El desafío climático de la nueva legislatura de la UE

Cientos de miles de personas se manifestaron el pasado septiembre para pedir que se luche de una manera efectiva contra el cambio climático. EFE/Alejandro García

Madrid (EuroEFE).- La nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,
quien asumirá su cargo el próximo 1 de diciembre, ha comprometido su mandato con el medio ambiente: quiere convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro para el año 2050.

En el discurso de investidura ante el pleno del Parlamento Europeo, pronunciado en el
mes de julio, Von der Leyen planteó la necesidad de reducir las emisiones de gases de
efecto invernadero de la UE en un 50 o 55% para el año 2030. La legislación en materia
medioambiental deber ser la prioridad de cada uno de los países de la UE.

En los primeros meses de su mandato, Von der Leyen propondrá un Pacto Verde para
Europa que tiene por objetivo endurecer las políticas para combatir el cambio climático y
cumplir con los compromisos adquiridos por la UE en el Acuerdo de París.

La presidenta se comprometió a encabezar las negociaciones internacionales para
conseguir resultados globales en materia climática. Añadió que la UE será “el paladín en
las negociaciones internacionales para aumentar el nivel de ambición de otras
economías”.

En los primeros 100 días en el cargo, Von der Leyen presentará la primera
Ley Europea sobre el clima y pasará un paquete de propuestas para la lucha climática.

Entre las propuestas de la nueva presidenta, se encuentra un Plan de Inversiones
Sostenibles para Europa y la conversión de parte del Banco Europeo de Inversiones en
un Banco Climático, lo que permitirá destinar mayores recursos financieros para la lucha
climática.

Von der Leyen busca liberar inversiones para este sector en
la próxima década, con el establecimiento de un fondo de transición justo. Además, introducirá un impuesto sobre el carbono en frontera para evitar la emisión de
este gas. La UE es el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero, detrás de China y Estados Unidos, seguido por India y Rusia. Anunció que habrá cambios en varios
sectores económicos y en el modo en que los ciudadanos vivimos.

 

Las propuestas de Von der Leyen en materia climática abren el debate

Ante las propuestas de Ursula von der Leyen, el Partido Verde Europeo, que es la cuarta
fuerza más grande en el Parlamento, se mostró escéptico y aseguraron que la presidenta
no había  presentado medidas concretas para combatir el cambio climático y las emisiones de gases de efecto invernadero. Los Verdes se comprometieron a ejercer una mayor vigilancia sobre las políticas y programas para asegurar que cumpla con lo acometido.

Philippe Lamberts, miembro del Grupo de los Verdes y Alianza Libre Europea, indicó que
no iba a respaldar a la nueva presidenta de la Comisión Europea, en un momento en el
que el medio ambiente se deteriora, en el que aumentan las desigualdades y en el que
hay retroceso en las libertades fundamentales.

Sin embargo, Lamberts señaló que en su partido están dispuesto a trabajar con ella, si las propuestas están a la altura de los desafíos que plantea el cambio climático.

A esta postura se sumó la activista Suzana Carp, miembro del “Think Tank” Sandbag,
quien en el diálogo con Climate Home News socio de euroactiv.com, afirmó que el plan
climático de Von der Leyen representa políticas mínimas para la acción climática.

Para Lola Vallejo, directora del programa climático del “Think Tank” IDDRI, la propuesta de
reducir en un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero son alentadoras, ante la
problemática y las repercusiones que ha tenido el cambio climático. Vallejo espera que el
mandato de cinco años de la Comisión Europea sobre las cuestiones climáticas genere un
impacto duradero.

Por su parte, la presidenta de la Alianza Progresistas de Socialistas y Demócratas de
Europa, Iratxe García, lamentó el lento avance europeo en la lucha contra el cambio
climático y subrayó que von der Leyen debe dar más detalles de las políticas y programas
que pretende implementar, para lograr que la UE cumpla con las metas y obligaciones
internacionales.

La UE continua comprometida con la lucha climática

En 2018, el gasto nacional de la Unión Europea en protección del medio ambiente (NEEP-
Siglas en Inglés) aumentó en un 2%, lo que se tradujo una inversión de 297.000 millones
de euros para la lucha contra el cambio climático.

A pesar del aumento del gasto nacional para la protección del medio ambiente de la Unión Europea, que ha incrementado desde 2006 en un 22%, el NEEP es bajo en comparación con los recursos financieros invertidos en el tabaco, bebidas alcohólicas y narcotráfico.

El compromiso de la Unión Europea para combatir el cambio climático y las emisiones de
gases de efecto invernadero sigue siendo una de las prioridades de los países europeos.

Según el último Eurobarómetro, el cambio climático es una de las problemáticas que más
preocupa a los europeos, después de la pobreza, el hambre, la falta de agua potable y el
terrorismo.

Esta encuesta reveló que la mayoría de los europeos cree que son los
gobiernos nacionales los que deben adoptar mediadas para potenciar las energías
alternativas y fomentar la lucha contra el cambio climático.

Por lo anterior, los países miembro de la UE han incorpora dentro de sus legislaciones
medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, combatir el cambio
climático y cumplir con los objetivos planteados para 2030 y 2050, así mismo como, con lo
concertado en el Acuerdo de París.

Reducción de la emisión de gases de efecto invernadero es prioridad de la UE

Las consecuencias derivadas del calentamiento global ha puesto el cambio climático en la
agenda de los Estados. La Unión Europea se propuso en 2008 reducir en un 20% las
emisiones de gas de efecto invernadero, consiguiendo resultados destacados en el año
2015 con una disminución del 22%.

En 2015 con la ratificación del Acuerdo de París, la UE se comprometió con la reducción
del 40% de las emisiones de gas de efecto invernadero para el año 2030. Sin embargo,
según el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la UE está lejos de
conseguir el objetivo teniendo en consideración que en 2017 las emisiones aumentaron.

Para cumplir con lo concertado en el Acuerdo de París y de cara a la Cumbre Mundial
sobre Cambio Climático, que se celebrará en el mes de diciembre en la ciudad polaca de
Katowice, la UE ha endurecido las políticas e implementado una estrategia a largo plazo
para la neutralidad climática.

Los esfuerzos de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero se traducen en la creación de un Sistema de Comercio de Emisiones,
establecimiento de objetivos nacionales vinculantes para cada Estado, reglamento sobre
el uso de la tierra y reducción de las emisiones de los automóviles.

 

La lucha contra el cambio climático es uno de los jefes del acuerdo de Gobierno EFE/J.G.MORELL.

 

Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS- Siglas en inglés) consigue sus primeros resultados

El ETS tiene como objetivo reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de las
industrias, al obligar a las empresas a tener permiso por cada tonelada que emiten de
este gas de efecto invernadero.

Bajo el ETS, las industrias deben comprar los permisos para emitir este gas, lo que supone que entre más emitas más dinero debes pagar. Este sistema ha permitido la regulación del 45% de las emisiones totales de gas de efecto invernadero de la Unión Europea, cubriendo aproximadamente 11.000 centrales eléctricas y plantas de fabricación. La implementación de esta política ha dado resultados sorprendentes, que se constatan en la reducción del 26 % de las emisiones entre 2005 y 2006.

El ETS no contempla sectores como la agricultura, el transporte y la gestión de residuos,
que representan el 60% de las emisiones totales de la UE, los cuales son abordador por
la estrategia de objetivos nacionales.

 Objetivos nacionales de reducción de emisiones:

Los objetivos nacionales son normas de reparto de esfuerzos vinculantes para todos los
miembros de la Unión Europea, las cuales buscan que cada país reduzca de manera
progresiva y constante las emisiones de gases de efecto invernadero de acuerdo a su PIB
per cápita.

Es así como, Luxemburgo y Suecia deben reducir en 40% sus emisiones de gases de
efecto invernadero, mientras que Estados como Rumanía deben hacerlo tan solo un 2%.
Por su parte Alemania debe disminuirlas en 38%, Francia en 37%, Italia en 33% y España
en 26%.

Para ayudar a aquellos países que no logren la meta propuesta, la UE ha creado una
reserva de seguridad conformada por 105 millones de toneladas en equivalente de
dióxido de carbono (CO2). Sin embargo, esta reserva sólo será accesible si la UE alcanza
el objetivo propuesta para 2030 de reducción del 40% y podrá ser utilizada en condiciones
estrictas.

Gestión de bosques para el cambio climático: el reto de la UE

La Unión Europea busca prevenir las emisiones de gases de efecto invernadero causadas
por la deforestación mediante una política de gestión y aumento de los bosques.

Éstos últimos no sólo aportan a los ecosistemas, sino además son esenciales en la lucha
contra el cambio climático, pues toman el Dióxido de Carbono (CO2) de la atmósfera y lo
transforman en oxígeno. Se estima que los bosques europeos absorben al año ,el 10.9%
del total de gases de efecto invernadero.

Esta política obliga a los países de la unión a compensar las emisiones de gases de
efecto invernadero, por medio de la plantación de nuevos bosques y/o la gestión de los
existentes. Este nuevo reglamento se aplicará en Europa a partir del año 2021.

COL01 COLONIA (ALEMANIA) 29/03/05.- Foto de archivo tomada el 21 de enero de 2005 de un tubo de escape en Colona (Alemania). La ciudad de Duesseldorf quiere tomar acciones para limitar el tráfico de vehículos de transporte de mercancías pesadas por las calles de la ciudad para reducir la polución provocada por las partículas de humo. Según la Unión Europea el límite máximo de emisión de partículas al aire diario en las ciudades no debe exceder los 50 microgramos por metro cúbico de aire más de 35 días. EFE/Alexander Ruesche

Reducción de las emisiones de los coches: un cambio silencioso en Europa

Los medios de transporte, principalmente los coches y las camionetas, producen el 15%
de las emisiones de CO2 en Europa. Para reducir dichas emisiones, el Parlamento
Europeo aprobó nuevas normas para endurecer los estándares y estableció la meta de
disminuir las emisiones de los automóviles en 37.5%, de las furgonetas en 31% y para
camiones nuevos en 30%.

Según informó la Agencia Europea de Medio Ambiente , en las carreteras de la UE se
está produciendo un cambio silencioso para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero producidas por los automóviles, gracias al incremento del uso de los
vehículos eléctricos. Desde el año 2008, las ventas de coches eléctricos impulsados por
baterías han ascendido de manera constante, consiguiendo un incremento del 49% para
2015.

Noruega es el país Europeo que lidera la estrategia de implementación de automóviles
eléctricos, pues en la actualidad hay más de 100 000 coches eléctricos en uso. Noruega
ha conseguido estas cifras gracias a la implementación de unas políticas basadas en
incentivos y subvenciones con los que atrae a la población para el uso de vehículos
ecológicos.

Mientras los ciudadanos se manifiestan, el gobierno alemán Alemania anunció
gran inversión para el clima

El gobierno de coalición alemán, liderado por la canciller Angela Merkel, anunció un plan
de choque contra el calentamiento global de 54.000 millones de euros, que serán
invertidos en los próximos cuatro años, para cumplir con el objetivo de reducir en un 30 %
las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030.

Merkel notificó que presentará un paquete de 70 “medidas practicables” que se traducen
en la implementación de iniciativas concretas, que abarcan desde temas financieros y
tributarios, hasta incentivos ciudadanos.

Entre las medidas anunciadas por la Canciller se encuentra: imposición de una tasa
nacional a las emisiones de Dióxido de Carbono (CO2), encarecimiento del tiquete de
avión, fomento de energías renovables y abolición del impuesto de matrícula a quienes
compren vehículos eléctricos.

Las medidas alemanas se enmarcan dentro de las políticas implementadas por la Unión
Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las ciudades europeas se comprometen con el Acuerdo de París

Distintas ciudades europeas participaron en la C40, Cumbre del Grupo de Liderazgo
Climático de ciudades, que se realizó a principios de octubre en Copenhague. La Cumbre
tuvo como objeto la configuración de medidas eficaces para reducir las emisiones
contaminantes.

 

Anne Hidaldo, la alcaldesa de París, abanderada contra la contaminación

Copenhague (EuroEFE).- Socialista e hija de republicanos españoles, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, roza el final de sus cinco años de mandato sin intención de ceder en su batalla contra los coches más contaminantes, convencida de que debe limitarse …

La Alcaldesa de París, Anne Hidalgo quien es la presidenta de la C40, saludó con agrado
las iniciativas de las ciudades y de los ciudadanos para construir un futuro más sostenible.

Destacó lo conseguido por movimientos jóvenes, como la Organización Friday for Future ,
que han inspirado al mundo en la lucha contra el cambio climático.

En la C40, las ciudades partícipes acordaron un nuevo Pacto Verde Global para conseguir
reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores que más
contribuyen a la emergencia climática, como la industria, la construcción, el transporte y el
tratamiento de residuos. El nuevo pacto propone impulsar acciones para que el aumento
de la temperatura global a finales del siglo no supere los 1,5 grados.

Las ciudades europeas de de Madrid, Barcelona, Berlín, Copenhague, Lisboa y Londres
reiteraron su compromiso con mejorar la calidad del aire, reconociendo que es un
“Derecho Humano” y se comprometieron a trabajar juntos para formar una coalición
global.

El compromiso es de todos

El aumento de las temperaturas, el riesgo a la desertificación, los incendios, el incremento
de las precipitaciones y la amenaza de las inundaciones, han afectado el rendimiento de
los cultivos, generado pérdida de la biodiversidad y han repercutido en las labores de
amplios sectores de la población en el mundo. Las consecuencias derivadas del
calentamiento global han puesto el cambio climático en la agenda de los Estados.

Siendo una problemática global se requiere de la cooperación y actuación a nivel
internacional.

Por ello, la UE ha ayudado a impulsar negociaciones a nivel internacional y
ha sido protagonista en el desarrollo de propuestas, programas y políticas de diversos
escenarios como: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático (CMNUCC- Siglas en inglés), el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París.