Emma Bonino: “Europa no es un cajero automático, es una comunidad de valores”

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Emma Bonino, en una imagen de archivo. [EPA-EFE]

Roma (EA.it)/Madrid (EuroEFE).- Emma Bonino, excomisaria europea y exministra de Asuntos Exteriores, antigua militante en el partido Radical italiano y europeísta convencida desde su nuevo partido +Europa, asegura que la Unión Europa (UE) vive un momento especialmente complicado de su existencia, y no solo por la pandemia de coronavirus y la crisis económica, sino por los ataques constantes que sufren los “valores europeos”.

En entrevista con el portal EURACTIV.it, socio de EFE, Bonino expresa su preocupación por la erosión que sufren los principios y valores fundamentales de Europa, mucho más ahora, que la crisis económica generada por la pandemia de la COVID-19 ha exacerbado los sentimientos nacionalistas.

La justicia de la UE ha sancionado recientemente a Hungría, por la ley que limitaba los derechos y las posibilidades de financiación de la sociedad civil y también a Polonia por sus normas contrarias a la libertad ciudadana, un contexto propicio al surgimiento de movimientos anti-europeos, asegura la veterana política italiana.

“El artículo 7 del Tratado prevé toda una serie de procedimientos que pueden llegar incluso hasta la suspensión del derecho de voto de esos países (por ejemplo Polonia y Hungría). Pero es un proceso muy largo y complejo, aunque el único disponible”, explica.

“Sería más eficaz la suspensión de los fondos de cohesión para esos países (que violen el Estado de derecho y las normas comunitarias). Porque la UE no es un cajero automático, es una comunidad de valores que se ha dotado también de un presupuesto”, apunta Bonino.

Un presupuesto más generoso para la UE

“Hace diez años ya propuse un presupuesto (para la UE) del 5% del PIB, para (poder) llevar a cabo una federación ‘suave’ . Tengo que decir que cada Estado miembro gestiona en torno al 50% del PIB. Por ello, los Estados que tienen peso son los nacionales, no es la UE”, se lamenta.

“Sin embargo se pide a la UE y a la Comisión Europea que hagan cada vez más con un presupuesto del 1% del PIB, del cual cerca del 35% está destinado a subvenciones para la cohesión (de los cuales Italia no sabe aprovechar y, de hecho, debe, en parte, devolver (…) y cerca de otro 35% en subvenciones agrícolas (a la PAC), lo cual suma ya casi el 70% de todo el presupuesto”, apunta.

Los necesarios “recursos propios” para financiar las políticas europeas

En ese sentido, señala que es indispensable que la UE obtenga recursos propios, que le permitan financiar la multiplicidad de políticas que tiene en marcha, y mucho más en el difícil contexto de la etapa “post coronavirus”.

“Con lo poco que sobra (del presupuesto) hay que hacer un poco de todo: investigación, política exterior, defensa…Está claro que no es posible. Espero que vuelva a ponerse sobre la mesa el asunto de los recursos propios de la Unión, un abultado expediente en el cual trabajó un comité bajo la presidencia de Mario Monti, para identificar (posibles) impuestos directos comunitarios”, señala.

Asegura Bonino que sin un presupuesto robusto, muchas políticas de la UE se quedarán en papel mojado o muy debilitadas:

“Hay quienes quieren un impuesto al carbono, quien desea una “tasa” a los gigantes de internet, etc. Hay varias opciones, pero está claro que hay que reforzar mucho las finanzas de la UE. En caso contrario es inútil lanzar el Nuevo Pacto Verde, o, como se pretendía hacer hace algunos años, un Plan Marshall para África, el cual, obviamente, ha acabado guardado en un cajón, y, la verdad es que, tal como fue concebido, casi es mejor así”.

“No se puede seguir pidiendo a la Comisión que haga cada vez más cosas (…) con cero recursos”, opina.

¿La Europa federal de “Spinelli”?

Bonino siempre ha apostado por la creación de una Europa federal, como quería Altiero Spinelli, pero ¿qué le falta a la UE para convertirse en una verdadera federación? ¿Cómo se puede ir en esa dirección?

“Hace falta una reforma de los Tratados que establezca los principios. El Tratado de Lisboa pertenece a una época histórica, casi del Pleistoceno, diferente. Es necesario dotar al Parlamento Europeo de más competencias, incluida la capacidad de iniciativa legislativa, que todavía no tiene. Afortunadamente, el Parlamento Europeo ha adquirido competencias mayores en relación con el presupuesto”, explica.

En su opinión, si se analizan los países del mundo que están organizados de manera federal, lo esencial es “que se pongan en común políticas que, si se llevan a cabo de manera conjunta, son más eficaces. Eso no significa que todos tengan que ser iguales (…) no se trata de formar un super-Estado –nadie nunca lo pensó así- sino de poner en común políticas que son más eficaces si se llevan a cabo a escala comunitaria”.