Las políticas tributarias son fundamentales para combatir el calentamiento global y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible

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Fotografía cedida por el Comité Económico y Social Europeo de Krister Andersson, vicepresidente del Grupo de Empresarios del CESE . EFE

En 2019, los científicos advirtieron de que la aceleración del cambio climático estaba provocando subidas aún mayores del nivel del mar, pero pocos fueron los responsables políticos que les prestaron atención. Al mismo tiempo, hemos sido testigos de la devastación provocada por los incendios en Australia y las catástrofes naturales en todos los continentes.

Todos podemos darnos cuenta de que las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos para las personas y el medio ambiente son graves. Si bien la pobreza absoluta en el mundo se encuentra en niveles históricamente bajos, es necesario no solo abordar los problemas medioambientales sino también buscar enfoques sostenibles que contribuyan a mejorar la salud y la educación, reducir la desigualdad social y de género y fomentar un crecimiento económico sostenible en todo el mundo.

La lucha contra el cambio climático y la protección de nuestros océanos y bosques son también clave para alcanzar los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

Los enfoques sostenibles requieren que las políticas económicas, en general, y las políticas tributarias, en particular, favorezcan el crecimiento sostenible.

Colmar el déficit de inversiones

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha contribuido a los debates en curso con un Dictamen de iniciativa, en el que pide políticas favorables a la inversión que ofrezcan garantías de credibilidad y sirvan de instrumento para colmar el déficit en este ámbito.

Las políticas tributarias son fundamentales para cumplir los ODS, ya que determinan el entorno económico en el que se producen la inversión, el empleo y la innovación, al tiempo que permiten a los gobiernos obtener ingresos para financiar el gasto público.

Una mayor armonización de las políticas y la adopción de medidas para reforzar la credibilidad podrían contribuir claramente a aumentar la inversión privada y colmar la brecha de la inversión mundial, estimulando los flujos de capital desde los países que poseen mucho capital hacia las economías en desarrollo que necesitan inversiones.

Las empresas ofrecen bienes y servicios valiosos para la economía y son importantes impulsores de la inversión, la productividad, el crecimiento económico integrador y la creación de empleo.

Un elevado porcentaje de actividad económica informal supone una escasa base tributaria, lo que reduce el potencial de recaudación de impuestos y aumenta las distorsiones. Las bases tributarias deben ser lo más amplias posible para que los tipos impositivos sean bajos y no distorsionen la competencia.

También se aboga por una mayor transparencia fiscal que refuerce la credibilidad. Los acuerdos tributarios deben adoptarse de manera abierta y transparente. Hay que exigir a las organizaciones de la sociedad civil y a los parlamentarios que rindan cuentas. Los gobiernos tienen que mostrar una mayor apertura en lo que respecta a los impuestos y la manera en que gastan el dinero público.

Unas políticas tributarias adecuadas

Para cumplir nuestros compromisos con los ODS, son necesarias unas políticas tributarias coherentes que promuevan un crecimiento económico, social y medioambiental viable.

Aparte de para favorecer la inversión, los impuestos también pueden utilizarse para desincentivar las actividades que dañan el medio ambiente y sustentar un desarrollo económico sostenible. Unas políticas tributarias adecuadas podrían fomentar una energía asequible y no contaminante, y promover un uso responsable de los recursos naturales compartidos. Muchos países han introducido impuestos en este ámbito o han intentado regular las actividades que producen gases de efecto invernadero.

Es posible que haya que incentivar el desarrollo de nuevas tecnologías al objeto de impulsar una innovación lo suficientemente rápida en el campo de la producción y el transporte sostenibles desde el punto de vista medioambiental y contrarrestar, de este modo, el calentamiento global.

Los impuestos pueden influir en los patrones del comercio. Una vez culminada la actual digitalización de la economía, las nuevas normas sobre la manera de asignar los derechos tributarios entre los países deberían ser equitativas tanto para los países exportadores netos de pequeño tamaño y los grandes países consumidores como para los países desarrollados y los países en desarrollo.

La igualdad de género, un factor de prosperidad

Alcanzar la igualdad de género es también una de las metas importantes de los ODS. Promover la participación femenina en la sociedad y la economía debería impulsar el crecimiento económico integrador, la innovación y la prosperidad.

El sector privado desempeña un papel importante a la hora de fijar las políticas salariales y garantizar una educación y una formación en el lugar de trabajo que fomenten la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Cooperación internacional

Apoyamos la creación de la Plataforma de Colaboración en materia Tributaria, en la que participan el Fondo Monetario Internacional, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, las Naciones Unidas y el Grupo del Banco Mundial.

Esta iniciativa conjunta permite a los organismos responsables en fiscalidad internacional colaborar en todo lo relacionado con el establecimiento de normas mundiales, la creación de capacidades y la prestación de asistencia técnica.

Por lo tanto, se insta a la UE a que se sume a esta plataforma.

La labor esencial que lleva a cabo el Comité de Expertos sobre Cooperación Internacional en Cuestiones de Tributación de las Naciones Unidas contribuye igualmente al diálogo global, el aprendizaje entre iguales y el intercambio de buenas prácticas.

La preocupación que suscita el clima ha adquirido tales dimensiones en 2020 que ya no podemos permitirnos esperar y observar. La mejora de las políticas tributarias constituye un paso importante para reforzar en mayor medida el papel del sector privado.

Para saber más:

Krister Andersson, vicepresidente del Grupo de Empresarios del CESE y ponente del Dictamen «Fiscalidad/inversión privada y los objetivos de desarrollo sostenible – Cooperación con el Comité de Expertos sobre Cooperación Internacional en Cuestiones de Tributación de las Naciones Unidas»