Desafío común: La frontera, el “corazón” de la Península Ibérica

Portugal

La ministra lusa de Cohesión Territorial, Ana Abrunhosa, durante la entrevista con EFE. [EFE-EPA]

Lisboa (EuroEFE).- Transformar la frontera en el “corazón” de la península ibérica y beneficiar a más de 5 millones de personas es, explica a Efe la ministra lusa de Cohesión Territorial, Ana Abrunhosa, el ambicioso objetivo de la estrategia que aprobarán España y Portugal en la cumbre de Guarda.

La “Estrategia común para el Desarrollo Transfronterizo” que centrará la cita del sábado se basa en cinco ejes para impulsar el crecimiento de la Raya, la frontera compartida a lo largo de 1.200 kilómetros.

“Es la primera vez que se aborda una estrategia como esta”, señala Abrunhosa en una entrevista con Efe en Lisboa en vísperas de la Cumbre hispano-lusa.

“Estratégicamente nunca seremos, ni Portugal ni España, países desarrollados mientras no aprovechemos el potencial de nuestra frontera”, subraya.

Las fronteras suelen ser territorios “muy dinámicos”. No es el caso de la Raya. Por eso “queremos que la frontera, en vez de ser el interior de Portugal, pase a ser el centro de la península ibérica. Transformar un territorio frágil en el centro de la península”.

La estrategia que debatirán mañana los jefes de Gobierno de España, Pedro Sánchez, y Portugal, António Costa, contribuirá a “cambiar la percepción” de la frontera. Y tendrá un llamativo impacto.

En Portugal beneficiará a 145 municipios y 1,6 millones de habitantes -el 62% de la superficie nacional-, y en España, a 3,3 millones de 1.231 pueblos -un 17% de la superficie española-.

Movilidad, infraestructuras, gestión conjunta de servicios, desarrollo económico y cultura son los pilares del proyecto.

El objetivo: “Crecimiento sostenible con desarrollo económico”, resume la titular portuguesa de Cohesión Territorial.

Incentivos para la frontera

La transformación requiere de recursos pero también de voluntad política y, asegura Abrunhosa, ambos países están volcados en este desafío.

En el Alto Miño (norte de Portugal), los trabajadores cruzan de un país a otro y “la frontera ya no existe”. “Queremos hacer esto en toda la frontera”.

Un primer paso será regular las condiciones de los trabajadores transfronterizos y “armonizar las reglas”, apunta la ministra. “La idea es que un trabajador pueda pasar la frontera sin restricciones”.

En cartera, una tarjeta sanitaria transfronteriza, servicios de emergencias conjuntos, educación bilingüe… e incluso vigilancia de costas y gestión de destinos turísticos ibéricos.

La fluidez en la frontera pasa también por los peajes de las autopistas portuguesas, una espinoso tema cuya solución tendrá que esperar hasta 2023, cuando vencen las concesiones otorgadas por el Gobierno luso a empresas privadas.

“Como ministra, desearía que no hubiera peajes, sería lo deseable”, admite Abrunhosa. Mientras, “la idea”, dice, es avanzar en la exención para trabajadores transfronterizos.

Los incentivos a la inversión son otro de los pilares de la transformación. Portugal apuesta por exenciones fiscales similares a las vigentes para los territorios “ultraperiféricos”, ventajas a las empresas a cambio de contrataciones y empleos cualificados, explica.

Apuesta por las infraestructuras

No hay desarrollo sin comunicaciones. La voluntad del Gobierno portugués, subraya Abrunhosa, pasa por “incluir la red de alta velocidad portuguesa en la red de alta velocidad ibérica”.

Un planteamiento que, por el momento, no contempla un tren de alta velocidad Lisboa-Madrid, reconoce.

“Las personas de Lisboa van a Madrid en avión, ya tienen un medio rápido para ir a Madrid…”, zanja la ministra sobre un tema considerado “tabú” en el país.

Aparcada la polémica, Portugal busca “la línea del Duero” y la conexión Faro-Huelva.

En la agenda de la cumbre, actuaciones en la Beira Alta, la plataforma Elvas-Badajoz y el Eje Atlántico, que parte de Lisboa y llega a Coruña.

Sin olvidar la línea Lisboa-Sines (el mayor puerto de mercancías portugués) que avanza hasta la frontera con Badajoz y alcanza a Madrid.

Por carretera, las obras pendientes se multiplican: Desde Bragança-Puebla de Sanabria, pasando por Miranda do Douro-Zamora, hasta el nuevo puente entre Sanlúcar del Guadiana y Alcoutin.

En la mesa también un proyecto piloto para llevar 5G a corredores de norte a sur del país.

El interior, una alternativa para el futuro

La pandemia demostró que Portugal tiene que ser “autosuficiente” y desarrollar el interior, resume Abrunhosa.

Cientos de familias eligieron áreas rurales durante el confinamiento. Ahora, “queremos generar las condiciones para esta situación transitoria se convierta en definitiva”, afirma.

Lograrlo requiere de inversión, servicios, comunicaciones, y de nuevas oportunidades, como los municipios en red con espacios de teletrabajo o las “Aldeas nómadas digitales”, una idea para transformar aldeas abandonadas en espacios aprovechables para empresas.

El futuro pasa también por impulsar “clusters” agroindustriales, agroforestales y proyectos agropecuarios que respeten la diversidad y la agricultura familiar, detalla.

La buena sintonía existente entre los socialistas Sánchez y Costa ha facilitado este ambicioso plan, admite la ministra, convencida, no obstante, de que “esta estrategia perdurará más allá de los primeros ministros”.

“El éxito, más allá de los recursos, está en envolver a los actores de los territorios, los alcaldes, las regiones…”.

“Difícilmente vamos a volver a tener la población del pasado, pero eso no significa que desistamos de dar calidad de vida a las personas que están en estos territorios”, concluye.