Borrell pide “subir un escalón más” en solidaridad europea frente a la COVID-19

Foto de archivo del Alto Representante Europeo para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, celebra una conferencia de prensa virtual sobre la aprobación de la Operación Irini, en la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica, el 31 de marzo de 2020.EFE / EPA / FRANCOIS LENOIR / POOL

Madrid (EuroEFE).- El alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, ha urgido este lunes a “subir un escalón más” en la solidaridad europea para enfrentar la crisis derivada de la pandemia de COVID-19 con instrumentos “innovadores” que permitan pasar de dar préstamos a hacer “programas de gasto”.

La propuesta que llevará España a la cumbre que los líderes de la UE celebrarán este jueves va en esa línea, porque hay que consensuar un “estado superior de solidaridad europea” en el que se emita deuda no para “fabricar” más deuda, sino para generar recursos que cada país pueda administrar, ha dicho Borrell en una videoconferencia organizada por Nueva Economía Fórum.

Lo que plantea el Gobierno español, según el documento al que ha tenido acceso Efe, es la creación de un fondo de entre un billón y un billón y medio de euros para buscar la recuperación tras la pandemia del coronavirus, que debería financiarse mediante deuda europea perpetua.

Ese fondo serviría para financiar medidas de reconstrucción con especial atención a los sectores más afectados por el cierre de actividad o por las medidas de contención, como el transporte y el turismo.

Además, las partidas de ese fondo a los países deberían hacerse por transferencias directas y no préstamos, para que no aumente el ratio de deuda pública de cada Estado.

“Estamos innovando con propuestas novedosas a una situación excepcional”, ha declarado Borrell, para quien lo fundamental es “suministrar rentas a las personas” que no se puedan beneficiar de subsidios por desempleo o similares y capacidad financiera a las empresas para que no quiebren.

Ha reconocido, por otra parte, que “no se le pueden pedir peras al olmo”, ya que la Unión Europea (UE) es una asociación de Estados y “no tiene apenas competencias en materia de salud pública”.

A su juicio, al principio de la pandemia “hubo una respuesta divergente” por parte de la UE, con algunas manifestaciones “poco empáticas”, pero ahora mismo el bloque comunitario está “en otra fase de convergencia en la respuesta, de mayor cooperación”.

El jefe de la diplomacia comunitaria ha afirmado que la llamada a una mayor cooperación europea para superar la pandemia “se puede y se debe hacer también con respecto a la política interior de cada país”.

En ese sentido, ha señalado que “visto desde Bruselas sorprende cuán agria es la política en España en momentos en los que debería, quizá, haber mayor cooperación frente a un problema común”.

El futuro del mercado único europeo

Por otro lado, Borrell ha señalado que una de las preguntas clave es cómo sobrevivirá a la crisis el mercado único europeo, ya que con el levantamiento de las restricciones a las ayudas estatales a empresas “se puede generar una clara distorsión”.

Está claro, según Borrell, que países como Alemania “pueden hacer más que otros”, como España o Italia, y lo importante es garantizar que “todos estén en igualdad de condiciones para ayudar a sus empresas”.

En su opinión, que el Estado entre en el capital de empresas “es una necesidad” y algo “que se va a hacer en todas partes”, porque en situaciones de crisis como la actual “el poder público” tiene que intervenir, no se puede quedar sentado viendo “tranquilamente” como una compañía no puede renegociar su deuda y quiebra.

“Nadie debería escandalizarse por esto ni tacharme de chavista”, ha subrayado al recordar que hubo intervenciones estatales durante la crisis económica de 2088 y que políticos que las llevaron a cabo como la alemana Angela Merkel o el británico Gordon Brown “no son sospechosos” de chavismo.

La pandemia cambiará la geopolítica 

La pandemia del coronavirus “cambiará la geopolítica, pero no sabemos todavía cómo”, ha destacado por otra parte Borrell, que opina ningún país o región saldrá “reforzado” de esta crisis.

Lo que tiene claro es que la pandemia “va a afectar a la globalización, a los planteamientos del neoliberalismo dominante”, además de poner a prueba “la capacidad de la democracia frente a populismos y tentaciones autoritarias”.

De acuerdo con Borrell, “va a haber una batalla de narrativas sobre qué sistema es más capaz de contestar con eficacia a situaciones como esta”.

Frente a los que piensan que sistemas como el chino son más eficaces, Borrell cree que “la respuesta de países con mayor calidad democrática ha sido mejor”, que las “democracias más maduras han respondido mejor y se harán mejores”.

No obstante, ha advertido de que nacionalismos y populismos van a encontrar en esta pandemia espacio para “vender sus tesis”, al poner como ejemplo la afirmación del presidente de la Generalitat, Quim Torra, de que Cataluña hubiera gestionado mejor la crisis “si fuera independiente”.

Al margen de las narrativas, Borrell ha insistido en que tras esta crisis “tendremos que repensar la globalización” y, especialmente, “el aspecto de la seguridad en las relaciones comerciales” en productos relacionados con la salud que, en su opinión, debe pasar a ser considerado un tema de “seguridad”.

En Europa no producimos “ni un solo gramo de paracetamol” y los ingredientes químicos de los medicamentos que se están usando para combatir los efectos de la COVID-19 en los enfermos se producen en China y en India, ha ejemplificado Borrell, partidario de que a partir de ahora se establezcan “cadenas de valor más cortas” como medida de “precaución”.

Declaraciones de Borrell unas horas antes de comparecer ante la comisión de Exteriores del Parlamento Europeo.

 

Edición: Catalina Guerrero