El Gobierno rumano, contra las cuerdas

El Gobierno rumano, contra las cuerdas

La pérdida de votos en las elecciones europeas y la condena por corrupción del líder del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), Liviu Dragnea, han supuesto un duro golpe para el Ejecutivo de Rumanía. Ludovic Orban, líder del opositor Partido Nacional Liberal (PNL), ha adelantado que, en caso de que el Gobierno no dimita, presentará una moción de censura en su contra. Aumenta, por tanto, la presión sobre la primera ministra, Viorica Dancila, muy cercana a Dragnea, el hombre fuerte del partido gobernante y hasta ahora presidente del Parlamento. El papa Francisco, por cierto, visitará el país a partir del próximo viernes.

Mientras, se ha conocido que la Comisión Europea (CE) podría enviar esta semana una carta a Italia pidiendo explicaciones sobre la deuda pública del pasado año, que superó el 132 % del Producto Interior Bruto (PIB). Eso podría conducir más adelante a la apertura de un procedimiento de infracción y a una sanción de alrededor de 3.500 millones de euros. La respuesta del vicepresidente del Gobierno italiano y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, ha sido pedir a Bruselas que no envíe “cartitas” al país y destacar los esfuerzos que se están haciendo para reducir el desempleo.

Unas recientes declaraciones del ministro español de Exteriores en funciones, Josep Borrell, han sido tildadas de “inamistosas” por Rusia, que citó el martes en la Cancillería al embajador de España en el país, Fernando Valderrama, para comunicarle la sorpresa y decepción de Moscú al respecto. “Nuestro viejo enemigo, Rusia, vuelve a decir aquí estoy yo, y vuelve a ser una amenaza, y China aparece como un rival”. Eso fue lo que dijo Borrell en una entrevista con un periódico español en respuesta a una pregunta sobre el papel que debe jugar Europa en materia geopolítica en el nuevo mundo que se está creando. Según el ministerio español de Exteriores, Rusia ha interpretado “en clave bilateral una serie de reflexiones sobre la geopolítica global hechas desde el prisma europeo”.

Siguiendo con la geopolítica, Alemania aspira a tener un papel más relevante en América Latina y el Caribe, tanto en lo político como en lo económico, ante la pasividad europea, la retirada estadounidense y los rápidos avances de China. Así lo ha manifestado el Gobierno en un encuentro en Berlín con una veintena de cancilleres de la región. El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, ha planteado llevar a un nuevo nivel los lazos bilaterales en lo económico, para lo que hace falta mayor “seguridad jurídica”, y en lo comercial, pisando el acelerador en las negociaciones de los tratados de libre comercio que la Unión Europea (UE) quiere firmar con Chile, México y Mercosur.

Este miércoles estaremos pendientes del Gobierno de Escocia, que va a llevar al Parlamento de Edimburgo la ley para convocar un segundo referéndum de independencia del Reino Unido. Para el trámite es necesario un acuerdo del Ejecutivo británico, que por ahora se niega. En Fráncfort, el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, presentará el informe de estabilidad financiera, en un momento de ralentización económica en la eurozona. Y en Bruselas la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, y el comisario europeo de Ampliación, Johannes Hahn, darán a conocer un informe sobre la política de expansión del bloque comunitario.

Por Miriam Burgués