Borrell pide detener “el actual ciclo de violencia” en Irak

Un manifestante alza un retrato del difunto comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimaní, durante una protesta multitudinaria contra EEUU el 3 de enero de 2020 en Teherán (Irán). EFE/Abedin Taherkenareh

Bruselas (EuroEFE).- El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha pedido detener “el actual ciclo de violencia” en Irak “antes de que se salga de control”, tras el ataque estadounidense que mató al comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní (IRGC), el general Qasem Soleimaní.

“El actual ciclo de violencia en Irak se debe detener antes de que se salga de control. La UE pide a todos los actores involucrados y a aquellos socios que puedan tener una influencia ejercer la máxima moderación y mostrar responsabilidad en este momento crucial”, declaró el político español en un comunicado.

El jefe de la diplomacia comunitaria advirtió de que “otra crisis corre el riesgo de poner en peligro años de esfuerzos para estabilizar Irak” y añadió que “la actual escalada amenaza a toda la región” de Oriente Medio, “que ha sufrido muchísimo y cuya población merece vivir en paz”.

Borrell también consideró necesarios “más diálogo y esfuerzos para mejorar el entendimiento mutuo” con el objetivo de “ofrecer soluciones de largo plazo a la estabilización de Oriente Medio”.

Asimismo, recalcó que la Unión Europea se encuentra preparada para “contribuir a reducir las tensiones”.

Poner fin a las provocaciones

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, instó este viernes a evitar a toda costa una escalada de la violencia en Irak y pidió poner fin a las provocaciones y represalias en ese país.

“El ciclo de violencia, provocaciones y represalias que hemos presenciado en Irak en las últimas semanas tiene que detenerse. Se debe evitar una mayor escalada a toda costa”, dijo Michel en un comunicado.

El presidente del Consejo Europeo subrayó que Irak continúa siendo “un país muy frágil” e indicó que la presencia de armas y de milicias “está ralentizando el proceso hacia un retorno a la vida cotidiana normal para los ciudadanos de Irak”.

Según Michel, esa situación crea el riesgo de “un estallido generalizado de violencia en toda la región y la aparición de fuerzas terroristas, que prosperan en momentos de tensiones religiosas y nacionalistas”.

Este jueves murió el comandante Qasem Soleimaní en un ataque de Estados Unidos, una acción que muchos países han considerado que conlleva un riesgo de conflicto en el vecino Irak.

El ataque estadounidense tuvo lugar después de que seguidores y miembros de milicias chiíes iraquíes asaltaran la embajada estadounidense en Bagdad el 31 de diciembre, en medio de una escalada de las tensiones en el país.

El general SoleimanÍ era el encargado de las operaciones fuera de Irán de los Guardianes de la Revolución y estuvo presente sobre el terreno en Siria y en Irak, donde supervisó a las milicias respaldadas por Teherán en ambos Estados árabes.

Editado por Miriam Burgués