Final de campaña: el PP y Cs se suman a la línea dura de Vox al solicitar la ilegalización de los partidos separatistas

Cataluña

Manifestantes independentistas el 4 de noviembre en Barcelona. EFE/ Enric Fontcuberta

Madrid (EuroEFE).- El PP y Cs han sumado sus votos para aprobar en la Asamblea de Madrid una proposición no de ley de Vox en la que se insta al Gobierno a ilegalizar los “partidos separatistas que atentan contra la unidad de España” y se pide a la Unión Europea que incluya a los CDR en su lista de organizaciones terroristas.

Pese a las críticas que ha recibido Vox durante el debate de esta iniciativa, PP y Ciudadanos han votado a favor, mientras que el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos lo han hecho en contra.

El texto de la proposición no de ley (que no tiene carácter vinculante) insta al Ejecutivo regional a que se dirija al Gobierno para pedir la “ilegalización inmediata de aquellos partidos separatistas que atenten contra la unidad de la nación con los instrumentos legales a su alcance o procediendo a las reformas legales que habiliten a ello”.

Pedir a la UE que incluya a los CDR en su lista de organizaciones terroristas

También solicita que se inste a la UE a que inscriba a los Comités de Defensa de la República en la lista de organizaciones criminales y terroristas y “se proceda de inmediato a suspender cualquier pago” o subvención que pudieran estar percibiendo estos CDR o “cualquier otra asociación u organización que tenga relación directa o indirecta”.

Durante el debate, y pese a votar posteriormente a favor, todos los grupos han arremetido contra Vox, incluido PP y Ciudadanos, por esta iniciativa. Ambas formaciones habían presentado dos enmiendas, que el partido de Santiago Abascal ha rechazado.

En una nota de prensa, el grupo parlamentario del PP ha señalado que la propuesta de Vox es “muy deficiente técnica y jurídicamente”, pero sostienen que comparten, “tal y como dice la ley de partidos, que ante organizaciones políticas que atenten contra nuestro régimen se inste a su ilegalización”.

En el debate en el pleno, el diputado de Vox Ignacio Arias ha justificado la presentación de esta propuesta tras la concentración convocada en Madrid en contra de la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes independentistas, a la que asistieron 4.000 personas “en apoyo de los CDR y que culminó con el apuñalamiento de un policía”.

La viceconsejera de Justicia de la Comunidad, Yolanda Ibarrola, del PP, ha afeado a Vox el “tinte electoralista” de su iniciativa a tres días de los comicios generales del 10-N.

Ibarrola ha remarcado que en España “los gobiernos no ilegalizan partidos”, sino que inicia el procedimiento ante el Tribunal Supremo y ha recalcado que es el Gobierno y no la Comunidad de Madrid quien debe instar a la UE que se incluya a un partido en la lista de organizaciones terroristas, si bien, ha insistido, esa formación debe estar encausada o condenada por sentencia firme.

La diputada de Ciudadanos Araceli Gómez ha criticado a Vox por su propuesta al decir que “está sobre la mesa el debate de su propia ilegalización por atentar contra el ordenamiento jurídico, contra valores constitucionales como la igualdad y la no discriminación”.

La izquierda, en contra

Desde el PSOE-M, el portavoz adjunto, José Manuel Rodríguez Uribes, ha dicho que “en una democracia las ideas no delinquen salvo que expresen odio, delinquen los hechos, no las palabras”.

El portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyá, ha acusado a Vox de pasar “una línea roja” con la presentación de esta iniciativa, al querer “ilegalizar”, en su opinión, a partidos como PNV y Compromís. “Es un esperpento político y esperpento legal”, ha sostenido.

Por su parte, el diputado de Unidas Podemos Jacinto Morano ha reprochado a Vox que soliciten la incorporación de los CDR en la lista de organizaciones terroristas “sin ninguna condena por esas actividades, ni acusación formal”.

Debate a cinco del 7N

Las dirigentes de los principales partidos con representación parlamentaria, (i-d) Irene Montero (Unidas Podemos), Ana Pastor (PP), Inés Arrimadas (Ciudadanos), María Jesús Montero (PSOE), y Rocío Monasterio (Vox), antes del inicio del debate a cinco que protagonizan de cara a las elecciones generales del 10N, este jueves en laSexta. EFE/ JuanJo Martín

El modelo de CCAA y Cataluña elevan la tensión en el último debate de campaña

El funcionamiento del modelo autonómico y en especial las políticas que aplicar para resolver la crisis de Cataluña han sido los dos ámbitos que han disparado este jueves, en el último debate de la campaña, la tensión entre los cinco primeros partidos estatales: PSOE, PP, Cs, Unidas Podemos y Vox.

En estos dos bloques del debate que ha retransmitido en la noche del jueves La Sexta, a tres días del 10N, han continuado dos de los enfrentamientos directos que han protagonizado María Jesús Montero, del PSOE, e Inés Arrimadas, de Cs, por un lado, y la propia Montero con Arrimadas y Ana Pastor (PP), por otro.

El primero ha tenido como telón de fondo la comisión de investigación sobre el uso de tarjetas cargadas con dinero público en prostíbulos, como presuntamente habrían hecho excargos de la Junta andaluza cuando la gobernaba el Partido Socialista.

La número uno de Cs por Barcelona ha intentado que la ministra de Hacienda respondiera por qué no ha comparecido este jueves ante la misma a pesar de que estaba convocada.

Montero, por su parte, ha procurado que Pastor y Arrimadas aclararan por qué sus formaciones han secundado en la Asamblea de Madrid una proposición no de ley que ha promovido Vox, en la que se pedía la ilegalización de los partidos separatistas que atenten contra la unidad de España.

El primer rifirrafe en estos dos bloques se ha producido cuando ha tomado la palabra Ana Pastor y ha asegurado: “Se nota que hay muchas personas que no han gestionado nunca nada”.

Arrimadas ha interrumpido el discurso de la número dos de la lista del PP por Madrid para señalar: “Ni robado de la corrupción…”.

La ex ministra en gobiernos de José María Aznar y de Mariano Rajoy, tras este intercambio de reproches, ha destacado que “el estado de las autonomías es lo mejor” que le ha sucedido a los españoles porque ha supuesto la aproximación de la gestión al día a día de los ciudadanos.

En este momento Monasterio le ha reprobado que confunda la centralización administrativa con la descentralización legislativa, y por ello, ha puesto énfasis en la necesidad de acabar con “17 mercaditos”.

La aún diputada del PP ha replicado: “Ustedes quieren matar moscas a cañonazos”. Tras este instante, ha pedido que tengan “un poquito de idea de gestión”.

María Jesús Montero ha defendido el modelo competencial actual.

Pero aquí se han enzarzado la ministra en funciones y la exministra del PP cuando ésta ha reprochado que la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez al Palacio de La Moncloa tuvo el apoyo de “lo mejor de cada casa”, en referencia las formaciones independentistas catalanas y vasca.

Sobre la gestión en Cataluña Arrimadas y Montero han vuelto a cruzar acusaciones, ya que la representante socialista ha asegurado que la de Cs “no tiene proyecto para Cataluña”, lo que le ha valido esta contestación: “Es una frivolidad que trate así a los que estamos sufriendo y nos partimos la cara por defender España; un poquito de humildad”.

La candidata del PSOE ha esgrimido el modelo de su partido como el que mejor garantiza la autonomía de Cataluña sin caer en tentaciones de recentralización, y además ha dicho que las escenas de violencia vividas recientemente en las calles son las “imágenes del fracaso del proyecto secesionista”.

Monasterio se ha adherido a la ilegalización de los partidos separatistas, así como “medidas excepcionales”, en tanto que Pastor ha abanderado la defensa del marco constitucional.

Irene Montero, de Unidas Podemos, ha planteado la necesidad de reconocer la diversidad en Cataluña y en el País Vasco, y ha dejado claro que el presidente de la Generalitatm, Quim Torra, no le inspira “ninguna simpatía”. El diálogo es la solución a su entender.