Cataluña, en el centro de la precampaña electoral a la espera de la sentencia del “procés”

Cataluña

Varios manifestantes portan una pancarta con el mensaje "Lo hicimos y ganamos", este 1 de octubre de 2019, durante la concentración convocada en Barcelona por la Asamblea Nacional Catalana bajo el lema "Acabemos lo que empezamos. Ganemos la independencia" enmarcada en una jornada de movilizaciones por toda Cataluña con motivo del segundo aniversario del 1-O. EFE/Quique García

Madrid/Barcelona/Bruselas (EuroEFE).- El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, ha recalcado que si “en las próximas semanas o meses” el Ejecutivo tiene que actuar en Cataluña lo hará con “firmeza, unidad de acción y proporcionalidad”, y ha asegurado que si se ve obligado a aplicar el artículo 155 de la Constitución, que que supone la intervención de parcelas concretas, o de todo el gobierno autonómico, se guiará por esos principios y hablará con los principales partidos antes de tomar una decisión.

La amenaza del 155

En una entrevista radiofónica, Sánchez advertía este martes de que el Gobierno en funciones puede activar el citado artículo “sin problemas” porque aunque estén las Cortes disueltas la Diputación Permanente del Senado podría aprobarlo.

En cualquier caso, Sánchez instaba a los separatistas a que no jugasen “con fuego” y reclamó que condenen los “indicios” de violencia que proceden de los “elementos radicales del independentismo”.

Ante el mensaje de Sánchez sobre la capacidad de aplicar el 155, el presidente del PP, Pablo Casado, respondió con dureza al líder socialista.

Casado consideró que Sánchez no tiene “credibilidad” para aplicar el citado artículo en Cataluña si antes no adopta otras medidas, como recurrir las resoluciones del Parlament -aunque el Gobierno ha anunciado que lo hará- y romper sus pactos municipales con ERC y JxCat.

“No es muy creíble que alguien que es investido por Torra y Junqueras, a los que debe el cargo” vaya a “poner orden contra los independentistas”, dijo.

Mientras, , el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió al presidente en funciones una reunión “de Estado” para hablar de Cataluña y ha instado al PSC a apoyar en el Parlament la moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

Los independentistas piden desobediencia en el aniversario del referendo ilegal

Los independentistas catalanes celebraron el segundo aniversario del referéndum secesionista ilegal de 2017 en una jornada sin altercados pero de tensa espera para responder con “desobediencia civil” a la sentencia que en breve se anunciará del juicio a los líderes de la consulta anticonstitucional.

No hubo ni los cortes de carreteras que caracterizaron al 1 de octubre de 2018 desde primera hora de la mañana, ni las acciones sorpresa convocadas por los partidos independentistas, que obligaron a cerrar entonces numerosas calles de Barcelona.

Durante esta jornada de protestas apenas hubo noticias de los Comités de Defensa de la República (CDR), en reacción a la reciente detención de varios miembros radicales de este grupo, acusados de terrorismo.

Aunque sí difundieron por la mañana, y a través de su cuenta oficial en Twitter, un comunicado en el que aseguraban que el Estado español actúa “como una bestia malherida dispuesta a atacar ferozmente” y advirtieron de que serán ellos quienes harán “temblar al enemigo”.

A lo largo del día hubo protestas y concentraciones, siendo la más numerosa la celebrada en Barcelona, que congregó a unas 18.000 personas, según fuentes oficiales.

El presidente regional catalán, Quim Torra, encabezó un acto conmemorativo del referéndum en el que se comprometió a avanzar “sin excusas” hacia la consecución del objetivo de la “república catalana”.

El referéndum ilegal y la declaración de independencia unilateral que hace dos años hicieron las autoridades del gobierno regional de Cataluña sentó en el banquillo a 12 líderes independentistas, seis de los cuales se encuentran en prisión preventiva a la espera de conocer una sentencia que se espera vea la luz a mediados de este mes.

Distinta suerte corrió el presidente catalán de entonces, Carles Puigdemont, que convocó el referéndum y que huyó a Bélgica horas después de que la Justicia española anunciara una querella por presuntos delitos de sedición, rebelión y malversación de fondos contra los responsables.

Puigdemont se prepara para futuro del “procés” tras la sentencia del Supremo

Mientras desde Bruselas, el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont anunció este martes que convocará a los cargos electos catalanes para analizar el rumbo que debe tomar el proceso independentista tras la sentencia del Tribunal Supremo.

Del mismo modo, subrayó su rechazo a la violencia tras la entrada en prisión provisional de siete miembros de los comités de defensa de la república (CDR) por presuntamente preparar actos de índole terrorista, y afirmó que no tiene previsto abandonar Bélgica cuando se anuncie la sentencia del Supremo sobre los líderes independentistas.

“El Consejo de la República ha decidido convocar, después de la sentencia, la asamblea de cargos electos de Cataluña, que como saben es una asamblea que forman los cargos electos de las diferentes cámaras parlamentarias y nuestras instituciones locales”, declaró el político durante una rueda de prensa en Bruselas tras la reunión del Consejo de la República, que busca promover la independencia catalana.

Coincidiendo con el segundo aniversario del referendo ilegal de independencia, añadió que en esa asamblea se pondrán en marcha y se aprobarán la dirección y estrategia en que entrará el “procés” tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre el juicio contra los líderes independentistas catalanes.

En cualquier caso, apuntó que él no da instrucciones al presidente de la Generalitat, Quim Torra, ni al Parlamento catalán, y subrayó que respeta los procesos del Ejecutivo y la cámara autonómicos.

“Nosotros respetamos las responsabilidades de cada institución y, por descontado, al primero, al presidente Torra. El presidente Torra es el presidente de Cataluña, escogido por el Parlamento de Cataluña, y ejerce esta responsabilidad con plenitud. Por tanto, no somos quienes debemos darle instrucciones y él no las recibiría tampoco”, expuso.

Sin embargo, admitió que los diferentes actores políticos e institucionales del independentismo “intentan hablar para poder dar una respuesta lo máximo de unificada posible a la sentencia desde los diferentes frentes”.

 

Editado por Catalina Guerrero