Gobiernos de izquierda no asustan en una UE donde lo que importa es cumplir

El presidente del Gobierno español en funciones, el socialista Pedro Sánchez, saluda a la dirigente de Podemos Irene Montero mientras el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, besa a la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, en presencia de Iván Redondo y Alberto Garzón en el Congreso de los Diputados tras firmar un acuerdo para la formación de un Ejecutivo en España después de las elecciones del 10 de noviembre de 2019. EFE/Paco Campos

Madrid (EuroEFE).- Si recibe el necesario apoyo parlamentario, el futuro Ejecutivo de coalición de PSOE y Podemos hará que España deje de ser un caso atípico. En los países europeos con partidos a la izquierda de la socialdemocracia, estos han estado en el Gobierno en uno u otro momento de la historia reciente.

Por otro lado, lo que realmente importa a la Unión Europea (UE), y así lo ha demostrado en los últimos años, es que un país cumpla los tratados y principios comunitarios, y no que un Gobierno de uno de sus Estados miembros esté integrado por partidos de una u otra ideología.

Así lo consideran expertos consultados por Efe sobre lo que supondría en la Europa actual la llegada al poder en España de un Gobierno de coalición entre el Partido Socialista (PSOE) y el izquierdista Podemos, el primero de la actual democracia.

PSOE y Podemos suman 155 diputados en un Congreso de 350 integrantes, por lo que, ante el anunciado rechazo de las fuerzas de centroderecha y derecha, haría falta que al menos uno de los partidos independentistas catalanes (ERC y JxCat) se abstenga en la votación de investidura del socialista Pedro Sánchez, prevista para diciembre.

LA “RAREZA” ESPAÑOLA

Según Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano, hay que dar la vuelta al argumento de que un Gobierno de coalición PSOE-Podemos será atípico o único en Europa, ya que en realidad “la rareza” ha sido la ausencia en España de un partido comunista o de izquierda en el Ejecutivo en sus más de cuatro décadas de democracia.

Molina, profesor y doctor en Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, señala a Efe que, si se mira a los países nórdicos, una izquierda “equiparable” a Podemos, procedente “del mundo del comunismo”, ha formado parte de Gobiernos en coalición.

Y pone como ejemplo que actualmente hay una primera ministra en Islandia, Katrín Jakobsdottir, que pertenece al Movimiento de Izquierda Verde, un partido “tipo Podemos”, y encabeza un Gobierno de coalición con el conservador Partido de la Independencia y el Partido Progresista (centro).

Algo similar ocurre en los países del sur de Europa, donde fuerzas a la izquierda de la socialdemocracia han gobernado en Chipre, tuvieron “ministerios” en Italia durante el mandato de Romano Prodi y en Francia con François Hollande, y en Portugal fueron socias de los socialistas hasta hace muy poco en un modelo conocido como “geringonça”.

En Grecia se dio un paso más y a principios de 2015 Syriza logró que una formación de izquierda radical asumiera el timón de un país europeo, algo que solo unos años antes parecía imposible.

CUMPLIMIENTO FRENTE A IDEOLOGÍA

Durante el mandato de Syriza, el Gobierno encabezado por Alexis Tsipras “siguió las directrices” de Bruselas y “se sometió a un rescate”, recuerda a Efe Diego López Garrido, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas y ex secretario de Estado español para la UE.

Eso demuestra, a su juicio, que “el origen de los partidos o las etiquetas estando en la UE ya tiene muchísima menos importancia que antes”.

Que una formación política dentro de un Gobierno tuviera una u otra orientación ideológica “importaba en la Guerra Fría, cuando los partidos comunistas estaban vetados”, anota.

Pero desde la caída del Muro de Berlín hace 30 años y “estando en la UE, lo que realmente importa es el cumplimiento de los tratados, que un país cumpla los tratados, tanto en sus aspectos económicos como de libertades y derechos”, insiste López Garrido.

Sostiene, además, que “en Europa lo que están deseando” es que haya un Gobierno estable en España y lo que interesa a la UE “desde el punto de vista económico es que se cumplan los objetivos de déficit”.

Lo relevante es “la política que hagas” y el preacuerdo firmado por PSOE y Podemos para el futuro Gobierno de coalición “ha dejado muy claro (…) que va a haber una contención del gasto y adecuación a los objetivos de déficit”, concluye López Garrido.

Editado por Luis Alonso