Tensión entre Grecia y Turquia en el Mediterráneo oriental

El buque turco de perforación Yavuz en el puerto de Dilovasi en Kocaeli (Turquía). El Yavuz operará cerca de la costa de la península de Karpasia al noreste de la isla de Chipre. [EFE/ Erdem Sahin]

Atenas (EuroEFE).- Las Fuerzas Armadas Griegas están en alerta máxima tras el aviso a navegantes (Navtex) emitido por Turquía sobre maniobras con fuego real en una zona marítima entre las islas griegas de Kastelorizo y Rodas, y el comienzo de exploraciones de gas por parte del buque sísmico Oruc Reis en el Mediterráneo oriental.

Desde que entró en vigor el aviso esta mañana, se ha producido un intenso movimiento de la flota turca, al noreste de Rodas, informan medios locales.

La Marina griega ha emitido entretanto un aviso a navegantes en el que declara ilegal el Navtex turco por afectar a un área perteneciente a la plataforma continental griega.

En un comunicado desde el servicio hidrográfico de la Armada helena en Creta, se emplaza a los barcos internacionales a ignorar el aviso a navegantes turco.

Mitsotakis habla con Charles Michel y con Stoltenberg

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, convocó esta mañana al Consejo Nacional de Seguridad para abordar esta nueva situación y además habló con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

Esta tarde tiene previsto ponerse en contacto con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotaki. EFE/ Dimitris Papamitsos /Gobierno de Grecia

La semana pasada Mitsotakis se quejó de que tras las constantes provocaciones por parte de Turquía hacia Grecia no se sostiene que la OTAN siga manteniendo su política de “equidistancia” hacia ambos socios de la Alianza.

Según informó la oficina de Mitsotakis, el primer ministro informó hoy a Michel sobre el acuerdo firmado el pasado jueves con Egipto sobre la delimitación de las zonas económicas exclusivas (ZEE) entre ambos países.

En la conversación también se abordaron los “acontecimientos preocupantes en el Mediterráneo oriental”, señalaron fuentes gubernamentales.

Erdogan decide reanudar sus exploraciones de gas

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció el pasado viernes que su país está reanudando las exploraciones de gas en el Mediterráneo oriental, como reacción al tratado sobre zonas económicas exclusivas que firmaron Egipto y Grecia.

Turquía nunca había anunciado formalmente una interrupción de sus actividades de búsqueda de gas en una zona también reclamada por Grecia y Chipre, pero a finales de julio, tras una conversación telefónica de Erdogan con la canciller alemana, Angela Merkel, el buque sísmico turco Oruc Reis quedó en puerto en lugar de realizar su anunciado desplazamiento a una zona conflictiva.

Según señalan los medios helenos, el Oruc Reis ha zarpado acompañado de barcos auxiliares y una serie de unidades de la flota turca monitoreadas por unidades y medios de las Fuerzas Armadas griegas.

El ministro de Estado griego, Yorgos Yerapetritis, indicó este lunes en declaraciones a la televisión pública ERT que Grecia contaba con “cualquier reacción de Turquía” a la firma del acuerdo con Egipto, que se produce tan solo algo más de un mes tras el suscrito con Italia.

El ministro griego de Exteriores, Nikos Dendias (izq) habla con su colega egipcio, Sameh Shoukry, en el Cairo el pasado 6 de agosto, día en que los dos países firmaron un acuerdo sobre la delimitación de las fronteras marítimas. EFE/EPA/KHALED ELFIQI

Con estas medidas el Gobierno heleno ha querido dar respuesta a un tratado similar suscrito en noviembre pasado entre Turquía y Libia, considerado ilegal por Atenas, entre otras cosas, porque pone en duda el derecho de las islas griegas a tener una plataforma continental.

En un mensaje en redes sociales, el ministro de Energía turco, Fatih Donmez, dijo que el buque sísmico ha “llegado al área donde operará” y aseguró que “los esfuerzos de independencia energética de Turquía en el Mediterráneo y el Mar Negro continuarán sin cesar”.

Turquía reivindica una gran zona del Mediterráneo oriental como ZEE propia, aduciendo que las islas griegas no pueden servir como base para delimitar una ZEE, un postura contestada por Grecia y la Unión Europea.