La respuesta a creciente rivalidad entre EEUU y China “es europea o no será”

EFE/MIRIAM BURGUÉS

Madrid (EuroEFE).- La respuesta a la creciente rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y China “será europea o no será”, y la tiene que liderar una UE que debe revisar el funcionamiento de sus instituciones, ganar autonomía estratégica, desarrollar tecnología propia y hacerse valer como poder normativo multilateral.

Así lo ha expuesto un panel de expertos y políticos este jueves en Madrid durante la presentación del informe “Europa ante la rivalidad EEUU-China”, coordinado y editado por el Real Instituto Elcano

Este informe es el quinto que elabora la European Think Tank Network on China, una red formada por expertos de una veintena de centros de investigación del continente, entre ellos Elcano, y que se dedica al análisis de las relaciones entre China y la Unión Europea (UE).

Se analiza en el extenso estudio el consenso acerca de que la rivalidad entre Washington y Pekín ha llegado para quedarse y la postura que están adoptando al respecto 18 países europeos, entre ellos España, al igual que la de la UE como bloque.

EN BUSCA DE AUTONOMÍA

“O somos jugadores o nos convertimos en el terreno de juego”, ha advertido la subdirectora general de Asia meridional y Oriental del Ministerio español de Exteriores, Pilar Méndez, al mencionar el sentido de “urgencia” que, a su juicio, debe tener la UE para trabajar unida y en busca de “autonomía estratégica”.

La respuesta a la actual coyuntura de lucha hegemónica entre dos gigantes “es europea o no será”, ha insistido.

Como “potencia normativa”, Europa tiene un papel importante que jugar, ya que “buscar soluciones de conjunto” y “evitar una fractura global” solo puede hacerse “a través del multilateralismo”, ha dicho, por su parte, Ana Palacio, exministra de Exteriores de España.

Apostar por “más Europa” es el camino correcto, pero el problema es que “vamos a remolque y nuestros procedimientos son muy pesados”, ha argumentado Palacio.

DEJAR ATRÁS EL BREXIT

En ese sentido, ha animado a “cambiar el chip” y salir del “agujero negro” que ha supuesto el “brexit”, a darse cuenta de que la salida británica es “una llamada de atención” para el proyecto europeo y una señal de que es necesario “revisar” el funcionamiento institucional de la UE.

Al respecto, Méndez ha explicado que la UE ya está trabajando para mejorar sus procedimientos internos y “ser más ágiles”, y ha recordado la prevista celebración de una conferencia sobre el futuro de Europa, así como el hecho de que la nueva Comisión Europea (CE) tiene una declarada vocación geopolítica.

Además, tal vez el “brexit” esconde “una oportunidad” para la UE, porque aquellos “que obstaculizan ya saben que pueden irse” y “a lo mejor la integración es más fácil, nos refuerza a los que nos quedamos”, ha agregado.

Tener “unidad estratégica” dentro de la UE y “desarrollar nuestra propia tecnología” para asuntos tan cruciales como el de las redes 5G es lo que “nos permitirá sobrevivir a estos tiempos”, según Méndez.

En cuanto a esa necesaria unidad, una de las principales conclusiones del informe es que ninguno de los países analizados “realmente se quiere ir con China” y todos saben que Estados Unidos sigue siendo “su mayor aliado estratégico”, como ha resumido Miguel Otero-Iglesias, investigador de Elcano y coordinador del estudio.

 

Al mismo tiempo, todos los países están dispuestos a incrementar sus lazos económicos con China, aunque con más cautela que hace unos años ante la dimensión estratégica de esas alianzas, como demuestran las recomendaciones emitidas esta semana por la CE sobre la participación de proveedores “de alto riesgo” en el despliegue del 5G en Europa.

DISTINTAS ESTRATEGIAS POR PAÍSES

El informe señala que naciones como Portugal, Grecia o Italia, debido a su historia y localización geográfica, están abiertas a presentarse como un puente entre Estados Unidos y China.

Otras como Letonia, Rumanía o Eslovaquia prefieren mantener un perfil bajo, “esperar y ver” qué pasa, mientras que un grupo liderado por Francia, Alemania y España trabaja con Bruselas en pos de la autonomía estratégica y la soberanía económica de la UE.

En el caso de España, su política ante la rivalidad entre Washington y Pekín ha sido hasta ahora la de evitar “entrar en dinámicas bipolares” y realizar un “cierto ejercicio de equilibrio”, de acuerdo con Mario Esteban, también investigador de Elcano y coordinador del informe.

De cara a un futuro en el que van a aumentar las presiones a la UE tanto por parte de EEUU como de China, el estudio recomienda al bloque comunitario permanecer comprometido con “una agenda liberal y multilateral” y buscar apoyos para fortalecerla en socios como Japón, Canadá o Corea del Sur.