Diferencias sobre cómo responder a Turquía acaparan el inicio de la cumbre europea

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al inicio del Consejo Europeo en Bruselas. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET/POOL

Bruselas (EuroEFE).- Las diferencias entre los países de la Unión Europea (UE) sobre cómo abordar la situación en el Mediterráneo oriental, con algunos pidiendo sanciones contra Turquía por las prospecciones en esas aguas y otros partidarios de rebajar tensiones, acapararon este jueves el inicio de la cumbre europea.

Aunque estaba previsto que el debate sobre el tema, considerado el más espinoso de la reunión extraordinaria que se celebra este jueves y viernes en Bruselas, fuera abordado durante la cena de trabajo de los líderes, finalmente el asunto trastocó la agenda, explicaron fuentes diplomáticas.

Esas discusiones “ocuparon tanto tiempo” que retrasaron el debate sobre otros asuntos, como los combates entre las fuerzas azerbaiyanas y armenias en la zona en conflicto de Nagorno Karabaj y el envenenamiento del líder opositor ruso Alexéi Navalni, que quedaron “pendientes” y serán abordados durante la cena, en la que se retomará también el tema del Mediterráneo oriental, según otras fuentes.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, dijo a su llegada a la reunión que hace falta “más estabilidad y predictibilidad y demostrar nuestra total solidaridad con Grecia y Chipre”.

“Hay varias opciones sobre la mesa” para tratar de resolver esas diferencias. Veremos qué orientación queremos”, señaló.

La situación se ha complicado en las últimas semanas por el bloqueo cruzado causado por Chipre a las sanciones a Bielorrusia por fraude electoral y represión mientras no se aprueben también medidas contra Turquía por sus prospecciones en el Mediterráneo.

Turquía es aliado, pero solidaridad con Atenas y Nicosia “no es negociable”

La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró prudente en relación con Turquía y abogó por tener en cuenta su papel como aliado en la OTAN y socio de la UE en la contención de los flujos migratorios al abordar la crisis en el Mediterráneo oriental.

“Pese a las dificultades, la UE tiene un gran interés en mantener una relación constructiva. Somos aliados en la OTAN y mantenemos un acuerdo para regular la migración”, señaló Merkel.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, opinó que la solidaridad de los Veintisiete con Atenas y Nicosia “no es negociable”.

“Cuando un Estado miembro de la Unión Europea es atacado, amenazado, no se respetan sus aguas territoriales, es el deber de los europeos mostrarse solidarios”, dijo Macron, y apostó por mantener un diálogo “exigente” con Ankara.

El primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, afirmó que los socios mostrarán su “solidaridad a los amigos griegos y chipriotas”.

España, por su parte, “apuesta por el diálogo”, y “opina que no es momento de sanciones”, indicaron fuentes diplomáticas.

Chipre bloquea la unanimidad necesaria para imponer sanciones a los responsables de fraude en los comicios bielorrusos y de la represión de manifestantes posterior, si la UE no sanciona también a Ankara por las tensiones en el Mediterráneo.

Pese a la insistencia de Chipre en sancionar a Turquía, la UE reconoce que la tensión entre Atenas y Ankara se ha enfriado tras intensos contactos diplomáticos y la retirada de un buque exploratorio turco de aguas consideradas de la zona económica exclusiva griega.

Pedro Sánchez urge a ejecutar el fondo de la UE 

Por otro lado, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha urgido a las instituciones europeas a agilizar los trámites para ejecutar cuanto antes el fondo de recuperación y ha insistido en la necesidad de impulsar la industria para que Europa sea autosuficiente ante futuras crisis o pandemias.

Con estas demandas ha acudido a la reunión extraordinaria del Consejo Europeo, que deja para mañana la discusión económica y hoy se centrará en la política exterior, aunque el jefe del Ejecutivo ha puesto el énfasis, a su llegada a Bruselas, en la necesidad de agilizar los pasos para que España reciba la inyección económica europea.

Lo ha hecho además en un contexto nacional complicado, con la segunda ola de la pandemia azotando muchos territorios en España y en especial la Comunidad de Madrid.

En Bruselas Sánchez ha insistido en que hay que acelerar los pasos para que el fondo de recuperación llegue cuando antes a los programas que se vayan a financiar con él.

 

Celeridad le ha pedido al presidente del Consejo, Charles Michel, y celeridad ha pedido al Parlamento Europeo para que dé su visto bueno al plan de recuperación y al marcopresupuestario plurianual. Y debe hacerlo, ha añadido, “con todas las garantías y en el tiempo debido”.

El jefe del Ejecutivo también ha pedido extraer lecciones de esta pandemia y ha considerado que Europa tiene que “hacer sus deberes a corto y a medio plazo”.

Por eso ha insistido en la necesidad de apostar por la autosuficiencia industrial para que la UE no dependa de terceros a la hora de afrontar futuras crisis y pandemias como la del COVID.

Hay que “construir una autonomía estratégica, sin caer en el proteccionismo” y “manteniendo una economía abierta”, pero “necesitamos una industria que nos dé respuesta sobre todo ante futuras y potenciales pandemias”, ha señalado.

Editado por Miriam Burgués