo de contactos”.

Esa agencia está desarrollando un mapa sobre los niveles de transmisión del virus en la UE, que facilitará información tanto a las autoridades públicas como a los operadores de transporte y los proveedores de servicios, precisa el texto.

El pasar de una fase a otra dependerá de la capacidad de evaluar la evolución de la situación y de un constante monitoreo de los criterios.

Los comisarios europeos de Mercado Interior, Thierry Breton (dha) y de Competencia, Margrethe Vestager, durante la presentación del plan de desconfinamiento europeo. [EFE/EPA/OLIVIER HOSLET / POOL]

Coordinación, proporción, no discriminación

Bruselas subraya que este enfoque “gradual” hacia la eliminación de las restricciones necesita una “estrecha coordinación” entre los países, “basada en la confianza mutua y el trabajo hacia objetivos comunes” y se compromete a facilitar esos intercambios.

Además, advierte de que seguirá analizando la “proporcionalidad” de las medidas adoptadas en relación con las fronteras interiores y exteriores y las restricciones de viaje y que intervendrá cuando se consideren desproporcionadas.

Por último, la propuesta comunitaria señala que el levantamiento de las restricciones a los desplazamientos entre Estados miembros se hará sin discriminación de nacionalidad.

Cuando un país decida levantar esas restricciones a o desde otro estado miembro o en relación con regiones o zonas de ese estado, esa medida se deberán aplicar sin discriminación a todos los ciudadanos de la UE y a todos los residentes de ese país, con independencia de su nacionalidad y se debería aplicar a todas las áreas de la UE con una situación epidemiológica similar.

“El levantamiento de los controles no se debe limitar a la proximidad geográfica de un estado miembro sino estar basado en situaciones epidemiológicas comparables” y a la aplicación de las directrices sobre seguridad en las regiones, con independencia de su cercanía.

Bruselas deja claro que aunque puede apoyar y coordinar las decisiones que se tomen para levantar las restricciones, serán los Estados miembros los que deberán evaluar la situación en sus territorios y tomar las decisiones.

Por otra parte, Bruselas solo contempla la apertura de las fronteras exteriores en una etapa posterior, una vez se haya completado el levantamiento de las restricciones dentro de la Unión.

La CE acordó recientemente extender un mes más la restricción temporal de viajes no esenciales a la UE hasta el 15 de junio.

La protesta de las agencias de turismo alemanas frente a la Puerta de Brandemburgo. EFE/EPA/MICHELE TANTUSSI

Merkel apuesta por un Schengen sin controles fronterizos a partir de 15 junio

El Gobierno alemán empezará a levantar los controles fronterizos desde este viernes, con el objetivo de que, si la evolución de la pandemia lo permite, se logre su desaparición gradual dentro del espacio europeo Schengen de libre movimiento a partir del 15 de junio.

“Es los próximos días los controles dejarán de ser sistemáticos”, afirmó la canciller alemana, Angela Merkel, ante el Parlamento federal (Bundestag), para añadir que estos deben caer gradualmente en todo el espacio Schengen a partir de mediados del próximo mes.

Recordó que los controles se reimplantaron a mediados de marzo, como “medida temporal” para contener la pandemia de coronavirus. Se establecieron estas restricciones “de acuerdo con el proceder” de los socios de la Unión Europea (UE) y atendiendo a la “reciprocidad de las medidas” que en estos se establecían para combatir la COVID-19.

Merkel hizo estas declaraciones en el hemiciclo después de que su ministro del Interior, Horst Seehofer, anunciara el levantamiento gradual de los controles, a partir de este sábado y con la perspectiva de haberlos suprimido totalmente el 15 de junio.

El departamento de Interior los implantó el 15 de marzo, tanto en el tráfico terrestre como el aéreo y marítimo, y, tras una prórroga en abril, se preveía que siguieran vigentes hasta el 15 de mayo.

La implantación de esos controles afectó a la llegada de pasajeros por las fronteras con Austria, Suiza, Francia, Luxemburgo y Dinamarca, así como a los procedentes por vía aérea de Italia y España.

Los controles quedarán en primer lugar prácticamente anulados en las fronteras con Luxemburgo y Dinamarca. Con Francia, Austria y Suiza se verán reducidos progresivamente a controles solo puntuales, hasta su total desaparición previsiblemente en junio.

 

La canciller alemana, Angela Merkel, en el Bundestag. EFE/EPA/CLEMENS BILAN

España e Italia, para una segunda fase 

Los controles para los pasajeros procedentes, vía aérea, de España e Italia se mantendrán en esa primera fase, a la espera de cómo evolucione la pandemia en esos países, añadió Seehofer.

“La perspectiva es lograr la reapertura total el 15 de junio, si la evolución de los contagios lo permite”, avanzó el ministro. Para ello debe conseguirse no solo la contención actual de estos, sino también que se respete “la disciplina” en materia de higiene, distancia social y demás normas generales frente al coronavirus.

Los controles fueron implantados a mediados de marzo, aunque se mantenían abiertas las fronteras para el paso de mercancías, trabajadores en países vecinos u otros casos puntuales.
Tanto Merkel como Seehofer hicieron hincapié en la voluntad de levantar las restricciones para familias “u otras relaciones similares” que quedaron de facto separadas.

Pendientes de la recomendación a los viajeros y cuarentena

Junto al establecimiento de estos controles, el Gobierno de Merkel emitió una recomendación general a todos sus ciudadanos de no viajar a ningún país del mundo hasta, por lo menos, el 14 de junio. En su cuenta en la red social Twitter, el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, abrió este miércoles la perspectiva de revocarla para Europa.

“Para Europa será seguramente posible levantar esa advertencia antes que para otros destinos, si se confirma la tendencia positiva en muchos países”, escribió el titular de Exteriores, quien invitó a “abrir un diálogo” al respecto entre países vecinos.

Merkel había avanzado ya, en una reunión interna de su bloque conservador, su propósito de levantar gradualmente las restricciones en coordinación con los Estados vecinos y con los poderes regionales.

Varios estados federados alemanes han apremiado asimismo a que se alivien las restricciones a los viajeros, incluida la cuarentena de catorce días a que debe someterse cualquier ciudadano que ingresa en el país. Su implementación corresponde a los “Länder”, algunos de los cuales podrían levantarla de forma casi inmediata.

Seehofer avanzó, sin embargo, que la cuarentena se mantendrá para los viajeros procedentes de terceros países y se espera que se levante “de común acuerdo” entre los miembros de la UE.

Alemania se sitúa en octava posición a escala mundial en cuanto a contagios, tras Estados Unidos, Rusia, España, Reino Unido, Italia, Francia y Brasil.

Polonia prolongará los controles hasta junio

Polonia prolongará los controles fronterizos en sus fronteras con otros países de la UE hasta el próximo 12 de junio, de acuerdo con un decreto firmado este miércoles por el ministro del Interior polaco Mariusz Kaminski.

Esto significa que las fronteras con Alemania, República Checa, Eslovaquia y Lituania únicamente podrán ser atravesadas por ciudadanos polacos y extranjeros que cumplan determinados requisitos utilizando para ello los pasos designados.

Existen 47 de estos puntos en las fronteras terrestres del país, a los que se suman 4 puertos y 17 aeropuertos.

El pasado 13 de marzo, el Gobierno decidió la implantación de controles temporales en las fronteras comunitarias para frenar la expansión de la epidemia de Covid-19.

Aparte de los ciudadanos polacos, pueden ingresar al país los extranjeros con permisos de residencia permanente o con un trabajo estable en Polonia, así como los miembros del cuerpo diplomático y los camioneros.

Quienes atraviesan la frontera procedentes del extranjero deben guardar dos semanas de cuarentena, con la excepción de los ciudadanos polacos que deben cruzarla a diario por motivos laborales.

Austria se abre a Alemania, pero todavía no al resto

Las fronteras entre Alemania y Austria, cerradas desde mediados de marzo para frenar la expansión del coronavirus, quedarán completamente abiertas el 15 de junio tras una relajación de los controles a partir del próximo viernes, mientras que Austria tardará más en permitir viajes a España o Italia.

Austria ve posible un plan similar con Suiza y busca liberalizar asimismo los regímenes fronterizos con los demás países vecinos salvo Italia.

La frontera entre Austria y Alemania. EFE/EPA/PHILIPP GUELLAND

La luz verde a los viajes al vecino del sur y a otros destinos favoritos de vacaciones de los austríacos, como España y Grecia, tardará en llegar aún.

“Italia y España mantienen restringidos los viajes internos, por lo que se tardará aún un poco antes de que podamos liberar el régimen de viajes con esos países”, destacó la ministra austríaca de Turismo, Elisabeth Köstinger

Para tomar una decisión al respecto, además de las cifras de contagios, otros dos factores “muy importantes” para Austria son las capacidades del sistema sanitario y las nacionalidades de turistas de terceras naciones en el país de destino.

“Huéspedes de países con un elevado índice de contagios pueden suponer un peligro si entran en contacto con austríacos”, indicó.

Por otro lado, “el tráfico aéreo permanecerá restringido” de momento, por lo que inicialmente solo será posible viajar a los países vecinos, a los que se puede llegar por carretera o en tren.

La industria turística austríaca depende en gran medida de los veraneantes alemanes y presionó con fuerza para que se aclarara la situación de cara a la temporada de verano.

Edición: Luis Alonso y Catalina Guerrero