Los líderes de la UE negocian una propuesta de reducir en 50.000 millones las subvenciones del plan de recuperación

Vista general del Consejo Europeo que se celebra este viernes en Bruselas. EFE/EPA/FRANCOIS LENOIR/POOL

Bruselas/Madrid (EuroEFE).- Los líderes de la Unión Europea (UE) reanudaron este sábado las discusiones en sesión plenaria de la cumbre en la que intentan acordar las condiciones del plan de recuperación comunitario tras la pandemia de coronavirus, para el que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha propuesto reducir en 50.000 millones las subvenciones.

Diversas fuentes comunitarias y diplomáticas confirmaron a Efe que Michel ha planteado este sábado, en la segunda jornada de la reunión de los mandatarios, esa rebaja, con lo que el fondo de recuperación tras la pandemia se mantendría en un total de 750.000 millones de euros, pero las subvenciones o ayudas directas pasarían de ser 500.000 millones a situarse en 450.000 millones, mientras que los préstamos ascenderían a los 300.000 millones.

La propuesta original de la Comisión Europea, que Michel había mantenido hasta ahora, planteaba 500.000 millones en subvenciones y 250.000 millones en créditos.

El cambio que realizó hoy Michel busca persuadir a los países denominados “frugales” (Austria, Holanda, Dinamarca y Suecia), que se oponen a incluir ayudas directas y apuestan por los préstamos.

Además, esos países también quieren ejercer mayor control sobre la entrega de las ayudas del fondo de recuperación.

También para tratar de convencerlos, Michel ha planteado que si algún Estado miembro tiene dudas sobre la entrega del dinero a otro socio comunitario, pueda pedir en un plazo de tres días que el tema se trate bien en una cumbre europea de líderes o en una reunión de los ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete (Ecofin).

Holanda destacó que están negociando a fin de cuentas “un paquete” en el que “hay muchos más asuntos que resolver”, aunque sí consideró que la nueva propuesta de Michel es “un paso en la buena dirección”, indicaron a Efe fuentes diplomáticas, que añadieron que quedan pendientes “muchos asuntos” cuya resolución dependerá de las “próximas 24 horas”.

La segunda jornada de la cumbre europea en la que los mandatarios tratan de acordar el plan de recuperación tras la pandemia de coronavirus y el presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 comenzó este sábado sin que durante el viernes se lograran avances hacia un pacto.

El plenario, con los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión, se reanudó entorno a las 11.15 después de que Michel hubiera llevado a cabo consultas en formatos más reducidos.

Así, mantuvo en la mañana una reunión con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; la canciller alemana, Angela Merkel; el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte; el primer ministro de Holanda, Mark Rutte; el presidente francés, Emmanuel Macron, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

 

De izquierda a derecha, el primer ministro holandés, Mark Rutte, la canciller alemana, Angela Merkel, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, hablan durante una reunión al margen del segundo día del una cumbre de la UE en Bruselas, Bélgica, el 17 de julio de 2020. Los líderes de las naciones de la Unión Europea se reúnen cara a cara por primera vez desde febrero para discutir los planes que responden a la crisis del coronavirus y el nuevo presupuesto de la UE a largo plazo en el Consejo Europeo especial el 17 y 18 de julio. EFE / EPA / FRANCISCO SECO / POOL

El viernes, la primera jornada de la cumbre concluyó sin un pacto ni señales de acercamiento entre las distantes posturas, en particular, entre el bloque de los llamados frugales -Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca-, y varios países del sur, entre los que se halla España.

Durante trece horas, constataron que el principal escollo para lograr un acuerdo estará en el volumen y las condiciones del fondo de recuperación.

Los “frugales” piden que se reduzca tanto su volumen total como la proporción que se entregará en subvenciones con respecto a la propuesta sobre la mesa, que plantea un total de 750.000 millones de euros, de los que 500.000 millones serían subvenciones y 250.000 millones créditos.

También piden mayor control sobre el uso del dinero y que se garantice que se utilizará para acometer reformas estructurales, y Holanda en concreto, además, exige derecho de veto sobre los planes para recibir ayudas del fondo de recuperación.

En un intento de contentar a La Haya, se baraja la posibilidad de introducir el llamado “freno de emergencia”, que permitiría que si uno o varios países consideran problemático un plan de reformas e inversiones se paralice su aprobación hasta tener la opinión de todo el Consejo Europeo, apuntan fuentes europeas.

El primer ministro búlgaro, Boyko Borisov, dijo hoy que tal y como está organizada la UE es la Comisión Europea el organismo que debe realizar la supervisión de la gestión de los fondos europeos.

En cualquier caso, respaldó que el Ecofin (ministros de Finanzas de la UE) pudiera “abordar cualquier cuestión si creen que debe ser discutida a su nivel”, lo cual consideró “muy buen compromiso” para desbloquear la negociación.

La propuesta de Michel de la semana pasada, y que servía de base para la negociación en la cumbre, planteaba que para acceder a las ayudas del fondo de recuperación los países tuvieran que presentar a la Comisión planes de “recuperación y resiliencia” para 2021-2023.

El Ejecutivo comunitario analizaría esos planes y tendría en cuenta si cumplen las recomendaciones económicas que Bruselas hace a los Estados miembros. Después, serían los países los que deberían dar luz verde a esos planes por mayoría cualificada (al menos quince de los 27 Estados miembros que representen al menos el 65 % de la población de la UE).

Von der Leyen: “No podría haber más en juego”

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, alertó este viernes a su llegada a la cumbre de que “no podría haber más en juego” para Europa y su futuro.

“No podría haber más en juego. Si lo hacemos bien, podemos salir de esta crisis más fuertes”, recalcó la política alemana.

Von der Leyen dejó claro que ahora “todas las piezas necesarias están sobre la mesa y una solución es posible”.

“Una solución es lo que esperan los europeos de nosotros, porque son sus empleos lo que está en juego, y el riesgo del virus todavía persiste y todo el mundo nos mira, si Europa es capaz de permanecer unida y superar de forma fuerte esta crisis relacionada con el coronavirus”, enfatizó.

Von der Leyen consideró que con el presupuesto europeo y el fondo de recuperación propuestos “no solo tenemos la oportunidad de superar la crisis, sino de modernizar nuestro mercado interior y nuestra unión para sacar adelante nuestro pacto verde europeo y la digitalización”.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, reconoció que la negociación que comienza hoy será “muy difícil”.

“No es solo sobre dinero, es sobre personas, sobre el futuro europeo, sobre la unidad. Estoy convencido de que con coraje político será posible conseguir un acuerdo”, subrayó el político belga.

Sassoli: posponer el acuerdo “sería una catástrofe”

El presidente del Parlamento Europeo (PE), David Sassoli, reclamó a los líderes del continente “responsabilidad” para que el acuerdo por el fondo de recuperación y el presupuesto plurianual de la UE “no se posponga”, ya que esto se podría traducir en una “nueva tormenta en la escena europea”.

“Sería una catástrofe para todos”, afirmó el político italiano en rueda de prensa tras su intervención en el Consejo Europeo.

El socialdemócrata italiano consideró que el marco financiero plurianual (2021-2027) y el plan de recuperación son un “paquete conjunto” y reclamó que Europa “pueda financiarse a sí misma, con fondos propios”.

Según subrayó durante su encuentro con los líderes europeos, la Eurocámara está “decepcionada” con el presupuesto que ahora mismo “está sobre la mesa” e incidió en que las garantías de financiación a largo plazo son necesarias para “una recuperación sostenible”.

Asimismo, esperó que los países estén “abiertos a la negociación” pese a la discrepancia en algunos “puntos críticos”, como la configuración del mecanismo de recuperación en trasferencias a fondo perdido y préstamos.

También incidió en la necesidad de que los países “alineen” sus planes nacionales de recuperación a las líneas de actuación de la Unión Europea, como” la digitalización, la economía verde y los valores democráticos”.

Macron pide más solidaridad y ambición

El presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó a su entrada al Consejo que “el proyecto europeo está en juego para muchos” en la cumbre y destacó que la crisis causada por el coronavirus “requiere mucha más solidaridad y ambición”.

“Es un momento de la verdad y de la ambición para Europa. Estamos viviendo una crisis inédita en el plano sanitario pero también económico y social, que requiere mucha más solidaridad y ambición”, consideró en declaraciones en Bruselas y recogidas por medios franceses.

El presidente francés se mostró “con confianza pero prudente”, y reiteró que “es nuestro proyecto europeo lo que está en juego para muchos”, ya que el plan de reconstrucción busca la “solidaridad hacia las regiones más afectadas y la población más frágil”.

Recordó que su país alcanzó un acuerdo con Alemania el pasado 18 de mayo que ha “servido como base para la propuesta de la Comisión Europea”, y que hoy se alineará con la canciller Angela Merkel y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, para “llevar el máximo de ambición”.

Sánchez avisa que no aceptará que los planes requieran la unanimidad de la UE

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió a sus colegas europeos de que no aceptará que los planes económicos que habrá que presentar para recibir el fondo de recuperación requieran la aprobación unánime de los Veintisiete, una condición en la que sigue enrocado el primer ministro holandés, Mark Rutte.

Fuentes de la delegación española aseguran que Rutte se ha quedado solo en esta demanda, aunque sigue sin ceder, y admiten que el mayor obstáculo para el acuerdo continúa siendo el tamaño del fondo y las condiciones para repartirlo, así como su distribución entre subvenciones y préstamos.

A su llegada a la cumbre, Sánchez advirtió de que todos los líderes europeos están “obligados” a llegar a un acuerdo.

Sánchez consideró que el fondo que se apruebe debe servir para hacer que las economías de la UE sean “mucho más resilientes, verdes, digitales e inclusivas” y garantice de esta forma una cohesión no sólo territorial, también social.

Apuntó que España acude a este Consejo para defender los intereses nacionales en ámbitos como la agricultura, pero también su posición sobre cómo concibe la gobernanza del fondo de recuperación. El Gobierno español quiere que se reparta sobre todo en forma de subvenciones directas y que no haya duras condiciones ni vetos por parte de otros estados miembros.

Merkel espera “negociaciones muy difíciles”

La canciller alemana, Angela Merkel, espera que las negociaciones serán “muy difíciles”, ya que las divergencias entre las diversas posturas “siguen siendo muy grandes”.

“Venimos a las negociaciones con mucho ímpetu, pero debo decir que las diferencias siguen siendo muy grandes y no puedo predecir si esta vez tendremos un resultado”, destacó la canciller a su llegada al Consejo, aunque subrayó que lo último sería “lo deseable”.

“Hace falta mucha capacidad de compromiso por parte de todos para lograr algo que sea bueno para Europa y para las personas de Europa, en vista de la pandemia, y para dar respuesta a las dificultades económicas con las que nos encontramos”, afirmó Merkel.

“En ese sentido, espero negociaciones muy difíciles”, afirmó, subrayando que ahora lo necesario es “trabajar duro”.

Costa confía en no perder tiempo

El primer ministro de Portugal, António Costa, entró en la reunión del Consejo Europeo confiando en que no se pierda tiempo y se tomen “las decisiones que rápidamente son necesarias” para emprender la recuperación pospandemia.

“Tenemos una excelente propuesta de la Comisión. El presidente del Consejo hizo un gran trabajo para acomodar las diferentes críticas de los diferentes Estados-miembros. Ahora, cabe al Consejo no atrasar, no perder tiempo, y tomar las decisiones que rápidamente son necesarias para responder a lo que es urgente para la economía, para el empleo, para la recuperación económica de Europa”, expuso.

Portugal está “en condiciones” de aprobar la propuesta del presidente Charles Michel, una vez que ve resueltas las dos cuestiones que preocupaban al gabinete de Costa, referentes a la Política Agraria Común (PAC) y a la cofinanciación de las regiones autónomas.

“Por nuestra parte estamos en condiciones de entrar en el Consejo y aprobar la propuesta de Michel”, declaró el jueves por la noche el primer ministro portugués a la prensa lusa a su llegada a Bruselas.

Italia luchará para que no se reduzca el fondo de recuperación

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, luchará para que la UE apruebe un fondo de recuperación “adecuado y efectivo”, y que no quede diluido por debajo de los 750.000 millones de euros propuestos por la Comisión Europea.

“La línea roja italiana es que la respuesta sea adecuada y efectiva, es decir, que se pueda realizar”, afirmó Conte en Bruselas a su llegada al Consejo Europeo.

“Soy consciente de que las diferencias existentes, pero también estoy convencido de que debemos superarlas, no en interés de Italia y de los italianos, que han sufrido mucho, sino en interés de todos los ciudadanos europeos”, añadió.

El primer ministro italiano destacó que la UE trabaja para dar una “respuesta económica y social” tras la crisis del coronavirus que haga “más resistente y competitiva a la UE en el mundo”.

El ministro italiano de Economía, Roberto Gualtieri, también dejó claro este viernes en una entrevista publicada por el diario “Corriere della Sera” que “es crucial cerrar las negociaciones de la UE sobre el fondo de recuperación tan pronto como sea posible, y si es posible ya en este Consejo Europeo”.

Rutte insta a “concretar reformas” y no es “optimista”

El primer ministro holandés, Mark Rutte, aseguró que no es “optimista” sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo este fin de semana en la cumbre, e instó a “concretar las reformas” como condición para negociar y respaldar un fondo de reconstrucción pospandemia basado en “subvenciones”.

“El contenido es en última instancia más importante que la velocidad, un compromiso débil no hace avanzar a Europa”, alertó a su llegada a Bruselas en declaraciones a los medios.

Advirtió de que “solo estará de acuerdo con las subvenciones, si se concretan las reformas”, una exigencia que ya aseguró haber trasladado a los líderes del Sur de Europa, que viajaron las últimas semanas a La Haya para poner sobre la mesa sus propuestas y argumentos, algo que tildó ante el Parlamento holandés como “insuficiente” para convencer a Holanda.

El primer ministro subrayó “no ser tampoco optimista” sobre la posibilidad de conseguir las duras garantías que exigirá durante esta cumbre, entre otras cosas, porque una de sus peticiones es que, si se otorgan subsidios y se concretan reformas, estas últimas tendrán que estar vigiladas por instituciones europeas, pero también por el propio Gobierno holandés.

“Es realmente importante la solidaridad, sí, desde los países que más tienen en su propio presupuesto hacia países que son menos capaces de revertir la demanda, pero tienes que hacer todo lo posible para ser capaz de resolver la crisis tu mismo la próxima vez. Esto son reformas en el mercado laboral, en las pensiones, etc.”, agregó Rutte.

Otro líder de los “frugales”, el canciller austríaco, el conservador Sebastian Kurz, se mostró en cambio “muy optimista” sobre las perspectivas de un acuerdo, pero “si no en esta cumbre en la próxima”, apuntando a una posible nueva reunión en dos semanas, ya que no ve “insuperables” las diferencias que persisten.

En cuanto al fondo de reconstrucción, Kurz dijo que Austria desea “redimensionar” de volumen (de actualmente 750.000 millones de euros) sobre todo en el ámbito de las transferencias directas no reembolsables, que por el momento están propuestas con 500.000 millones de euros.

Las posturas del grupo de Visegrado

El primer ministro checo, Andrej Babis, representante de uno de los países del llamado grupo de Visegrado (junto a sus homólogos polaco, eslovaco y húngaro), lamentó el criterio del nivel de empleo 2015-2019 para distribuir el fondo por “no tener nada que ver con la pandemia” y pidió que se base en el PIB.

Reclamó, además, que se tenga en cuenta la inversión en “industrias tradicionales” como la del automóvil.

“No será fácil, pero crecen nuestras posibilidades”, consideró sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo el primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, en un vídeo colgado en su página de Facebook.

Hungría quiere conseguir que el pago de fondos europeos del presupuesto comunitario 2021-2027 no se condicione al respeto al Estado de Derecho.

Por su parte, el primer ministro estonio, Jüri Ratas, pidió para los bálticos “pagos directos en agricultura más justos” y mejores conexiones de transporte.

Ecologistas reclaman “condicionamientos verdes”

Por otro lado, una decena de organizaciones ecologistas se manifestaron frente a la sede del Consejo Europeo para reclamar la imposición de “condicionamientos verdes” para el fondo de recuperación y el presupuesto plurianual que se está negociando en la cumbre.

Bajo el lema de ‘Nuestro dinero, nuestro futuro’, los manifestantes reclamaron que el dinero destinado a la recuperación de “esta crisis sin precedentes” cuente con condicionantes para asegurar que las empresas beneficiarias no son contaminantes.

“No deberíamos invertirlo en coches, aviones que contaminan, en agricultura intensiva o en deforestación. Es muchísimo dinero, lo van a pagar las generaciones futuras y hay que invertirlo en energías renovables y en coches limpios, es el futuro”, explicó a Efe Nico Muzi, uno de los portavoces de la convocatoria.

Las tres principales federaciones ecologistas, Avaaz, WeMove y SumOfUs, entregaron a primera hora de la mañana al equipo del presidente del Consejo, Charles Michel, una propuesta con los principales puntos de su reclamación.

Junto al documento le entregaron más de 1,3 millones de firmas de ciudadanos europeos “que han suscrito la petición”.

“Pedimos que se haga una lista de industrias, productos y servicios que no son compatibles con un futuro sostenible”, añadió Muzi, quien también criticó que al sector de las aerolíneas ya le están llegando ayudas pese a ser un sector contaminante.

El portavoz ecologista, en este sentido, pidió que el dinero que se destine a estas empresas vaya a parar a los trabajadores “para después empezar a caminar hacia unas aerolíneas más verdes y limpias”.

Edición: Miriam Burgués y Catalina Guerrero