Borrell se despide de España y vuelve de nuevo a la UE

Borrell

El ministro de Asuntos Exteriores de España, Josep Borrell, llega a la primera sesión plenaria de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20 en Nagoya, Japón, el 23 de noviembre de 2019. EFE / EPA / FRANCK ROBICHON

Madrid (EuroEFE).- El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, se despide esta semana de su puesto en España para integrarse en la nueva Comisión Europea como vicepresidente y alto representante para la Política Exterior y de Seguridad con el reto de reforzar la UE e impulsar su papel en el mundo.

Borrell, un apasionado defensor del proceso de integración europea, asistirá este viernes a su último Consejo de Ministros como miembro del Gobierno de Pedro Sánchez y el domingo asumirá su nuevo puesto como alto representante de la UE para Política Exterior, con base en Bruselas.

Una semana a caballo entre Bruselas y Madrid

De hecho, Borrell pasará su última semana como ministro a caballo entre Bruselas, donde cuenta con un pequeño equipo de expertos que está ya en marcha preparando su llegada, y Madrid, donde aprovechará para despedirse de sus colaboradores y compañeros del Ejecutivo, diplomáticos y periodistas.

Así, el martes, la presidenta de la Comisión, Úrsula Von der Leyen, ha convocado en Bruselas una cena de trabajo con todo su equipo de comisarios previa a la votación de confirmación que tendrá lugar en el Parlamento Europeo el miércoles.

Esa misma tarde, de nuevo en Madrid, Borrell celebrará su último encuentro bilateral como ministro de Exteriores cuando reciba a su homólogo marroquí, Nasser Bourita, con quien se ha reunido en numerosas ocasiones en el último año y con quien seguirá manteniendo un estrecho contacto como responsable de la política de seguridad de la UE.

El jueves, ya en la cuenta atrás para volar a la Unión Europea, Borrell ha organizado un acto en la Casa de América que servirá para despedirse de los diplomáticos acreditados en España.

Así, el ministro presentará dos publicaciones que resumen los trabajos realizados en su paso por el Ministerio: el libro “Fragmentos Exteriores” y el segundo número de los “Cuadernos de Santa Cruz”, que recoge los principales discursos e intervenciones del ministro, y algunos de los informes de posición que le preparan los analistas del departamento.

Y por fin, el viernes, Borrell asistirá a su última reunión del Consejo de Ministros, en la que cesará en su cargo y pasará el testigo a quien el presidente designe para asumir las competencias de Exteriores hasta que se forme un nuevo Gobierno.

Atrás quedará un año y medio que el ministro ha disfrutado y sufrido a partes iguales y en la que se ha dedicado a ser, en sus propias palabras, “ministro de Exteriores y de asuntos catalanes”.

Varios han sido los temas que han centrado su mandato:

El equilibrismo con Venezuela 

Venezuela y el difícil equilibrio entre apoyar al presidente de la Asamblea y “encargado” de convocar nuevas elecciones en Venezuela, Juan Guaidó, y no llegar a romper con el presidente Nicolás Maduro.

“Nos guste o no, (el gobierno de Maduro) hoy tiene el control del país y la administración el territorio, y nosotros tenemos muchos españoles ahí, muchos españoles que reciben pensiones, muchos intereses económicos y sobre todo humanos”, ha reconocido en más de una ocasión.

Las complejas relaciones con Irán y los esfuerzos por que el acuerdo de control de armas nucleares se mantenga firme pese a la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de denunciarlo y de sancionar a las empresas -en su mayoría europeas- que siguieran manteniendo relaciones con los iraníes.

Y Cataluña, mucho Cataluña

Catalán de nacimiento y anti independentista por convicción, Borrell llegó al Ministerio dispuesto a dar la batalla exterior, frenar el desarrollo de las ’embajadas catalanas’, convencer con la fuerza de los argumentos a los gobiernos extranjeros de la falsedad del relato independentista y difundir la imagen de una España sólidamente democrática y justa.

El ministro ha disfrutado recibiendo a decenas de ministros y mandatarios extranjeros que han pasado por su despacho y ha recorrido miles de kilómetros en innumerables viajes, que siempre ha realizado en aviones comerciales y acompañado por un mínimo equipo de colaboradores.

Como él mismo explicó en la India, en el transcurso de un foro internacional para analizar el futuro, este año y medio Borrell se ha dedicado a “la política con las luces largas”, una tarea a la que seguirá dedicándose a partir del próximo lunes, cuando se estrene como alto representante de la Unión Europea para asuntos de Política Exterior y de Seguridad.

Edición: Catalina Guerrero