Turquía afirma que no puede contener la presión de los refugiados hacia la UE por la guerra en Siria

Refugiados corren junto a la verja que separa Grecia y Turquía en Edine. [EFE/EPA/TOLGA BOZOGLU]

Bruselas/Estambul/Moscú (EuroEFE).- La guerra en Siria vuelve otra vez al tablero diplomático europeo y mundial tras la muerte en un bombardeo de 33 soldados turcos. La UE advierte de “confrontación militar internacional”, Turquía dice que ya no puede contener a los refugiados y Grecia está en alerta para hacer frente a la previsible presión migratoria.

El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, advirtió este viernes de que existe “un riesgo de caer en una gran confrontación militar internacional abierta” a causa de la crisis siria, donde en las últimas horas han muerto 33 soldados turcos.

“La escalada actual se debe detener de manera urgente. Existe un riesgo de caer en una gran confrontación militar internacional abierta”, escribió Borrell, quien añadió que la crisis también está “causando un sufrimiento humanitario insoportable y poniendo a civiles en peligro”.

“La UE considerará todas las medidas necesarias para proteger sus intereses de seguridad. Estamos en contacto con todos los actores relevantes”, constató Borrell.

Turquía dice que ya no puede contener a los refugiados

Turquía no puede ya retener a los refugiados que quieran llegar a los países de la Unión Europea, ha anunciado esta madrugada un portavoz oficial, lo que ha causado que cientos de migrantes se dirijan a las fronteras con Grecia.

Ömer Çelik, portavoz del gubernamental partido islamista Justicia y Desarrollo (AKP), relacionó el cambio de actitud de Ankara con el ataque que sufrieron anoche las tropas turcas estacionadas en la zona de Idlib, en el noroeste de Siria, a resultas del cual han fallecido al menos 33 soldados.

“Como resultado del ataque, los (refugiados) que están en Turquía se dirigen hacia Europa, y los que se hallan en territorio sirio se dirigen a Turquía”, dijo el portavoz poco después de la medianoche a la cadena CNNTürk.

 

Refugiados sirios cruzan el puesto fronterizo de Cilvegozu. EFE/EPA/SEDAT SUNA

“Nuestra política de refugiados es la misma de antes, pero estamos ahora en una situación en la que ya no podemos retenerlos”, señaló Çelik.

Prácticamente al mismo tiempo que el portavoz hacía estas declaraciones, se podían observar grupos de migrantes, sobre todo afganos y paquistaníes, que se reunían en la ciudad de Edirne, en el noroeste de Turquía, para marchar hacia la cercana frontera griega.

Según la cadena NTV, durante la noche llegaron a Edirne numerosas familias que se preparaban para dirigirse a la linde griega, y el flujo de llegadas continúa.

Al mismo tiempo se observaba también movimiento en municipios de la costa egea, donde grupos de migrantes se desplazaban a las playas para embarcar en lanchas hacia las islas griegas, aseveró la televisión turca A Haber.

El director de Comunicación de la Presidencia turca, Fahrettin Altun, por su parte, reiteró hoy en Twitter que numerosos sirios de Idlib se desplazan a la frontera turca, pero que Turquía, que ya acoge a casi 4 millones de sirios, “no tiene los recursos ni la capacidad para acoger otro millón”.

Grecia cierra cruce fronterizo con Turquía

Grecia ha cerrado el cruce fronterizo de Kastaniés, en el norte del país, de forma que ha quedado sellado el paso de personas y automóviles desde y hacia Turquía.

El cierre se produjo a las 09.00 GMT, después de que aparecieran en la parte turca grupos de migrantes que pretendían cruzar hacia Grecia.

Según apuntan algunos medios, esta mañana hubo dos intentos de entrada de varios grupos nutrido de sirios, uno a través de ese cruce y otro saltando la valla que hay en los alrededores.

Refugiados sirios esperan en Edirne a poder atravesar la frontera con Grecia y acceder a la UE, EFE/EPA/TOLGA BOZOGLU

Por ese motivo, se han desplegado efectivos policiales adicionales en ese punto para garantizar que nadie pueda cruzar por la fuerza.

El paso de Kastaniés, cerca de la ciudad turca de Edirne, es uno de los pocos cruces terrestres entre Turquía y Grecia.

Es además una zona que utilizan muchos migrantes para entrar en Grecia, pues está rodeado de una frontera natural formada por el río Evros.

Fuentes gubernamentales griegas informaron de que se está intensificando los controles fronterizos tanto por mar como por tierra tras el anuncio por parte de Turquía de que no puede detener ya a los migrantes que intenten entrar en Europa por el recrudecimiento de la situación en Idlib (Siria).

Bulgaria también refuerza su vigilancia con Turquía

Bulgaria ha reforzado la vigilancia de su frontera con Turquía ante la posible llegada de cientos o miles de inmigrantes o refugiados tras declaraciones del Gobierno turco de que podría dejar salir a refugiados sirios acogidos en su territorio rumbo a la Unión Europea (UE).

El primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, anunció el refuerzo en frontera durante sesión extraordinaria del Gobierno con motivo de las medidas del Covid-19, emitida en vivo en su cuenta en Facebook.

“Tenemos datos de acumulación de un número serio de migrantes en Edirne (frontera entre Grecia y Turquía) y por eso hoy por la madrugada, después de consultas con el ministros de Interior y de Defensa, hemos reforzado la vigilancia de la frontera a un nivel máximo”, señaló Borisov, sin dar más detalles al respecto.

Agregó que Bulgaria, que tiene una frontera terrestre con Turquía de unos 270 kilómetros, ha tomado además medidas de la seguridad adicionales en sus fronteras marítimas tras recibir información de que las fuerzas de seguridad turcas habrían bajado el nivel de vigilancia de sus fronteras.

La CE espera que Turquía siga cumpliendo el acuerdo migratorio

La Comisión Europea manifestó este viernes su esperanza de que Turquía siga cumpliendo el acuerdo migratorio alcanzado con la Unión Europea (UE) en 2016.

Bruselas se expresó en ese sentido después de que un portavoz del gubernamental partido islamista Justicia y Desarrollo (AKP) asegurara que Turquía no puede ya retener a los refugiados que quieran llegar a los países de la Unión Europea, lo que ha causado que cientos de migrantes se dirijan a las fronteras con Grecia.

“No hubo un anuncio oficial desde el lado turco sobre cambio alguno en su política de asilo, refugiados o migratoria, así que desde nuestro punto de vista el acuerdo entre

Turquía y la UE, que se concibió principalmente para gestionar la inmigración irregular, sigue vigente”, declaró el portavoz del Ejecutivo comunitario Peter Stano.

Durante la rueda de prensa diaria de la CE, añadió que en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores turco publicado hoy se destaca que “no hay cambio en la política de Turquía hacia los refugiados y los demandantes de asilo”.

La OTAN muestra su solidaridad con Turquía

Los países de la OTAN mostraron este viernes su solidaridad con Turquía ante el conflicto en Siria y urgieron a Rusia y al presidente sirio, Bachar al Asad, a que detengan los bombardeos indiscriminados en la norteña región de Idlib, donde han muerto al menos 33 soldados turcos.

“Dijimos muy claro que pedimos a Rusia y al régimen de Al Asad que paren los ataques aéreos indiscriminados y que se impliquen y apoyen los esfuerzos liderados por la ONU por una solución política pacífica para la crisis en Siria”, apuntó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tras la reunión urgente del Consejo del Atlántico Norte solicitada por Ankara.

“La reunión de hoy es una señal de solidaridad con Turquía”, enfatizó Stoltenberg, quien destacó que se trata del aliado “más afectado por el terrible conflicto en Siria, que ha sufrido más ataques terroristas y que alberga a millones de refugiados”.

El secretario general aliado indicó que la OTAN “continúa apoyando a Turquía con diferentes medidas”, incluyendo el aumento de sus defensas aéreas -a través de una batería de misiles Patriot desplegada por España-, lo que “ayuda contra la amenaza de ataques con misiles desde Siria”.

Los hechos

Un total de 33 soldados turcos murieron el  jueves durante una intensa batalla con las fuerzas de Damasco en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, la última región aún bajo control de milicias islamistas alzados en armas contra el régimen de Bachar al Asad.

Según aseguraron fuentes cercanas de las Fuerzas Armadas turcas a Efe, los militares turcos fallecieron durante un ataque aéreo de la aviación siria o rusa contra las tropas turcas que combatían junto a los rebeldes.

El Ministerio de Defensa ruso señaló que  la aviación rusa no participó en los bombardeos que causaron estas bajas, y añadió que los militares turcos heridos combatían junto a los extremistas. “Se garantizó la evacuación segura de los militares turcos muertos y heridos”.

Turquía ha pedido este viernes que la comunidad internacional imponga una zona deexclusión aérea en Siria para proteger a miles de desplazados por los combates, horas después de la muerte de 33 soldados turcos en un bombardeo sirio en la región de Idlib.

El portavoz de la Presidencia turca Fahrettin Altun hizo esa demanda en una serie de mensajes en Twitter en los que calificó de “ilegítimo” al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, y lo acusó de asesinar a “cientos de miles de sirios”.

Altun apeló a la comunidad internacional para evitar “la repetición de genocidios pasados como los de Ruanda y Bosnia en Idlib” y agregó que Rusia e Irán, que respaldan a Asad, perderán “toda credibilidad” si no detienen las hostilidades en la región.

Rusia ha enviado dos fragatas de la Flota del Mar Negro equipadas con misiles de crucero Kalibr-NK al mar Mediterráneo, informó el portavoz oficial de la flota, Alexéi Rúlev.

“Las fragatas Admiral Makárov y Admiral Grogorovich, equipadas con misiles de alta precisión Kalibr-NK, realizan un viaje planificado de Sebastopol a una zona marítima lejana, donde se sumarán al grupo permanente de la Armada Rusa en el mar Mediterráneo”, señaló.

Edición: Luis Alonso